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sábado, 5 de mayo de 2018

CS2018 — Etapa 6 (Camino de Compostela)



¡Hola peregrin@s!

Esta noche os escribo ya desde Madrid, adonde hemos llegado esta tarde tras completar ayer la última etapa del Camino Inglés. Para la peregrina Isabel fue su primera compostela. Para Juanma y para mí, la cuarta (caminos Francés, Portugués, Primitivo e Inglés). A continuación tenéis el relato de nuestras últimas horas de Camino.

Comienza la última jornada del Camino

Amanece soleada esta mañana de viernes, última jornada del Camino Inglés. Aunque la etapa de hoy es corta, 16,5 km hasta Santiago, arrancamos con más celeridad que otras veces. Tras desayunar en nuestro hotel de Sigüeiro, a las 9.20 horas ya estamos cruzando el puente sobre el río Tambre que nos saca de la ciudad.

Comienza la sexta y última etapa de esta edición del Camino Inglés.

Tras salir de Sigüeiro los primeros kilómetros transcurren por carreteras vecinales junto a sembrados. Típico paisaje del interior gallego. Además, la presencia de peregrinos es más notoria que en las etapas anteriores. Poco a poco vamos dirigiéndonos hacia un tramo mucho más arbolado.



El bosque encantado

De nuevo nos encontramos ante otra etapa que apenas si atraviesa alguna pequeña aldea intermedia. A la hora de recorrido caminamos por una senda arbolada que se va internando en algo parecido a un bosque. Poco después llegamos al lugar de Agualada, donde un hotel asoma a nuestra izquierda.

Aprovechamos para entrar, tomarnos unos cafés, degustar nuestra primera tarta de Santiago del Camino y sellar por primera vez hoy las credenciales.


Poco antes de mediodía reanudamos la marcha siguiendo el sendero por el bosque. Un letrero colgado de un árbol nos avisa de que se trata de un bosque encantado y que hay una bruja por el lugar. Unos pasos después conseguimos verla...

Poco a poco vamos saliendo del bosque encantado y entrando en una zona bastante menos apetecible... El camino discurre hacia el polígono industrial del Tambre primero... y hacia el cementerio de Santiago después.

A la una de la tarde ya tenemos a tiro la ciudad del Apóstol. Estaremos a unos tres kilómetros de la Catedral... ¡Ya casi lo tenemos!

Llegada a Santiago

A partir de este punto vamos entrando poco a poco en la ciudad compostelana, cruzando sus rúas más características y pasando junto algunos de sus monumentos.

Según avanzamos por las calles de Santiago, multitud de recuerdos de anteriores visitas nos vienen a la cabeza hasta que al fin, poco antes de las 13.50 horas, entramos en la plaza del Obradorio. La Catedral delante de nosotros una vez más. ¡Qué gustazo! ¡Otro Camino más concluido!

Por cierto que la Catedral ofrece un mejor aspecto que la última vez. Aunque aún tiene andamios, han quitado unos cuantos y la parte central de la fachada del Obradoiro está despejada y muy blanquita.




La hora de comer

Una vez más, repetimos alojamiento en Santiago: el hostal Alameda, junto al casco viejo y al lado mismo de la Alameda. Repetimos también habitación: otra vez la triple del año pasado. Tras dejar nuestras cosas en el hotel nos acercamos a un mesón del casco viejo para comer, ya muy relajados y con los deberes hechos. Bueno, casi hechos, ya que nos queda recoger las compostelas.


Como podéis ver, no nos privamos de nada en la comida. Estamos en Santiago y aquí saben bien cómo matar el hambre. Vieiras, filetes, banderillas, albariño y, por supuesto, de postre una buena tarta de Santiago regada con orujo del país.



Otra compostela más

Por la tarde nos acercamos a la Oficina del Peregrino a recoger las compostelas. ¡Casi tres horas de cola! Parece mentira que haya que esperar todo ese tiempo para que te estampen un sello y escriban tu nombre en latín en un papel que ya tienen preimpreso. Aunque cada vez hay más personal atendiendo, seguro que hay algua forma mejor de hacer esto. De hecho hubo peregrinos que renunciaron a su bien ganada compostela porque no podían esperar tanto. En fn, es lo que hay.


A la salida nos estaba esperando mi queridísima prima María José, residente y guía turística en Santiago, a la que había avisado de nuestra presencia.

Ella estuvo un ratito con nosotros y nos comentó que cada vez hay más peregrinos, que las esperas para recoger las compostelas cada vez son mayores (para recoger nuestra primera compostela, en 2011, solo esperamos diez minutos) y que hay un montón de caminos. Creo que dijo que había ochenta y tantos caminos organizados como tales. Pues no nos queda ni nada...

Santiago de noche

Pasear por Santiago siempre es una gozada, por muchas veces que hayas estado aquí. Esas calles, esas gentes, esos sonidos, esos ambientes...

Antes de cenar en otro mesón típico de la ciudad aún hubo tiempo para acudir a la Catedral, oír la Misa del peregrino y pasear por las rúas compostelanas al anochecer. ¡Qué ambientazo!

En la cena, por supuesto, cayeron más raciones típicas. Y tras la cena, nos apeteció rendirle una última visita a la Catedral. Si de día es bonita, de noche impresiona más si cabe... Lástima los andamios...

Y luego, al hotel a recogerse. Mañana nos volvemos para casa.


Regreso a Madrid

Antes de tomar el tren que nos devolvía a la capital realizamos una visita al casco viejo de Santiago para hacer las habituales compras de recuerdos y alguna que otra tarta compostelana para nuestra querida y paciente gente de Madrid.


Y a primera hora de la tarde, la vuelta en tren. A las ocho y cuarto ya estábamos en Madrid. Otro viaje, cargado de vivencias, aventuras y emociones, que se acaba. El año que viene, probablemente más. ¿Dónde? El Camino del Norte parece que va ganando opciones pero tampoco puede descartarse el Camino Sanabrés. La respuesta, dentro de un año.

¡Buen Camino!

Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de Art of Noise "Moments in Love")



jueves, 27 de abril de 2017

CS2017 — Etapa 0 (Camino a Compostela)



¡Hola peregrin@s! Ya estamos aquí en Santiago dispuestos a comenzar, mañana viernes, la primera etapa del Camino a Finisterre 2017.

En esta corta edición de solo 89 kilómetros repartidos en cuatro etapas, seremos tres los peregrinos: Isabel, Juanma y Miguel. Nos acompañarán en coche de apoyo Laura, Toñín y los peques José Antonio y Alejandro, que seguro que también se animan a andar en alguna etapa.

Hoy he llegado aquí con un pequeño disgusto: hace unos días se me averió el móvil, solicité con urgencia un móvil nuevo a mi compañía pero los muy merluzos me lo han hecho llegar a Madrid esta mañana, cuando ya me había marchado (y eso que se lo avisé); además, me han desactivado la tarjeta del móvil viejo (que aún conseguía utilizar). Ahora estoy incomunicado, con un móvil nuevo —pero sin poder utilizarlo— en Madrid y con mi móvil viejo sin tarjeta en Santiago, dedicándome a gorronear el móvil de los demás peregrinos ya que mi compañía es incapaz de reactivarme la tarjeta vieja. GRRRR!!!!

Bueno... volviendo al Camino en sí... pues el día cero de este año ha transcurrido como sigue...

Traslado a Santiago

El viaje de Madrid a Santiago lo hacemos con mi coche. A las 10 horas nos hemos citado en el barrio de Juanma. Con gran puntualidad nos hemos reunido con Isabel a la hora acordada y nos hemos puesto en marcha los tres. El coche de Laura y compañía saldrá por la tarde desde Madrid y llegará a Galicia por la noche.

Hoy hace un día soleado, con algo de fresco. La previsión es de tiempo fresco, tirando a frío, todos estos días, con ratos de lluvia pero también con momentos en que lucirá el sol. Veremos con qué nos encontramos...

El viaje a Galicia se nos ha hecho más que agradable. Mientras vamos en el coche, Juanma y yo hemos estado intentando animar a nuestra nueva compañera peregrina a que se apunte a más caminos... No sé si estará por la labor.

En particular, nos pica la curiosidad por el Camino Sanabrés, que comienza en Zamora y recorre las duras montañas de la comarca de la Sanabria y de Orense. Isabel es sanabresa, de modo que conoce bien la zona. Por eso sabe de la dureza de ese recorrido. No la hemos visto muy dispuesta, así que habrá que seguir insistiendo jejeje...

Cerca de las dos de la tarde hacemos una parada, ya en tierras orensanas, pero muy cerca del límite con la provincia de Zamora, para comer. Se trata de un lugar que nos ha recomendado Isabel, el restaurante El Cazador, frecuentado por camioneros, en el pueblo de Pereiro, cerca de La Gudiña. Nos pusimos morados, sobre todo de ternera cachena, característica por sus grandes cuernos.

A las cinco de la tarde ya estábamos haciendo nuestra entrada en Santiago y, media hora después, en nuestro hostal en esa ciudad, muy próximo al parque de la Alameda. El mismo hostal donde pernoctamos Juanma y yo el año pasado, al concluir el Camino Primitivo, y también el mismo donde estuvimos años atrás con Toñín en la última etapa del Camino Portugués.

Ya a nuestra llegada a Santiago es donde pude percatarme de que me había quedado sin móvil para todo el Camino por gentileza de los inútiles de mi compañía de teléfonos. Gracias, ¡inútiles!

Paseo por Santiago

El otro coche, conducido por Laura, salió de Madrid poco antes de las cuatro de la tarde, así que no esperábamos a nuestros queridos acompañantes hasta la noche. La soleada y fresca tarde la hemos pasado recorriendo la vieja ciudad compostelana: sus calles, su ambiente, el entorno de la catedral (con andamios). Nunca nos cansaremos de visitarla.

En un comercio típico del casco viejo, Isabel y yo nos compramos las conchas de peregrino, pues la mía se quedó en Madrid. Hubo tiempo también para visitar la Oficina del Peregrino, esta vez sin la cola del año pasado.

Pero el paseo más pausado lo hicimos por el parque de la Alameda de Santiago, donde contemplamos los patos y cisnes negros, el quiosco de la música, los árboles gigantescos del paseo de la Herradura, la estatua de Valle-Inclán... Por momentos se levantaba un viento fuerte, cada vez más frío, sobre todo según iba cayendo la tarde.



Cena en el Casco Viejo y agrupamiento de peregrinos

Continuamente recibíamos noticias del coche de Laura. Difícilmente llegarían antes de las once de la noche así que, a eso de las nueve, decidimos que era una buena hora para tomarnos algunas raciones en la vieja Compostela. Y eso hicimos. Además, en un sitio donde ya habíamos estado en años anteriores: regadas por unos buenos Ribeiros cayeron raciones de queso, mejillones, lacón, ... Y, por supuesto, no faltó la tarta de Santiago regada con abundante orujo... Según Isabel, más bien se trataba de una ración de orujo, con algo de tarta de Santiago...

Poco antes de las once de la noche nos volvemos al hostal, donde esperamos la llegada del resto de la expedición. A las once y cuarto de la noche llegó el coche con el resto de peregrinos que se alojarían en la habitación contigua a la nuestra. Los niños, más dormidos que despiertos...

Juanma e Isabel ya estaba con el pijama así que yo mismo les acompañé a Laura, Toñín y los peques a tomarse algo en uno de los pocos sitios que quedaban abiertos cercanos al hostal. La temperatura ha descendido notablemente y hace algo de rasca.

Poco antes de medianoche regresamos al hostal y nos citamos con Toñín para la mañana siguiente, a las 8.30 horas, para desayunar con los tres peregrinos caminantes de esta edición jacobea. Toñín tiene que acabar unas cosas del trabajo y le viene bien madrugar; le he dejado una llave de mi coche (la otra me la quedo yo), ya que él se encargará de moverlo hasta el final de etapa. Así los dos coches se moverán simultáneamente sin necesidad de ir y volver a buscarlos como en otros años. Al tener yo otra llave también podemos jugar con que, en alguna etapa, él me pueda dejar el coche en un lugar intermedio donde yo lo pueda coger.

Mañana, la primera etapa

Pues así ha transcurrido esta jornada de transición. Mañana empieza lo bueno. Y con peregrina nueva. Seguro que se le da muy bien el Camino. De momento, la etapa de mañana tiene 21 kilómetros hasta Negreira. Pero en su parte final está la cuesta del Mar de Ovellas (Mar de Ovejas), ya sabéis, una de esas cuestas que tiene nombre propio... La más gorda de esta edición del Camino. A ver qué tal se nos da...

Pero eso os lo contaremos... ¡Mañana! De momento, abajo tenéis el habitual vídeo de la etapa 0 donde aparece el resumen fotográfico que os hacemos con imágenes de las etapas que están por venir y música de Alan Parsons. ¡Buen Camino!


Videomontaje fotográfico del CS2017
(música de Alan Parsons Project "Sirius")