sábado, 27 de abril de 2019

CS2019 — Etapa 1 (Camino de San Vicente de la Barquera)



¡Hola peregrin@s! Esta noche os escribimos desde la encantadora villa marinera de San Vicente de la Barquera. De nuevo estamos alojados en una habitación triple, esta vez en un céntrico hotel frente al mar. Aquí hemos concluido la primera etapa... ¡preciosa! del Camino del Norte. Solo han sido poco más de doce kilómetros, sin desniveles importantes, que han discurrido en todo momento muy cerca del mar.

La lástima ha sido la lluvia intermitente a lo largo de la mañana, y a veces también el viento, que aun así y todo, no han deslucido ni mucho menos el esplendor de los paisajes que hemos recorrido. A continuación tenéis el relato de lo que ha sido esta primera jornada del CS2019...

El despertar

A las ocho menos cuarto de la mañana suena el primer despertador del Camino. Primera noche de ronquidos agravada por unas almohadas duras como troncos.

Aunque la etapa de hoy es corta, es el momento de poner en marcha todas las rutinas de siempre: asearse por turnos, ponerse los mejunjes, preparar mochilas... La peregrina Isabel, además, ha de levantarse un poquito antes que los demás para dejar su mochila en recepción para que la recoja el servicio de Correos que se la trasladará hasta nuestro hotel de destino en San Vicente.

A las ocho y media abandonamos el hotel, sin desayunar,  no sin antes poner nuestro primer sello del día en nuestras credenciales. También hablamos con la encargada sobre el recorrido de esta primera etapa y ella nos recomienda seguir por la playa, como hace la mayoría de peregrinos, en vez de utilizar el itinerario oficial que va un poco más por el interior.

A la salida del hotel nos detenemos en apreciar a la luz del día su entorno, una zona verde con urbanizaciones. Además, vemos las numerosas flores que adornan la entrada del hotel y que desprendían tanto olor cuando llegamos anoche.



Así las cosas, a las 8.45 h nos dirigimos hacia el pueblo, donde iniciaremos oficialmente el Camino. Pero antes, parada obligatoria para desayunar ya que nuestro hotel no da desayunos. Resultó más que oportuna la presencia de una pastelería que hay justo a la entrada de Comillas, con productos típicos de Cantabria como sobaos, corbatas y palmeras gigantes, y en la que también sirven cafés. Nos despachamos a gusto. La verdad es que me quedé con ganas de cargar la mochila ahí mismo con alguno de esos productos pero, por una vez, mi conciencia supo detenerme a tiempo...

Comenzamos el Camino del Norte en Comillas

Ya bien desayunados, a las 9.30 h reanudamos la marcha. Estamos a un paso de la plaza con el Ayuntamiento antiguo y la iglesia de San Cristóbal, y decidimos que ese es un buen lugar para dar por iniciado el Camino 2019.

Tras el tradicional ritual de la grabación, por parte de Juanma, del inicio del Camino, nos ponemos en marcha. El albergue de peregrinos del pueblo está cerrado pero en el propio Ayuntamiento nos estampan en las credenciales el sello del albergue.

Recorremos un poco el casco viejo de esta bonita villa e Isabel aprovecha la ocasión para comprarse la vieira del peregrino en una tienda de recuerdos. En este primer paseo, nos llama la atención un curioso mural infantil con las otras "comillas" de Comillas.






Paseo turístico

Pero los monumentos más espectaculares de Comillas están fuera de la villa y no todos nos pillan de camino: la Universidad, el Palacio, El Capricho o el mismo cementerio gótico que pudimos contemplar anoche. Nos encaprichamos especialmente con poder ver El Capricho, que nos coge de camino, así que nos dirigimos hacia allí..

Nuestro gozo en un pozo. El monumento diseñado por el arquitecto Antonio Gaudí abre demasiado tarde para nosotros así que tenemos que conformarnos con verlo desde detrás de una verja de la colindante cripta del Palacio del marqués de Comillas, una zona preciosa y espectacular y desde la que pueden contemplarse, a lo lejos, la Universidad de Comillas y el cementerio gótico.

Por aquí estuvimos disfrutando de todos estos monumentos, haciendo fotos... El día está nublado y algo fresco... Y casi sin darnos cuenta nos dan las diez y media... y aún no hemos recorrido ni medio kilómetro de la etapa de hoy. Aunque nos da pena dejar el lugar, tenemos que reanudar la marcha.



Estreno de ponchos

Tan solo unos minutos después de reanudar la marcha pasamos por delante del hotel donde hemos pernoctado hoy. El itinerario discurre por zonas residenciales rodeadas de vegetacion. El cielo cada vez está más gris y no hay que esperar mucho para ponerse los ponchos. Cae una llovizna más molesta que intensa pero que, poco a poco, te va calando.

El Camino pasa por delante del campo de fútibol del Comillas y se dirige hacia el parque natural de Oyambre, en la ría de la Rabia. Se intuye la cercana presencia del mar.

Por momentos la llovizna desaparece pero no nos fiamos. Seguimos con los ponchos puestos pero quitándonos, de vez en cuando, las capuchas.

Por cierto, que por aqui discurre también otro Camino: el Lebaniego, señalizado con cruces rojas... Lo veréis seguramente en algunas de las imágenes que os pongamos en estos días...

El parque nacional de Oyambre es nuestro primer contacto con el mar... Prados verdes, con vaquitas, patos...





Mañana de playas

A partir de aquí el Camino entra en otra dimensión... Nos quedamos boquiabiertos con la grandiosidad de los paisajes que nos vamos encontrando... Verdísimos prados que conducen a espectaculares playas situadas al pie de acantilados. Primero la playa de la Rabia, contigua a ella la extensa playa de Oyambre... Más adelante la de Merón, antesala del pueblo de San Vicente de la Barquera... Verdaderamente espectacular. Todo lo que escriba es poco para definir estos paisajes.. La verdad es que nos sentíamos un poco raros caminando  con las botas y los ponchos por estos finísimos arenales... Pero aun así, todo esto era... sencillamente... ¡Grandioso!







 


Llegada a San Vicente

Casi a las dos de la tarde llegamos a la entrada de la ría que da acceso a la villa de San Vicente de la Barquera, justo al final de la playa de Merón. San Vicente ya casi puede tocarse.

En este trayecto, al hacer una de las innumerables fotos de esta jornada, perdí una batería y el trípode de mi pequeña cámara de fotos. Este último lo pude recuperar pero no la batería a pesar de que tuve que deshacer el último medio kilómetro para buscarla, algo que nos retrasó un poquito la llegada de hoy.

Finalmente llegamos a nuestro hotel, en la entrada del pueblo, algo antes de las tres, con el tiempo justo para dejar nuestras cosas, sellar las credenciales y marcharnos a tomarnos unas suculentas raciones en un mesón cercano. Así concluía esta primera etapa del Camino que tan buenas sensaciones nos ha dejado. A la derecha podéis ver la panorámica que vemos desde nuestra habitación del hotel.



Paseo por San Vicente

Tras la siesta habitual y, como de costumbre, con Nadal en la tele en las tardes del Camino (aunque esta vez sorprendiéndonos pues perdió contra Thiem en las semifinales del Godó), a las siete de la tarde bajamos a darnos un paseo por el pueblo.

Nos dirigimos primero al casco viejo, situado en la parte alta de la villa, y por donde tendremos que pasar mañana para salir del pueblo.

En esta zona se alzan el castillo y la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles. En esta última nos pusieron el último sello de la jornada.

Desde aquí se contemplan bonitas panorámicas de la ría de San Vicente, formada por la desembocadura de los ríos Escudo y Gandarilla, con el puente de la Maza al fondo. Por ese puente cruzamos a primera hora de la tarde para acceder al pueblo.



Ya de nuevo en la parte baja del pueblo, nos metemos en un sitio céntrico para tomarnos unas cervecitas primero y cenar después. Son las nueve de la noche. Pedimos rabas y croquetas que, sorprendentemente, dejaron bastante que desear pese a encontrarnos en la zona típica de las rabas.

Después nos acercamos a una cafetería, que cuenta con abundante pastelería también, para tomarnos los cafés acompañados de un merecido postre. Hay unos triángulos de yema buenísimos... Este sitio es candidato mañana a lugar de desayuno.

A las diez y media nos recogemos ya en nuestra habitación desde donde hago la foto de cierre de la jornada.

La etapa de mañana

Y así ha transcurrido la etapa de hoy. Mañana, otra etapa corta, la más pequeña de las que nos quedan... 14 kilómetros y pico hasta Unquera, población situada a orillas del río Deva y que a Juanma y a mí nos traerá recuerdos fluviales de nuestra reciente estancia, en el pasado otoño, por esos lares.

Aunque estamos cerca de la costa, la de mañana será una etapa de interior pues el mar lo dejaremos a nuestra salida de San Vicente y ya no lo veremos en todo el día. Pero seguro que los paisajes seguirán acompañando. ¿Qué tal se nos dará? Pues ya sabéis, eso... os lo contaremos... ¡Mañana! ¡Buen Camino!

Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de Los Pekenikes "Cerca de las estrellas")



viernes, 26 de abril de 2019

CS2019 — Etapa 0 (Camino de Comillas)



¡Hola peregrin@s! Aquí estoy con los peregrinos Juanma e Isabel para contaros lo que será el relato de un nuevo Camino: en esta ocasión, uno de los grandes. Nada menos que el Camino del Norte.

Mañana sábado, partimos desde Comillas (Cantabria) para llegar el viernes que viene a la población asturiana de Avilés. Serán 170 km de caminata distribuidos en siete etapas (algunas de ellas largas y duras, como veréis). Nuestro regreso a Madrid tendrá lugar al día siguiente. Este año será el primero de los tres que emplearemos para llegar a Santiago en 2021, coincidiendo con el Año Santo. En el gráfico de arriba tenéis el recorrido completo del Camino del Norte y, entre las flechas, el tramo que haremos este año.

Ya casi es medianoche, estamos a punto de irnos a dormir en nuestra habitación triple del coqueto hotel de Comillas donde estamos alojados, y al que hemos llegado esta misma noche... Así ha trascurrido la jornada de hoy...

Autobús a Comillas

Nuestro autobús hacia Comillas sale de la madrileña estación del intercambiador de Avenida de América a las cuatro y media de la tarde y está previsto que llegue a su destino a las diez y media de la noche.

He quedado con Juanma e Isabel a las 15.45 h en la cercana cafetería de Hontanares repitiendo los mismos escenarios que en 2007, cuando Los 4 peregrinos nos dirigíamos a Logroño a iniciar nuestro segundo año de peregrinación.

Juanma y yo nos sincronizamos perfectamente pues llegamos a la cafetería a la vez. Nos tomamos unos cafés mientras a los pocos minutos apareció nuestra amiga peregrina. Ya los tres reunidos, cruzamos la calle para acceder a la estación. Hubo que esperar hasta cinco minutos antes de la hora de salida para entrar en el autocar. Por cierto, el recorrido del autobús finaliza en San Vicente de la Barquera, lugar donde terminaremos mañana la primera etapa del Camino.

El autobús salió puntual, a las 16.30 horas. Como es costumbre, en el momento de la salida repartí entre mis compañeros peregrin@s los cuadernillos de ruta de este Camino (Juanma, ¡no me lo pierdas como haces siempre...!, al menos que te dure un par de etapas... jejeje).

Hoy es el cumpleaños de una amiga nuestra, Esther, a la que felicitamos por WhatsApp durante el trayecto.

También intercambiamos mensajes con otros amigos por el móvil, entre ellos los peregrinos Laura y Toñín, que añoran sin duda, desde sus puestos de trabajo, sus andanzas en el Camino mientras nosotros les vamos describiendo nuestras vivencias.

Tras una parada para tomar un tentempié en Burgos, a media tarde, el autocar retoma su marcha. El paisaje va cambiando a partir de ahora y, conforme nos internamos en la región cantábrica, los colores verdes y los perfiles más abruptos se hacen predominantes. El autocar va dejando pasajeros en los pueblos cántabros de modo que, ya antes de las diez de la noche, solo quedamos nosotros tres y el conductor.

El bus nos deja... ¡junto al cementerio en medio de la noche!

Por fin, poco después de las diez, casi media hora antes de lo previsto, el autocar nos deja justo a la salida del pueblo de Comillas en medio de la noche. No se ve un pijo. Solo las luces del cercano cementerio gótico iluminan nuestra presencia. Sin saber hacia dónde queda nuestro hotel, ya que el chófer no conocía el pueblo, caminamos unos minutos sin rumbo en medio de un escenario de lo más lúgubre. Parece el decorado perfecto para rodar una película de miedo.


Finalmente, recurrimos al GPS del móvil para localizar nuestro hotel, en una urbanización también a las afueras del pueblo. Está rodeado de árboles y flores que desprenden un intenso aroma. Muy bonito todo aunque, por la falta de luz, es más intuición que otra cosa. La encargada nos recomienda varias opciones de lugares para cenar y, como eran ya las diez y media pasadas, dejamos todo en la habitación y nos dirigimos al pueblo. Por cierto, que el hotel está en el mismo recorrido del Camino, por lo que mañana pasaremos por aquí peregrinando.

Cena en Comillas

El pueblo está a solo cinco minutos andando desde el hotel. A las once menos cuarto nos metemos en uno de los pocos sitios que parecen abiertos y la elección se demostró acertada. Se trata de un mesón donde tomamos varias raciones, entre ellas una cecina gratinada al horno deliciosa, especialidad de la casa, con unas cervezas fresquitas y el omnipresente Aquarius de limón de la peregrina.

De vuelta a nuestro hotel, en medio de la oscuridad, se adivinan iluminados, a lo lejos, algunos de los monumentos de Comillas; en particular, el Palacio del marqués de Comillas y El Capricho de Gaudí. Seguro que mañana, a la luz del día, los podemos ver mejor y más de cerca.



La etapa de mañana

Pues ya estamos listos e ilusionados para comenzar mañana la primera etapa de este duro Camino: tan solo 12 km hasta la villa marina de San Vicente de la Barquera, cuna de algún cantante tostón de cuyo nombre prefiero no acordarme. Será la etapa más corta de este año y discurre, prácticamente llana, bordeando el litoral. La de mañana promete ser una jornada de apacible paseo junto al mar. Cruzaremos algunas de las playas más bonitas y espectaculares de toda Cantabria.

Pero eso os lo contaremos... ¿Hoy? No... ¡Mañana! Como ya es habitual en las vísperas de inicio del Camino, o sea, en lo que llamamos "etapas cero", os dejamos con el vídeo donde aparece el resumen fotográfico que os hacemos con imágenes de las etapas que están por venir y fondo musical de Alan Parsons. ¡Buen Camino!


Videomontaje fotográfico del CS2019
(música de Alan Parsons Project "Sirius")

miércoles, 24 de abril de 2019

El Camino del Norte, primer año


¡Hola peregrin@s!

Os escribimos en puertas de iniciar un nuevo Camino. En esta ocasión se trata, nada menos, que de... ¡el Camino del Norte! Nuestra idea es llegar en tres años a Santiago. Este primer año haremos el recorrido desde Comillas (Cantabria), hasta Avilés (Asturias), repartido en 7 etapas y 170 km. El año siguiente llegaremos hasta la costa de Lugo y el tercer año acabaremos, en año santo, en la ciudad del Apóstol.



Como podéis ver en la imagen superior, el Camino del Norte empieza, en realidad, en Irún, junto a la frontera francesa. Para poder llegar en año santo a Santiago lo hemos reducido del modo que veis, comenzando en Comillas.

Ya está todo reservado, tenemos las credenciales listas y hemos realizado más entrenamientos que nunca (uno en la Dehesa de la Villa y el resto en El Pardo). Nos hemos puesto morados a torrijas en los desayunos de los entrenamientos y también el día que fuimos a recoger las credenciales.



Entre los alojamientos de este año figura un albergue de peregrinos y hay una etapa de 38 kilómetros precedida por dos etapas de 29. La cosa va a ser verdaderamente dura pero no era fácil reducir el kilometraje de las etapas sin utilizar más días.

CAMINO DEL NORTE 2019

Algunos de los sitios por donde pasaremos este año ya los visitamos hace unos meses cuando Juanma y yo hicimos el descenso del Deva. El plan previsto para este año es el siguiente:

El viernes 26 de abril viajamos en autobús hacia Comillas. Nuestro bus sale a las 16.30 horas desde el intercambiador de Avenida de América y llegaremos a las 22.20 horas a Comillas. Andaremos los siete días siguientes según este itinerario:

ETAPA 1. Sábado 27 de abril. Comillas — San Vicente de la Barquera (12 km).

ETAPA 2. Domingo 28 de abril. San Vicente de la Barquera — Unquera (14 km).

ETAPA 3. Lunes 29 de abril. Unquera — Llanes (25 km).

ETAPA 4. Martes 30 de abril. Llanes — Ribadesella (29 km).

ETAPA 5. Miércoles 1 de mayo. Ribadesella — Priesca (29 km).

ETAPA 6. Jueves 2 de mayo. Priesca — Gijón (¡38 km!, nunca hemos andado tanto en un día).

ETAPA 7. Viernes 3 de mayo. Gijón — Avilés (23 km).

Y el sábado 4 de mayo, por la tarde, regresamos a Madrid en autobús desde Avilés.

¡Ufff! Vaya tres etapitas entre Llanes y Gijón. Nunca hemos andado más de 32-33 kilómetros en un día. A ver cómo se nos da. La etapa con final en Gijón la haremos sin mochilas para intentar suavizarla algo, pero aun así... Ufff... Ya os lo contaremos... si regresamos vivos de esta...

¡Buen Camino!

miércoles, 20 de marzo de 2019

El blog del CS2018 — El Camino Inglés



¡Hola peregrin@s!

Ya hacía tiempo que no poníamos nada en el blog, ¿eh? De nuevo, como suele pasar últimamente por estas fechas, estamos con los preparativos de un nuevo Camino (el CS2019), nada menos que el espectacular Camino del Norte, entre Comillas y Santiago, que recorreremos (en principio) en tres años... Pero de eso ya os hablaremos más adelante.

De momento, y con nuestro habitual e incorregible retraso (qué se le va a hacer...), vamos a actualizar a lo largo de los próximos días el blog con el recorrido del año pasado, correspondiente al Camino Inglés (CS2018). Fueron seis preciosas y entretenidas etapas entre Ferrol y Santiago con los peregrinos Isabel, Juanma y Miguel.


Este ha sido un Camino de contrastes: caminamos por parajes pintorescos de la costa y del interior, visitamos ciudades bonitas y monumentales como Betanzos o Pontedeume, a veces capeamos la lluvia y en otras disfrutamos del sol, un día dormimos en un parador y otro desayunamos en un tanatorio. Vamos que no ha faltado de casi nada...

A continuación tenéis los enlaces con las narraciones de las etapas.

¡Buen Camino!


NARRACIONES DE LAS ETAPAS DEL CS2018:

Etapa 0 (Camino de Ferrol) — S 28 de abril
Etapa 1 (Camino de Neda) — D 29 de abril
Etapa 2 (Camino de Pontedeume) — L 30 de abril 
Etapa 3 (Camino de Betanzos) — M 1 de mayo
Etapa 4 (Camino de Bruma) — X 2 de mayo
Etapa 5 (Camino de Sigüeiro) — J 3 de mayo
Etapa 6 (Camino de Compostela) — S 5 de mayo


OTRAS ENTRADAS DEL BLOG RELACIONADAS CON EL CS2018:

El Camino Inglés (24/04/2018)

OTROS CAMINOS:

Camino del Norte 2022 (CS2022)
Camino del Norte 2021 (CS2021)
Camino del Norte 2019 (CS2019)
Camino a Finisterre 2017 (CS2017)
Camino Primitivo 2016 (CS2016)
Camino Primitivo 2015 (CS2015)
Camino Portugués 2013 (CS2013)
Camino Aragonés 2012 (CS2012)
Camino Francés 2011 (CS2011)
Camino Francés 2010 (CS2010)
Camino Francés 2009 (CS2009)
Camino Francés 2008 (CS2008)
Camino Francés 2007 (CS2007)
Peregrinos en la nieve
Peregrinos en el río Deva
Peregrinos en el río Sella 

domingo, 30 de septiembre de 2018

Peregrinos en el río Deva



¡Hola peregrin@s!

Juanma tuvo la idea. A mí me pareció genial. Isabel tenía otros compromisos: ayudar a su hermano a pintar la casa del pueblo en Sanabria...

Juanma me propuso ¿Qué tal acercarnos un fin de semana a Asturias a hacer el descenso en canoa de algún río? Ya sabéis que para este tipo de cosas no hay que convencerme mucho... Dicho y hecho.

Entre el jueves 27 y el domingo 30 de septiembre de 2018 Juanma y yo hemos estado alojados en un hotel rural de Colombres (Asturias), muy cerquita del límite con Cantabria, con el propósito de hacer el descenso del río Deva, limítrofe entre Asturias y Cantabria. El hotel es también albergue de peregrinos ya que está situado en medio del Camino del Norte, por donde (previsiblemente, porque aún no lo hemos planificado) pasaremos el año que viene.

Durante este fin de semana hemos estado en lugares muy relacionados con el Camino de Santiago. Ya veréis... Os lo contamos a continuación.

JUEVES 27 DE SEPTIEMBRE — VIAJE DESDE MADRID

El jueves por la tarde salimos en el coche de Juanma desde Madrid hacia Asturias. El tiempo acompañará en todo el fin de semana. Por el camino hicimos una parada intermedia para tomarnos unos cafés en un lugar muy conocido y emblemático del Camino de Santiago: Frómista. ¿Os suena?

Frómista fue final del Camino Francés de 2008 y comienzo del Camino Francés de 2009. Estuvimos tomando los cafés justo en el hotel donde nos alojamos aquellas veces, frente a la iglesia de San Martín.

COLOMBRES

Hemos llegado a las nueve de la noche a Colombres, pueblecito asturiano de paso del Camino de Santiago del Norte. Nuestra habitación es chulísima, huele a madera, tiene una terraza que mira a la entrada del hotel, por donde pasa el Camino, y hemos visto una lechuza que estaba posada en los barrotes de la terraza y que, al notar nuestra presencia, ha salido disparada perdiéndose en la oscuridad del cercano bosque.

Colombres es un pueblo pequeñito. Es más grande la cercana Unquera, a 3 kilómetros, a orillas del Deva pero en el lado cántabro, por donde también pasa el Camino del Norte. En Colombres hemos encontrado un mesón abierto donde cenar y nos hemos acordado de la peregrina Isabel, a la que hemos llamado durante la cena.

La cena la hemos empezado en la terraza del local pero, como hacía algo de fresco, hemos acabado por meternos dentro del establecimiento.

Nuestra idea es acercarnos mañana a Unquera, desde nos remontarán en coche hasta Panes y ahí cogeremos una canoa para descender por el río hasta Unquera, ya en la desembocadura, con una duración prevista para la travesía de entre tres y cuatro horas aproximadamente.

VIERNES 28 — EL DESCENSO DEL DEVA


Tras desayunar en el hotel rural, nos dirigimos a Unquera, a las oficinas de DevaTur, donde nos toman los datos y nos acercan en furgoneta hasta Panes. Allí nos espera nuestra canoa con la que realizaremos el descenso del río Deva hasta su desembocadura en Unquera.

Será una buena ocasión para probar mi cámara Go-Pro, que llevaré adaptada al casco...

¡Impresionante la experiencia, qué os voy a contar! Descendimos el río en unas cuatro horas, entre las once de la mañana y las tres de la tarde, incluido un pequeño parón en un meandro para comer el pícnic que nos habían preparado nuestros amigos de DevaTur.

En las siguientes imágenes podéis ver algunos momentos de nuestro poco ortodoxo estilo piragüistico...
















UNQUERA Y SAN VICENTE DE LA BARQUERA

Ya de vuelta en tierra firme, aprovechamos nuestra estancia en Unquera para comer en una terraza y degustar, como postre, sus famosas corbatas. Por la tarde realizamos una pequeña excursión a San Vicente de la Barquera, también lugar de paso del Camino del Norte, donde visitamos la hermosísima playa del Merón y el casco viejo de la villa por donde, probablemente, pasaremos el año que viene peregrinando.

Al caer la tarde regresamos a Colombres y aquí nos cerveceamos y cenamos en un restaurante mexicano, muy animado, próximo a nuestro hotel rural mientras planificábamos la jornada turística de mañana. El encargado del establecimiento nos explicó cosas sobre los ingredientes picantes de la comida mexicana y, en particular, sobre una botellita de salsa picante que vimos en la barra del local y que llevaba impresa una calavera y un letrerito de "NO TOCAR - PELIGRO DE MUERTE". Ufff.

SÁBADO 29 — TURISMO COSTERO Y DE MONTAÑA

El sábado lo dedicamos a recorrer lugares turísticos de la mitad oriental de Asturias.

Empezamos por la costa. Nuestro primer destino fue Llanes, donde se celebraba una carrera de rallies.

También es lugar de paso del Camino del Norte al igual que Ribadesella, nuestro destino siguiente, donde degustamos unos riquísimos pastelitos típicos de la zona.

A las dos de la tarde nos dirigimos a Cangas de Onís, para comer allí, iniciando así nuestro regreso a Colombres, pero por el interior. Nos dimos un paseo por el pueblo y subimos a lo más alto del Puente Romano.

Por la tarde hubo tiempo de acercarse a los miradores del pico Naranjo de Bulnes, el Urruellu de los asturianos, para divisar unas espectaculares panorámicas de esta gran mole de piedra.



Antes de volver a nuestra zona de Colombres y Unquera hicimos una pequeña parada en Panes. Y la cena, en Unquera, regada de sidra en el interior del local en cuya terraza habíamos comido ayer. Se trata de un sitio singular, con dos grandes toneles dentro de los cuales hay mesas dispuestas como comedor. Aquí presenciamos el sosísimo empate a cero entre el Madrid y el Atleti en la liga.



Y después, a nuestro hotel. La jornada ha resutado estupenda.

DOMINGO 30 — REGRESO A MADRID

Y como lo bueno siempre se acaba, nos tocó volver a Madrid el domingo. No sin antes tomarnos nuestro último desayuno rural en el hotel azul de Colombres, con café, tostadas y zumos. En la doble foto inferior podéis ver nuestro alojamiento. En la parte de la izquierda, el albergue, con el comedor en el piso inferior acristalado. En la parte de la derecha, nuestro hotel con nuestra habitación la primera que se aprecia con la persiana subida y la terracita de madera.


Y ya de vuelta a Madrid, aún hubo tiempo para hacer una parada en Medina del Campo para saludar a Isabel la Católica.

El pueblo estaba muy animado, con mercadillo en la plaza Mayor. En esta plaza nos costó encontrar un sitio libre donde comer pero al fin lo hicimos antes de nuestro regreso a la capital.

Nos vemos en unos meses en... ¿el Camino del Norte? Ya veremos... ¡Buen Camino!


OTROS CAMINOS:

Camino del Norte 2022 (CS2022)
Camino del Norte 2021 (CS2021)

Camino del Norte 2019 (CS2019)

Camino Inglés 2018 (CS2018)
Camino a Finisterre 2017 (CS2017)
Camino Primitivo 2016 (CS2016)
Camino Primitivo 2015 (CS2015)
Camino Portugués 2013 (CS2013)
Camino Aragonés 2012 (CS2012)
Camino Francés 2011 (CS2011)
Camino Francés 2010 (CS2010)
Camino Francés 2009 (CS2009)
Camino Francés 2008 (CS2008)
Camino Francés 2007 (CS2007)
Peregrinos en la nieve
Peregrinos en el río Sella




sábado, 5 de mayo de 2018

CS2018 — Etapa 6 (Camino de Compostela)



¡Hola peregrin@s!

Esta noche os escribo ya desde Madrid, adonde hemos llegado esta tarde tras completar ayer la última etapa del Camino Inglés. Para la peregrina Isabel fue su primera compostela. Para Juanma y para mí, la cuarta (caminos Francés, Portugués, Primitivo e Inglés). A continuación tenéis el relato de nuestras últimas horas de Camino.

Comienza la última jornada del Camino

Amanece soleada esta mañana de viernes, última jornada del Camino Inglés. Aunque la etapa de hoy es corta, 16,5 km hasta Santiago, arrancamos con más celeridad que otras veces. Tras desayunar en nuestro hotel de Sigüeiro, a las 9.20 horas ya estamos cruzando el puente sobre el río Tambre que nos saca de la ciudad.

Comienza la sexta y última etapa de esta edición del Camino Inglés.

Tras salir de Sigüeiro los primeros kilómetros transcurren por carreteras vecinales junto a sembrados. Típico paisaje del interior gallego. Además, la presencia de peregrinos es más notoria que en las etapas anteriores. Poco a poco vamos dirigiéndonos hacia un tramo mucho más arbolado.



El bosque encantado

De nuevo nos encontramos ante otra etapa que apenas si atraviesa alguna pequeña aldea intermedia. A la hora de recorrido caminamos por una senda arbolada que se va internando en algo parecido a un bosque. Poco después llegamos al lugar de Agualada, donde un hotel asoma a nuestra izquierda.

Aprovechamos para entrar, tomarnos unos cafés, degustar nuestra primera tarta de Santiago del Camino y sellar por primera vez hoy las credenciales.


Poco antes de mediodía reanudamos la marcha siguiendo el sendero por el bosque. Un letrero colgado de un árbol nos avisa de que se trata de un bosque encantado y que hay una bruja por el lugar. Unos pasos después conseguimos verla...

Poco a poco vamos saliendo del bosque encantado y entrando en una zona bastante menos apetecible... El camino discurre hacia el polígono industrial del Tambre primero... y hacia el cementerio de Santiago después.

A la una de la tarde ya tenemos a tiro la ciudad del Apóstol. Estaremos a unos tres kilómetros de la Catedral... ¡Ya casi lo tenemos!

Llegada a Santiago

A partir de este punto vamos entrando poco a poco en la ciudad compostelana, cruzando sus rúas más características y pasando junto algunos de sus monumentos.

Según avanzamos por las calles de Santiago, multitud de recuerdos de anteriores visitas nos vienen a la cabeza hasta que al fin, poco antes de las 13.50 horas, entramos en la plaza del Obradorio. La Catedral delante de nosotros una vez más. ¡Qué gustazo! ¡Otro Camino más concluido!

Por cierto que la Catedral ofrece un mejor aspecto que la última vez. Aunque aún tiene andamios, han quitado unos cuantos y la parte central de la fachada del Obradoiro está despejada y muy blanquita.




La hora de comer

Una vez más, repetimos alojamiento en Santiago: el hostal Alameda, junto al casco viejo y al lado mismo de la Alameda. Repetimos también habitación: otra vez la triple del año pasado. Tras dejar nuestras cosas en el hotel nos acercamos a un mesón del casco viejo para comer, ya muy relajados y con los deberes hechos. Bueno, casi hechos, ya que nos queda recoger las compostelas.


Como podéis ver, no nos privamos de nada en la comida. Estamos en Santiago y aquí saben bien cómo matar el hambre. Vieiras, filetes, banderillas, albariño y, por supuesto, de postre una buena tarta de Santiago regada con orujo del país.



Otra compostela más

Por la tarde nos acercamos a la Oficina del Peregrino a recoger las compostelas. ¡Casi tres horas de cola! Parece mentira que haya que esperar todo ese tiempo para que te estampen un sello y escriban tu nombre en latín en un papel que ya tienen preimpreso. Aunque cada vez hay más personal atendiendo, seguro que hay algua forma mejor de hacer esto. De hecho hubo peregrinos que renunciaron a su bien ganada compostela porque no podían esperar tanto. En fn, es lo que hay.


A la salida nos estaba esperando mi queridísima prima María José, residente y guía turística en Santiago, a la que había avisado de nuestra presencia.

Ella estuvo un ratito con nosotros y nos comentó que cada vez hay más peregrinos, que las esperas para recoger las compostelas cada vez son mayores (para recoger nuestra primera compostela, en 2011, solo esperamos diez minutos) y que hay un montón de caminos. Creo que dijo que había ochenta y tantos caminos organizados como tales. Pues no nos queda ni nada...

Santiago de noche

Pasear por Santiago siempre es una gozada, por muchas veces que hayas estado aquí. Esas calles, esas gentes, esos sonidos, esos ambientes...

Antes de cenar en otro mesón típico de la ciudad aún hubo tiempo para acudir a la Catedral, oír la Misa del peregrino y pasear por las rúas compostelanas al anochecer. ¡Qué ambientazo!

En la cena, por supuesto, cayeron más raciones típicas. Y tras la cena, nos apeteció rendirle una última visita a la Catedral. Si de día es bonita, de noche impresiona más si cabe... Lástima los andamios...

Y luego, al hotel a recogerse. Mañana nos volvemos para casa.


Regreso a Madrid

Antes de tomar el tren que nos devolvía a la capital realizamos una visita al casco viejo de Santiago para hacer las habituales compras de recuerdos y alguna que otra tarta compostelana para nuestra querida y paciente gente de Madrid.


Y a primera hora de la tarde, la vuelta en tren. A las ocho y cuarto ya estábamos en Madrid. Otro viaje, cargado de vivencias, aventuras y emociones, que se acaba. El año que viene, probablemente más. ¿Dónde? El Camino del Norte parece que va ganando opciones pero tampoco puede descartarse el Camino Sanabrés. La respuesta, dentro de un año.

¡Buen Camino!

Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de Art of Noise "Moments in Love")