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domingo, 26 de abril de 2020
El blog del CS2019 — Camino del Norte, primer año
¡Hola peregrin@s!
Un año más llega el momento de actualizar en el blog el relato del Camino del año anterior, en este caso el CS2019, el primero de los tres años que recorreremos el Camino del Norte: siete etapas que totalizan algo más de 170 kilómetros entre Comillas (Cantabria) y Avilés (Asturias).
Mientras escribo estas líneas deberíamos estar recorriendo ya el tramo correspondiente al segundo año del Camino, entre Avilés y Mondoñedo, pero el repugnante coronavirus covid-19 que afecta a todo el planeta, y que tantas desgracias está ocasionando, lo ha impedido. Así que no habrá CS2020 y todo deberá aplazarse al año siguiente.
Pero volviendo al CS2019, como de costumbre vamos a actualizar a lo largo de los próximos días el blog con el itinerario del año pasado. A lo largo de las entradas del blog de más abajo encontraréis los relatos de las siete etapas del Camino del Norte que recorrimos entre Comillas y Avilés los peregrinos Isabel, Juanma y Miguel... ¡Menudos paisajes! ¡Menudas etapas! Y... ¡menudo esfuerzo!
¡Buen Camino!
NARRACIONES DE LAS ETAPAS DEL CS2019:
Etapa 0 (Camino de Comillas) — V 26 de abril
Etapa 1 (Camino de San Vicente de la Barquera) — S 27 de abril
Etapa 2 (Camino de Unquera) — D 28 de abril
Etapa 3 (Camino de Llanes) — L 29 de abril
Etapa 4 (Camino de Ribadesella) — M 30 de abril
Etapa 5 (Camino de Priesca) — X 1 de mayo
Etapa 6 (Camino de Gijón) — J 2 de mayo
Etapa 7 (Camino de Avilés) — S 4 de mayo
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El Camino del Norte, primer año
OTROS CAMINOS:
Camino del Norte 2022 (CS2022)
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Camino a Finisterre 2017 (CS2017)
Camino Primitivo 2016 (CS2016)
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Camino Aragonés 2012 (CS2012)
Camino Francés 2011 (CS2011)
Camino Francés 2010 (CS2010)
Camino Francés 2009 (CS2009)
Camino Francés 2008 (CS2008)
Camino Francés 2007 (CS2007)
Peregrinos en la nieve
Peregrinos en el rio Deva
Peregrinos en el río Sella
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sábado, 4 de mayo de 2019
CS2019 — Etapa 7 (Camino de Avilés)
¡Hola peregrin@s!
Esta noche os escribo ya desde Madrid, adonde hemos llegado esta tarde. Como sabéis, ayer viernes realizamos la última etapa del Camino, de Gijón a Avilés, 23 kilómetros casi llanos y hoy sábado hemos regresado todos a Madrid en autobús.
Aquí tenéis el relato de la última etapa del CS2019... ¡Buen Camino!
La última jornada del Camino
Tras la maratoniana etapa de ayer, hoy regresamos a nuestros horarios habituales. El despertador suena a las 7.45 horas para iniciar la última etapa del Camino. Desde la habitación del hotel de Gijón vemos, con horror, que está lloviendo. Hoy será un día de ponchos, al menos al principio.
Tras los 100 kilómetros que nos hemos metido en los últimos tres días os podéis imaginar el aspecto de los pies de estos peregrinos... Esta mañana el botiquín tiene trabajo extra... Una vez concluido el aseo y la sesión de curas, bajamos al bufé del hotel para desayunar apaciblemente... Y tan tranquilos que nos lo estamos tomando que repetimos varias veces... cafés... zumos... bollitos... ya nos da vergüenza el tiempo que nos está llevando este desayuno...
Finalmente, tras pasar a recoger las mochilas en la habitación, a las diez menos cuarto ya estamos en la puerta del hotel poniéndonos los malolientes ponchos y disponiéndonos a comenzar esta última etapa.
Nuestro ritmo de inicio es tan lento que a la media hora de etapa aún no hemos avanzado más que unos cientos de metros pues nos entretuvimos un buen rato en los aledaños del paseo marítimo, con la iglesia de San Pedro al final del mismo, y en la zona monumental próxima, con el palacio de Revillagigedo y el Ayuntamiento.
Hoy no hay prisa, porque la etapa así lo permite, pero tampoco es cuestión de llegar de noche a Avilés jajajajas.
Ya cerca de las diez y media, por fin, nos decidimos a acelerar la marcha para iniciar la larguísima, y tediosa, salida de Gijón. Casi una hora siguiendo una de las avenidas principales de la ciudad hasta que dejamos atrás Gijón Eso sí, por el camino paramos en un comercio para comprar algo de fruta y un palmerón gigantesco.
Paisaje industrial
Tras más de una hora de recta interminable, y ya sin lluvia, a las once y media de la mañana dejamos definitivamente atrás Gijón y entramos en una zona de paisaje industrial dominada por la fábrica de la metalúrgica Arcelor, la autovía y el entorno natural. Nos gustaban más las playas y las montañitas de otros días pero esto es lo que toca hoy...
Caminando junto a la autovía llegamos al momento tierno del día.. Una cabrita atada junto a una casa.. nos acercamos a cogerla y hacerle fotos y... los dueños nos ven y nos traen en brazos un cabrito nacido hace menos de un mes para que lo cojamos y nos fotografiemos con él... Incluso ellos nos hicieron alguna de las fotos. A la peregrina Isabel se le hacía la boca agua cogiendo el cabritillo...
A partir de aquí, tras cruzar las vías del tren, a través de calles asfaltadas y pequeñas urbanizaciones comienza la única cuesta de todo el día: el inicio de la subida al monte Areo desde donde se ven bonitas vistas de la comarca con la acería de Arcelor presidiéndolo todo.
El día está cada vez más soleado y poco a poco se van disipando las nubes aunque el tiempo sigue fresco. Apenas se ven más peregrinos; suponemos que la mayoría de los que estaban en el albergue de Priesca se fueron por la ruta de Oviedo hacia el Camino Primitivo. Conforme andamos, el paisaje se adentra en entornos más verdes hasta que el asfalto revierte en camino. Y volvemos a la compañía de nuestras amigas las vaquitas entre prados y monte.
Un acompañante inesperado
Algo antes de la una y media de la tarde coronamos el monte Areo, lo que supone llevar recorridos casi ocho kilómetros, aproximadamente un tercio de la etapa. En el trayecto de bajada del monte se nos une un acompañante no invitado: un perro vagabundo y maloliente que nos sigue a todas partes, sobre todo a Juanma, del que —muy a su pesar— no se separa ni un instante: camina Juanma... camina el perro; se para Juanma... se para el perro... Juanma estaba hasta las narices de él, e Isabel y yo... tronchándonos de risa con esta cómica situación.. Y así durante la hora y media siguiente...
Intentamos darle esquinazo alguna vez que otra, pero nada... por un momento parece que se va... y al rato vuelve con nosotros... ¡y con Juanma.! Quizás tenga algo que ver con todo esto el cargamento de barritas energéticas que siempre lleva consigo nuestro querido peregrino.
A las dos y diez llegamos a la aldea de Santa Eulalia del Valle, primera población intermedia de hoy. La presencia de nuestro compañero perruno va excitando a todos los perros de las viviendas vecinas a nuestro paso con el consiguiente escándalo de ladridos que os podéis imaginar. ¡Juanma ya está harto del chucho!En el Camino de Santiago hay muchos perros que se pierden por seguir a los peregrinos y ya no saben regresar a su lugar de origen. Me temo que este va a ser uno de ellos. ¿Cuándo nos lo conseguiremos quitar de encima?
Comida y sello
A las 15.10 h divisamos la aldea de Tamón, el lugar elegido para un triple objetivo: comer, sellar las credenciales... e intentar liberarnos del chucho... Entramos en el bar del pueblo y el chucho se queda justo en la puerta esperándonos. Una vez dentro del bar, comemos tranquilamente sin darnos la menor prisa a la espera de que el perro se aburra y se vaya. Pero no...
Al cabo de un rato, una de las camareras nos pregunta si el perro es nuestro porque está en la puerta del local y no se va... Le contamos la historia y nos dice que intentará ayudarnos para que no nos siga cuando salgamos. Y en efecto, cuando salimos del local, a eso de las cuatro de la tarde, el perro estaba entretenido en unos matorrales y aprovechamos para salir pitando de allí. Ya no volvimos a saber más de él.
Menos mal que nos deshicimos del perro porque el recorrido a partir del pueblo anterior sigue por el arcén de una carretera y su compañía podría resultar peligrosa, sobre todo para él. De vez en cuando mirábamos para atrás por si venía.
Con todo el jaleo del perro olvidamos sellar en Tamón y tuvimos que hacerlo en un bar del pueblo siguiente, Tabaza, tan solo un kilómetro más adelante y al que nos remitieron a su vez desde el bar de enfrente, del mismo dueño, donde nos metimos antes a tomar unos cafés. Nos quedan ocho kilómetros para concluir la etapa.
El final de la etapa
De Tabaza salimos por el arcén de la carretera AS-19, con los coches pasándonos a toda leche a menos de dos metros de distancia. A las cinco y diez llegamos a la altura de la localidad de Trasona, con su imponente iglesia, para media hora más tarde desembocar en el paseo de la ría de Avilés: una zona verde pegadita a la acería, que sigue la ría y las vías del tren hasta el mismo Avilés. ¡Por fin dejamos la carretera! Nos queda menos de una hora para acabar la etapa.
Junto a nosotros continuamente pasan trenes de mercancías hacia la acería.
A las seis de la tarde Avilés ya está a la vista pero aún nos queda el último tramo del paseo junto a la ría y cruzar una pasarela sobre las vías del tren para entrar en la ciudad a las 18.30 h.
Aquí nos espera nuestra última habitación, triple, de esta aventura. Es el final del Camino.
En este momento nos vienen a la mente todas las emociones del Camino, las distintas etapas... las fáciles... y las difíciles... los momentos de más sufrimiento y... por supuesto... los momentos más agradables de este largo viaje.
Tarde-noche de viernes en Avilés
La verdad es que Avilés es una ciudad muy bonita, mucho más que el entorno que la rodea. Se trata de una urbe muy bien cuidada, con muchas iglesias y zonas amplias... En el propio hotel nos recomiendan lo más interesante para visitar, como el barrio minero o los alrededores del Ayuntamiento.
Antes de las nueve de la noche bajamos a dar nuestro habitual paseo turístico. Hoy, además, es viernes, fin de semana, y la ciudad se nota muy animada. Hay mucha gente joven por la calle.
Y a las nueve y media entramos en una pulpería gallega del centro de la ciudad para darnos un merecido homenaje en forma de pulpo a feira con brindis de vino ribeiro. Allí mismo nos tomamos también los orujos que ponían fin a la jornada... Y a este Camino. Después de eso... a nuestra habitación del hotel para cerrar definitivamente el día.
Regreso a Madrid
Y llega el sábado, el día del regreso a Madrid. Hoy no hay etapa, el autobús no sale hasta la una de la tarde y la estación está solo a un cuarto de hora andando desde el hotel. Así que no hay mucha prisa por madrugar. A las diez aún estábamos en plan remolón tumbados en las camas.
Antes de dejar la habitación, Isabel y yo le dimos a Juanma los masajes que le debíamos por su victoria en el chinchón de la noche del albergue de Priesca. Yo elegí dárselo en las piernas y pies, y a Isabel le tocó el cuello y la espalda. Si viérais la cara de gustazo del peregrino... ¡Cómo disfrutaba el tío! No es para menos... después de la paliza de estos días, que te den unos masajes aunque solo sean cinco minutos... ¡quién lo iba a despreciar!
Y tras la sesión de masajes dejamos el hotel para desayunar primero en una cafetería cercana y con muy buena bollería... Y luego para dar un último paseo y hacer compras por la zona céntrica de la ciudad.
A las 12.30 h ya estábamos en la estación esperando la salida de nuestro autobús, algo que se produjo de forma puntual, a las 13 h para llegar a las 18.30 h a Madrid.
En el viaje de vuelta, como suele ser habitual, una mezcla de contrastes... La pena por lo bueno que se acaba... y la alegría por ver de nuevo a los seres queridos que dejamos en la capital. Es lo que hay.
El año que viene tenemos idea de realizar el segundo de los tres años del Camino de Norte, desde Avilés hasta algún lugar del interior de Lugo, probablemente Mondoñedo, para llegar un año después, en Año Santo, a Santiago. ¡Os esperamos hasta entonces!
¡Esto ha sido todo, amig@s! ¡Buen Camino!
Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de Ernest Gold "BSO Éxodo")
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viernes, 26 de abril de 2019
CS2019 — Etapa 0 (Camino de Comillas)
Mañana sábado, partimos desde Comillas (Cantabria) para llegar el viernes que viene a la población asturiana de Avilés. Serán 170 km de caminata distribuidos en siete etapas (algunas de ellas largas y duras, como veréis). Nuestro regreso a Madrid tendrá lugar al día siguiente. Este año será el primero de los tres que emplearemos para llegar a Santiago en 2021, coincidiendo con el Año Santo. En el gráfico de arriba tenéis el recorrido completo del Camino del Norte y, entre las flechas, el tramo que haremos este año.
Ya casi es medianoche, estamos a punto de irnos a dormir en nuestra habitación triple del coqueto hotel de Comillas donde estamos alojados, y al que hemos llegado esta misma noche... Así ha trascurrido la jornada de hoy...
Autobús a Comillas
Nuestro autobús hacia Comillas sale de la madrileña estación del intercambiador de Avenida de América a las cuatro y media de la tarde y está previsto que llegue a su destino a las diez y media de la noche.
He quedado con Juanma e Isabel a las 15.45 h en la cercana cafetería de Hontanares repitiendo los mismos escenarios que en 2007, cuando Los 4 peregrinos nos dirigíamos a Logroño a iniciar nuestro segundo año de peregrinación.
Juanma y yo nos sincronizamos perfectamente pues llegamos a la cafetería a la vez. Nos tomamos unos cafés mientras a los pocos minutos apareció nuestra amiga peregrina. Ya los tres reunidos, cruzamos la calle para acceder a la estación. Hubo que esperar hasta cinco minutos antes de la hora de salida para entrar en el autocar. Por cierto, el recorrido del autobús finaliza en San Vicente de la Barquera, lugar donde terminaremos mañana la primera etapa del Camino.
El autobús salió puntual, a las 16.30 horas. Como es costumbre, en el momento de la salida repartí entre mis compañeros peregrin@s los cuadernillos de ruta de este Camino (Juanma, ¡no me lo pierdas como haces siempre...!, al menos que te dure un par de etapas... jejeje).
Hoy es el cumpleaños de una amiga nuestra, Esther, a la que felicitamos por WhatsApp durante el trayecto.
También intercambiamos mensajes con otros amigos por el móvil, entre ellos los peregrinos Laura y Toñín, que añoran sin duda, desde sus puestos de trabajo, sus andanzas en el Camino mientras nosotros les vamos describiendo nuestras vivencias.
Tras una parada para tomar un tentempié en Burgos, a media tarde, el autocar retoma su marcha. El paisaje va cambiando a partir de ahora y, conforme nos internamos en la región cantábrica, los colores verdes y los perfiles más abruptos se hacen predominantes. El autocar va dejando pasajeros en los pueblos cántabros de modo que, ya antes de las diez de la noche, solo quedamos nosotros tres y el conductor.
El bus nos deja... ¡junto al cementerio en medio de la noche!
Por fin, poco después de las diez, casi media hora antes de lo previsto, el autocar nos deja justo a la salida del pueblo de Comillas en medio de la noche. No se ve un pijo. Solo las luces del cercano cementerio gótico iluminan nuestra presencia. Sin saber hacia dónde queda nuestro hotel, ya que el chófer no conocía el pueblo, caminamos unos minutos sin rumbo en medio de un escenario de lo más lúgubre. Parece el decorado perfecto para rodar una película de miedo.
Cena en Comillas
El pueblo está a solo cinco minutos andando desde el hotel. A las once menos cuarto nos metemos en uno de los pocos sitios que parecen abiertos y la elección se demostró acertada. Se trata de un mesón donde tomamos varias raciones, entre ellas una cecina gratinada al horno deliciosa, especialidad de la casa, con unas cervezas fresquitas y el omnipresente Aquarius de limón de la peregrina.
La etapa de mañana
Pues ya estamos listos e ilusionados para comenzar mañana la primera etapa de este duro Camino: tan solo 12 km hasta la villa marina de San Vicente de la Barquera, cuna de algún cantante tostón de cuyo nombre prefiero no acordarme. Será la etapa más corta de este año y discurre, prácticamente llana, bordeando el litoral. La de mañana promete ser una jornada de apacible paseo junto al mar. Cruzaremos algunas de las playas más bonitas y espectaculares de toda Cantabria.
Pero eso os lo contaremos... ¿Hoy? No... ¡Mañana! Como ya es habitual en las vísperas de inicio del Camino, o sea, en lo que llamamos "etapas cero", os dejamos con el vídeo donde aparece el resumen fotográfico que os hacemos con imágenes de las etapas que están por venir y fondo musical de Alan Parsons. ¡Buen Camino!
Videomontaje fotográfico del CS2019
(música de Alan Parsons Project "Sirius")
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miércoles, 24 de abril de 2019
El Camino del Norte, primer año
¡Hola peregrin@s!
Os escribimos en puertas de iniciar un nuevo Camino. En esta ocasión se trata, nada menos, que de... ¡el Camino del Norte! Nuestra idea es llegar en tres años a Santiago. Este primer año haremos el recorrido desde Comillas (Cantabria), hasta Avilés (Asturias), repartido en 7 etapas y 170 km. El año siguiente llegaremos hasta la costa de Lugo y el tercer año acabaremos, en año santo, en la ciudad del Apóstol.
Ya está todo reservado, tenemos las credenciales listas y hemos realizado más entrenamientos que nunca (uno en la Dehesa de la Villa y el resto en El Pardo). Nos hemos puesto morados a torrijas en los desayunos de los entrenamientos y también el día que fuimos a recoger las credenciales.
Entre los alojamientos de este año figura un albergue de peregrinos y hay una etapa de 38 kilómetros precedida por dos etapas de 29. La cosa va a ser verdaderamente dura pero no era fácil reducir el kilometraje de las etapas sin utilizar más días.
CAMINO DEL NORTE 2019
Algunos de los sitios por donde pasaremos este año ya los visitamos hace unos meses cuando Juanma y yo hicimos el descenso del Deva. El plan previsto para este año es el siguiente:
El viernes 26 de abril viajamos en autobús hacia Comillas. Nuestro bus sale a las 16.30 horas desde el intercambiador de Avenida de América y llegaremos a las 22.20 horas a Comillas. Andaremos los siete días siguientes según este itinerario:
ETAPA 1. Sábado 27 de abril. Comillas — San Vicente de la Barquera (12 km).
ETAPA 2. Domingo 28 de abril. San Vicente de la Barquera — Unquera (14 km).
ETAPA 3. Lunes 29 de abril. Unquera — Llanes (25 km).
ETAPA 4. Martes 30 de abril. Llanes — Ribadesella (29 km).
ETAPA 5. Miércoles 1 de mayo. Ribadesella — Priesca (29 km).
ETAPA 6. Jueves 2 de mayo. Priesca — Gijón (¡38 km!, nunca hemos andado tanto en un día).
ETAPA 7. Viernes 3 de mayo. Gijón — Avilés (23 km).
ETAPA 3. Lunes 29 de abril. Unquera — Llanes (25 km).
ETAPA 4. Martes 30 de abril. Llanes — Ribadesella (29 km).
ETAPA 5. Miércoles 1 de mayo. Ribadesella — Priesca (29 km).
ETAPA 6. Jueves 2 de mayo. Priesca — Gijón (¡38 km!, nunca hemos andado tanto en un día).
ETAPA 7. Viernes 3 de mayo. Gijón — Avilés (23 km).
Y el sábado 4 de mayo, por la tarde, regresamos a Madrid en autobús desde Avilés.
¡Ufff! Vaya tres etapitas entre Llanes y Gijón. Nunca hemos andado más de 32-33 kilómetros en un día. A ver cómo se nos da. La etapa con final en Gijón la haremos sin mochilas para intentar suavizarla algo, pero aun así... Ufff... Ya os lo contaremos... si regresamos vivos de esta...
¡Buen Camino!
¡Buen Camino!
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