domingo, 27 de abril de 2008

Desde Cirueña con dolor



¡Hola peregrinos! Os escribimos en directo desde el Camino 2008. Acabamos de llegar a un pueblo llamado Cirueña, a 5 km de Santo Domingo de la Calzada (etapa 2 de 2008). Hemos llegado rotos, porque entre ayer y hoy llevamos dos días de muchísimo sol y calor. Ayer llegamos a Nájera, donde estuvimos cenando en el sitio de la foto de la derecha. El día de ayer fue calurorísimo, con una etapa de casi 30 km, desde Logroño hasta Nájera, adonde llegamos a las 7 de la tarde, medio deshidratados.


Hoy hemos salido a las 9 desde Nájera. Nos acercamos primero a ver la iglesia-monasterio de Santa María la Real, y hasta cerca de las 11 no nos hemos puesto en marcha.

Acabamos de llegar al pueblo de Cirueña, tras unas cuestas impresionantes con mucho calor. Estamos hechos unos cangrejos y ahora mismo estamos comiendo (muy bien, por cierto) en el bar Jacobeo de ese pueblo. En la tercera de las fotos podéis vernos en un rato de asueto de la etapa de hoy.

Estos días parecemos camellos... ¡si viérais lo que estamos bebiendo! Todavía nos esperan 5 kilómetros hasta Santo Domingo de la Calzada, donde acaba la etapa de hoy.

¡Buen Camino!





sábado, 26 de abril de 2008

CS2008 – Etapa 1 (Camino de Nájera)




Primera etapa finiquitada. Balance: unos cuantos peregrinos insolados y medio deshidratados, y primeros problemas con rozaduras y ampollas. Hoy hemos tirado más de gafas de sol, sombreros y tiritas que toda la semana del Camino del año pasado. ¡Menudo torrado que nos hemos cogido todos! Y lo peor es que mañana puede ser aún peor. Ya os contaré. De momento, antes de irnos a dormir, entre mejunje y mejunje para los pies, os relato cómo nos ha ido el día, que empezó con las secuelas de una noche loca loca loca...


Vaya nochecita que nos dieron ayer...

Ya tenemos la primera gran anécdota del Camino de este año. Esta pasada noche apenas si hemos podido pegar ojo. Sobre todo, el peregrino Juanma y yo. Como os decía ayer, el hotel de Logroño está en el mismo casco viejo y nuestras habitaciones eran exteriores. Os podéis imaginar el escándalo que había por allí. Debía estar toda La Rioja de botellón por nuestra zona. Pero eso no fue lo peor. En la habitación de al lado se nos colaron dos auténticos "colgaos" que se pasaron toda, repito toda, la noche fumando y hablando a gritos, y al final terminaron emitiendo otro tipo de gritos más... "cariñosos"... (me entendéis por dónde voy, ¿no?). Al principio pensábamos que eran dos tíos, que arrastraban la voz, entrecortándose sin vocalizar bien, pidiéndose el mechero o no sé qué (debían de estar fumándose un canuto). A eso de las 2 de la madrugada me percato de que uno de ellos era... ¡una tía! Vaya voz más grosera y basta que tenía y menudo lenguaje más vulgar y soez. Vamos, ¡que menudo putón que estaba hecha! A las 3 de la madrugada la tal Sonia (que así se llamaba la fulana), parece que no tenía muchas ganas de rollo y le pide a su tío (su chulo, digo yo) que se marche. Salen los dos discutiendo al rellano de la escalera y se van del hotel... ¡Qué respiro! Por fin se han ido...

Qué ilusos, a las 4 de la madrugada ya los tenemos a los dos otra vez en la habitación, pero ahora en un tono más "amistoso". Así se tiraron hasta las 5 de la madrugada, hablando y hablando en voz alta de auténticas tonterías y utilizando un lenguaje que, desde luego, no despertaría la envidia de Cervantes precisamente.

A partir de las 5 de la madrugada supongo que debieron caer en la cuenta de que si estaban en este hostal era para algo más que estar toda la noche berreando, de modo que entonces cambiaron su inicial actitud hostil por otra bastante más cariñosa y el único ruido que se oía, entre ordinariez y ordinariez, era el de los barrotes de su cama estrellándose contra la pared... pared que, para desgracia del peregrino Juanma y mía, era la nuestra... ¡Imposible pegar ojo! Ni siquiera Juanma pudo poner en marcha su serrucho. La habitación de los peregrinos Laura y Toñín estaba en la otra punta del pasillo y, aunque oyeron parte del escándalo, parece que disfrutaron de algo más de tranquilidad.

De lo que sucedió después de las 6 y media más o menos ya no os puedo contar porque ahí es cuando debí de dormirme. Ni que decir tiene que, cuando me levanté a las 7 y media, puse la televisión de la habitación a todo volumen, para devolverles de alguna manera la moneda, pero estos desgraciados debieron de marcharse una vez que terminaron su "trabajito".

Una vez que dejamos el hotel, a las 8:30 horas, desayunamos en una cafetería próxima y el tema de conversación os podéis imaginar cuál fue. Menudas ojeras que teníamos todos.


Saliendo de Logroño

Bueno, pues dejando a un lado estas curiosas historias más propias de un hostal putero que de uno de peregrinos, tras un suculento desayuno, iniciamos nuestra marcha. El Camino pasa muy cerca de donde estábamos alojados, de modo que no fue difícil coger la pista de la famosa "flecha amarilla".

La salida de Logroño se lleva a cabo cruzando grandes parques, por la ciudad universitaria. El recorrido es bonito y atrás va quedando la silueta de la ciudad con las torres de la Catedral. Nos dirigimos hacia el parque de la Grajera, donde se encuentra el embalse del mismo nombre. Esta es una zona de recreo donde vemos mucha gente pescando. Para llegar allí hubo que subir una pequeña colina tras la que se divisa a lo lejos el pueblo de Navarrete.

En este trayecto coincidimos con más peregrinos, en particular con un simpático grupo de Sevilla que nos hizo alguna fotografía, y a los que correspondimos del mismo modo. Estos peregrinos eran aún más lentos que nosotros andando, cosa harto difícil, y hacían etapas más cortas.

El día transcurría soleado y el calor empezaba a apretar. Para colmo, los peregrinos Laura y Toñín olvidaron sus sombreros en Madrid, de modo que tendrían que comprarse alguno en la primera tienda que encontrásemos. A estas alturas de etapa yo ya llevaba puestas más tiempo las gafas de sol que durante todo el Camino del año pasado.


Llegando a Navarrete

Según nos acercábamos a Navarrete, los viñedos y el color tierra del paisaje cobraban protagonismo. Navarrete es un pueblecito dominado por la torre de la iglesia. A la entrada del pueblo están las ruinas de un antiguo hospital de peregrinos cuya fachada se ha trasladado al cementerio. Cuando llegamos al pueblo, cerca del mediodía, el albergue de peregrinos estaba cerrado y no lo abrían hasta las 13:30 horas, de modo que no pudimos sellar aquí nuestras credenciales.

En una placita céntrica, encontramos un bar donde nos sentamos para tomar unas cervecitas bien frías y algunos canapés de aperitivo. En las mesas de al lado se sentaron otros peregrinos, entre ellos un grupo formado por un portugués, un tinerfeño y una señora mayor de nacionalidad australiana que llevan haciendo el Camino durante varios años, citándose por internet.

En Navarrete la Barbie Peregrina y Barro Man se han comprado unas gorritas para protegerse del sol. Debió de haber algún problema con el modelo elegido porque los dos salieron de la tienda con alguna que otra "discrepancia".

De Navarrete a Nájera (16 km) solamente hay un pueblo, Ventosa, pero el Camino no pasa exactamente por allí, sino que hay que tomar un ligero desvío. Decidimos arriesgarnos a no comprar nada de comer en Navarrete y hacerlo en Ventosa, en algún sitio que veamos. Al salir de Navarrete pasamos por delante del cementerio donde está la fachada que comenté antes del antiguo hospital de peregrinos.


Siguiente destino: Ventosa... y ¡qué calor, madre!

En teoría, Ventosa se encuentra a solo 4 kilómetros de Navarrete. Pero el camino está pésimamente señalizado y acabamos dando un rodeo absurdo y desesperante. Yo creo que nos hemos metido un par de kilómetros extra en medio de una solana impresionante. Por si fuera poco, en este tramo, el paisaje se hace mucho más monótono y el Camino transcurre próximo a la autovía.

El recorrido hasta Ventosa fue interminable. Nunca acabábamos de divisar nuestro objetivo. Al fin, casi a las tres de la tarde, llegamos al pueblo, que dispone de un hermoso y muy acogedor albergue de peregrinos (el de "San Saturnino"). Aquí nos ofrecen agua fresquita, sellamos nuestras credenciales, los peregrinos Laura y Juanma aprovechan para comprar unas calabazas y, lo que es más importante, el encargado del albergue nos da un trato sensacional. Nos guardan las mochilas mientras vamos a comer a un bar próximo. En este bar no deben de estar muy acostumbrados a recibir a mucha gente, porque la cocina estaba prácticamente cerrada y al final acabaron por darnos de comer lo mismo que iban a servirse sus propietarios, que se encontraban preparando la correspondiente mesa.




En la mesa de al lado había una señora que se interesó por nosotros y por el trato que recibimos en el albergue de peregrinos. Menos mal que dejamos en buen lugar a ese albergue, porque la susodicha señora resultó ser la mujer del encargado del albergue, que llegó minutos después.

Con energías renovadas, reemprendimos la marcha a las cinco de la tarde con destino a Nájera. A la salida de Ventosa tuvimos ocasión de observar la iglesia del pueblo y un pequeño monolito sobre el que se alza una pequeña y simpática figura del Apóstol.


El Poyo de Nájera

Hasta Nájera había unas tres horas y nos tocó hacer ese tramo del Camino en medio de un sol de justicia. Faltaba una subidita hasta el alto de San Antón y, a partir de aquí, todo era una bajada que discurría entre viñedos y monte bajo. Poco después de coronar el alto de San Antón, una hora después de salir de Ventosa, ya nos quedamos sin agua.

A tres kilómetros de Nájera, cuando se divisaba a lo lejos la silueta de la ciudad, llegamos a un curioso paraje, denominado Poyo (alto o cerro) de Nájera, una pequeña elevación donde dice la tradición que Roldán venció al gigante musulmán Ferragut. Aquí había una pequeña zona de recreo y, lo que es más importante, agua fresca que recibimos como si de un manjar divino se tratase.




Por fin en Nájera

A las siete y pico de la tarde entramos en Nájera. Nuestro hostal se halla cerca del río Najerilla, que divide la ciudad. Se trata de un edificio de apartamentos con recepción y cafetería independientes. Llegamos verdaderamente machacados por la treintena de kilómetros de recorrido, la insolación y el calor. Quedamos a las nueve y media para recorrer el pueblo y cenar. Esas casi dos horas pasaron "volando" y alguno no tuvo tiempo ni para ducharse de lo cansado que estaba. El calor ha originado la aparición de las primeras rozaduras, de modo que hay que echar mano ya de las tiritas.

Tras dar un pequeño paseo por el pueblo, que estaba de fiestas, nos metemos a cenar en un sitio acogedor de la calle más animada. Pedimos unas racioncitas, a base de platos típicos, que estaban deliciosas. Por supuesto, no faltaron los "caldos" típicos de la tierra ni los brindis de rigor.

Antes de irnos a dormir, aún hubo tiempo de echarse algún pelotacillo (pacharán incluido) en una terraza junto al río y muy cerquita de nuestro hotel. Había bastante jaleo y bromeábamos sobre si nos tocaría otra ruidosa noche como la pasada, jejeje...


Mañana... ¡a pasar más calor!

Pues ya estoy aquí con el peregrino Juanma que, hoy sí, va a sacar el serrucho a afinar porque ya se me ha quedado dormido. Jamás he visto una mayor capacidad de dormirse en tan poco tiempo. Bueno, mañana nos toca una etapa similar a la de hoy, pero bastante más corta (solo 21 km) que nos llevará hasta Santo Domingo de la Calzada, ya sabéis, "donde cantó la gallina asada". Saldremos a las 9 de la mañana, pero antes queremos acercarnos a ver la preciosa iglesia-monasterio de Santa María la Real y que nos sellen ahí la credencial, pues aún no tenemos el sello de Nájera. Nos espera un tiempo similar al de hoy, de modo que nos toca achicharrarnos otro poco. Ya os contaré, por la noche, en qué condiciones llegamos. ¡Buen Camino!


Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de Abba "Eagle")





viernes, 25 de abril de 2008

CS2008 – Etapa 0 (Camino de Logroño)




¡Hola peregrinos! Aquí estamos de nuevo con vosotros, otro añito más... ¡Los 4 peregrinos! Este segundo año, el Camino nos llevará desde Logroño (donde ahora os escribo esto) hasta el pueblo de Frómista, ya en tierras palentinas, recorriendo un total de tres provincias (La Rioja, Burgos y un poquito de Palencia) a lo largo de 190 kilómetros repartidos en 8 etapas. Como de costumbre, arriba os pongo el perfil del recorrido (os recuerdo que estos perfiles se leen de derecha a izquierda, o sea, de este a oeste).

La jornada de hoy ha sido tranquila y ha discurrido más o menos así...


Salida desde Madrid

Bueno, pues el Camino lo retomamos en el mismo lugar donde lo dejamos el año pasado: en la estación de autobuses del intercambiador de la Avenida de América, en Madrid. Nuestro autobús hacia Logroño sale a eso de las cinco y media de la tarde para llegar sobre las nueve y media a la capital riojana.

He llegado a la estación a las cinco menos cuarto, con mi vestimenta de peregrino (salvo la concha, pues yo sólo me la pongo durante el recorrido "oficial"). He viajado hasta allí en metro y si vierais la cara que ponía la gente con la que me cruzaba. "De dónde se habrá escapado este", pensaría más de alguno. Al minuto de llegar aparece por allí el peregrino Juanma: si lo hacemos a propósito no nos compenetramos mejor para coincidir a la misma hora.

Pasados cinco minutos nos llama la pareja peregrina, Laura y Toñín, o si lo preferís, Barbie Peregrina y Barro Man. Resulta que han salido muy tarde del trabajo, no les ha dado tiempo ni a comer, y están en una cafetería muy próxima a la estación, donde nos esperan. Nos acercamos a su encuentro, y allí pedimos algo de comer... unos refresquitos... unos cafetitos... Vamos, que aún ni nos hemos subido al autobús, no hemos comenzado a andar... ¡y ya estamos rodeados de racioncitas, bebidas por aquí y por allá, chupitos...! Juajuajuas... Este Camino lleva el mismo "camino" que el de 2007...

En fin, que tras acomodar debidamente nuestros estómagos regresamos nuevamente a la estación y nos subimos ya al autobús. Primero el peregrino Toñín nos hizo entrega de unas pequeñas conchas conmemorativas, similares a las que nos dio en la estación de Atocha el año pasado, cuando nos disponíamos a iniciar el Camino de 2007. Una vez sentados, soy yo quien, siguiendo con la tradición, hago entrega a los otros tres peregrinos de los cuadernillos de viaje con información utilísima sobre perfiles de etapas, monumentos, lugares donde echarse un buen pelotazo, etc. Vamos, todo lo indispensable para que el Camino se desarrolle sin sobresaltos.


Tardecita en el autobús

El autobús arranca muy puntual, a las cinco y media, y en seguida nos percatamos de algo que nos va a alegrar la tarde: este autobús tiene servicio de restauración en su interior. En realidad es una linda camarera (muy parecida, por cierto, a la cantante de Amaral) quien primero nos pasa unas bebiditas, luego unos bocadillitos, después unos cafetitos, más tarde unos bomboncitos, creo que después unos pastelitos, ... y seguro que me dejo algo. Sin duda, ¡nuestra preparación para este duro Camino de 2008, acababa de empezar!

El autobús hizo una pequeña escala en Soria, pero se conoce que los que hacían el trayecto desde aquí tenían un billete de "categoría" inferior porque a ellos no les ofrecieron ni agua... Jojojojo... No sé si es eso o que nos lo comimos todo nosotros y ya no les dejamos nada para ellos...

El autobús hizo entrada en La Rioja por la comarca de Cameros, una auténtica preciosidad... Lástima que el Camino no pase por aquí, porque bien valdría la pena visitarla con más detenimiento. Así las cosas, y ya con la noche encima, llegamos a Logroño sobre las diez menos veinte de la noche.


Noche en Logroño

En Logroño nos alojamos en el mismo hostal que el año pasado: aunque no es nada del otro mundo, está muy céntrico, próximo a la Catedral y a la calle Laurel, auténtica zona de vinos de la ciudad. Parece que este año nuestras habitaciones son algo mejores, con vistas exteriores y con nombres relacionados con el mundo del vino ("Tempranillo" y "Garnacha"). La "pega" es que también son bastante más ruidosas y hoy, que es viernes, se nota mucho el ambiente de la vida nocturna de este barrio.

Al igual que el año pasado, cenamos en plan de raciones por la calle Laurel. Estaba animadísima. Nos cruzamos con un "colgao" que nos pidió un euro que le faltaba para pillarse un cubata... Le contesté que "agarra de esta...". Hay un sitio donde hacen unas banderillas de champiñones riquísimas y en otro me he cepillado un espárrago rebozado con jamon de york que era una delicia. Este año me he traído yo también la cámara de fotos con la idea de acercaros mejor el ambiente nocturno de los sitios por donde pasemos (que no todo van a ser iglesias y puentes, ¡¡leñe!!). A las once y un poquito nos recogimos en las habitaciones para preparar la etapa de mañana.


Mañana empezamos...

Bueno, pues ya estoy aquí, en la habitación "Tempranillo", con el peregrino Juanma: a ver qué tal se porta esta noche con su temible "serrucho"... Hace un momento que he hecho el reparto de mejunjes milagrosos, para ir previniendo la aparición de ampollas. Hoy hemos tenido un día muy soleado y parece que el tiempo seguirá así todo el fin de semana: con sol y calor aumenta el riesgo de ampollas. Es posible que este año ni tengamos que utilizar los ponchos.

Mañana tenemos la primera etapa, y ya una de las más largas, 29 kilómetros de Logroño a Nájera, con un perfil en forma de suave V invertida: la primer parte de subida y los 10 kilómetros finales, de bajada. Mañana os lo cuento. ¡Buen Camino!


Videomontaje fotográfico del CS2008
(música de Alan Parsons Project "Sirius")

miércoles, 23 de abril de 2008

En marcha ... 19/04/08


Preparaaados, listos, ya !! Amigos, no nos queda nada. Es nuestro último entrenamiento y hemos repetido en el Kiosko La Paloma (Dehesa de la Villa) a las 10:30 a.m.
El día estaba muy lluvioso y esta vez el kiosko fue como nuestro albergue. Allí pedimos nuestros desayunos varios, Miguel nos hizo entrega de los cuadernillos CdS 2008 en color y al detalle de todas las etapas a realizar y nos pusimos en marcha con nuestros ponchos. Alrededor de 2 horas estuvimos caminando entre charcos y un poco de barro. Esto sí que le gusta al peregrino Toñín, eh..?? En este último entrenamiento apenas había gente caminando por estos lugares y la sensación era de mucha paz y tranquilidad.
Al final de la mañana vinieron a nuestro encuentro Olga y Tori para acompañarnos en nuestro "vermú" y mandarnos ánimos para el camino.
El viernes 25 en ruta para Logroño.

lunes, 7 de abril de 2008

Calentando motores...05/04/2008



Nuestro punto de partida fue el kiosko "La Paloma" en la Dehesa de la Villa: un bosque en la ciudad.



Siguiendo con nuestro programa, lo primero fue dirigirnos a la barra para tomar nuestro desayuno y coger energías.





Después echar a andar durante 2 horas siguiendo las indicaciones de nuestro Buen Camino Man, que para ponernos a prueba nos hizo subir y bajar cuestas por pinares donde vuelan las torcaces, zumban los abejorros y ruedan por el suelo las piñas. Este día Barro Man estaba lesionado, le dolía la rodilla, prefirió quedarse sentado en un banco al sol ilustrándose con los panfletos de las etapas del Camino que le prestó Buen Camino Man.
Tras el esfuerzo realizado durante la mañana, volvimos al kiosko, cogimos mesa para los 4 peregrinos y para no deshidratarnos pedimos unos barritos bien fríos de cerveza con limón y patatas (2 rondas).

Está por determinar el sitio y la hora de nuestro último entrenamiento.

Laura


jueves, 3 de abril de 2008

La Rioja - Semana Santa 2008





Más fotos de La Rioja, correspondientes a la Semana Santa de 2008.


Fotos inéditas Camino 2008



Aquí podéis ver tres instantáneas de mi reciente visita (Semana Santa 2008) a tierras riojanas con Olga. En la primera de ellas aparece el Hostal Hispano de Nájera (donde nos alojaremos en 2008), justo al cruzar el río saliendo de la ciudad. Este hostal está en la parte nueva de la ciudad, justo detrás del restaurante del mismo nombre; no parece gran cosa pero está bien situado, en la orilla opuesta al casco antiguo.

En la segunda foto se aprecia el Hostal Don Pedro (alojamiento en Santo Domingo de la Calzada para el CS 2008), al paso de la procesión de Viernes Santo. Este Hostal está muy bien situado, en el mismo centro de la villa.




En la tercera foto aparece Olga en el camino a su paso por Azofra, por delante de la Casona de las Amas, que es donde estuvimos alojados. Aunque no lo parezca, ese día se puso a nevar buena parte de la jornada.




Esta última foto corresponde a la iglesia de Santa María de Eunate, en Navarra (cerquita de Puente La Reina), que el año pasado nos quedamos con las ganas de ver (bastante teníamos con la caminata como para regalarnos una propinita de 5 km adicionales para verla)...



miércoles, 2 de abril de 2008

Tercer entrenamiento 2008.

Una vez pasada la Semana Santa, volvimos a los entrenamientos el día 29 de marzo en el mismo lugar y hora del segundo entrenamiento.
En esta ocasión el grupo ha estado integrado por Miguel, Laura, Alvaro y Juanma. Hemos desayunado abundantemente en "La marquesita" para iniciar con fuerza la mañana.
El entrenamiento ha transcurrido sin incidentes por el mismo lugar que el segundo y pudimos observar en la lejanía un jabalí que caminaba con desgana. Álvaro ha aguantado como un campeón el ritmo impuesto y con gran mérito ya que en esta ocasión el itinerario incluía la subida al "Torreón" con una gran pendiente. Una vez arriba Miguel nos indicó que, el embalse que habiamos visitado por la mañana, se veía perfectamente desde allí.
La bajada se desarrolló con normalidad para finalizar en una apacible terraza en la cual descansamos al sol tomando unas cañitas que sabían a Gloria.
La próxima cita la hemos fijado para el dia 5 de abril por la mañana en la Dehesa de la Villa.

Segundo entrenamiento 2008.

El día 15 de marzo retomamos los entrenamientos iniciados con entusiasmo el día 2. En esta ocasión la cita era en la Plaza de la fuente en El Pardo. A esta cita acudimos los 4 peregrinos y la familia de "Buencamino" que se apuntó al evento. Estuvimos algo más de 2 horas andando en un día soleado y ventoso.
En esta ocasión todos hemos acudido con el equipamiento completo de senderista. Tras una primera vuelta todos juntos que aguantamos bastante bien, realizamos una segunda vuelta, esta vez sólamente los 4 peregrinos.
Como es de rigor una vez terminado el entrenamiento dimos buena cuenta de unas cervezas con patatas bravas.

Primer entrenamiento 2008.

El día 2 de marzo por la mañana hemos iniciado oficialmente los entrenamientos del Camino de Santiago 2008. La cita tuvo lugar por la mañana en La Quinta del Duque del Arco.
Después de 2 horas de caminata bajo un sol radiante degustamos unas cañas bien fresquitas. Todos a sus respectivas casas para relajarse con una gratificante siesta.

domingo, 8 de julio de 2007

El blog del CS2007


¡Hola peregrinos! Hoy os pongo un comentario breve y un par de vídeos, como despedida de la parte de este blog dedicada al Camino de Santiago 2007. Antes de nada deciros que el 16 de junio estuvimos Los 4 peregrinos en casa del peregrino Juanma para ver el DVD con las imágenes del Camino y echarnos unas buenas risas. Al pobre Víctor, el hijo pequeño de Juanma, le chafamos el plan, porque quería ver la película de La sirenita... ¡Pero qué desalmados que hemos sido!

Ayer por la noche estuvimos en San Lorenzo de El Escorial con algunos de nuestros amiguetes disfrutando de una tarde-noche de esparcimiento y contando algunas de las anécdotas del Camino. La verdad es que el Camino de Santiago ha sido una gozada, hubo momentos en que nos dolía la barriga de tanto reír... y en otros no nos reímos tanto... Pero valió la pena y, si nos es posible, continuaremos en 2008...

Bueno, me despido hasta el año que viene colgando dos vídeos. El primero, titulado “Los sonidos del Camino”, recoge algunos de esos sonidos que nos han acompañado a lo largo del Camino... El segundo vídeo, “La sintonía del Camino” es un montaje fotográfico con escenas del Camino y el sonido de nuestra melodía “oficial”, que en muchos momentos de las diferentes etapas hemos llegado a tararear.

Antes de los vídeos, os pongo los enlaces directos a cada una de las etapas del CS2007:
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NARRACIONES DE LAS ETAPAS DEL CS2007:

Etapa 0 (St Jean) — S 28 de abril
Etapa 1 (Camino de Roncesvalles) — D 29 de abril
Etapa 2 (Camino de Zubiri) — L 30 de abril
Etapa 3 (Camino de Pamplona) — M 1 de mayo
Etapa 4 (Camino de Puente la Reina) — X 2 de mayo
Etapa 5 (Camino de Estella) — J 3 de mayo
Etapa 6 (Camino de Los Arcos) — V 4 de mayo
Etapa 7 (Camino de Logroño) — D 6 de mayo


PREPARATIVOS DEL CS2007:

¡Mañana empezamos! (27/04/2007)
Primeros preparativos (31/03/2007)
Camino de Santiago (así comenzó todo) (9/02/2007)

OTROS CAMINOS:

Camino del Norte 2022 (CS2022)
Camino del Norte 2021 (CS2021)

Camino del Norte 2019 (CS2019)

Camino Inglés 2018 (CS2018)
Camino a Finisterre 2017 (CS2017)
Camino Primitivo 2016 (CS2016)
Camino Primitivo 2015 (CS2015)
Camino Portugués 2013 (CS2013)
Camino Aragonés 2012 (CS2012)
Camino Francés 2011 (CS2011)
Camino Francés 2010 (CS2010)
Camino Francés 2009 (CS2009)
Camino Francés 2008 (CS2008)
Peregrinos en la nieve
Peregrinos en el río Deva 
Peregrinos en el río Sella 

Nos vemos en el Camino de 2008. ¡Buen Camino!


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"LOS SONIDOS DEL CAMINO"


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"LA SINTONÍA DEL CAMINO"

domingo, 6 de mayo de 2007

CS2007 – Etapa 7 (Camino de Logroño)





¡Hola peregrinos! Hoy os escribo por el día y no por la noche, como venía siendo habitual. Ahora mismo estamos en el autobús de vuelta a Madrid, adonde llegaremos a la hora de comer, y, si escucháis con atención, todavía podréis oír el griterío que vamos montando en el autobús... ¡¡OE OE OEEEE!! ¡¡OE OE OEEEE!! Sí... ¡lo conseguimos! Ayer por la tarde, sábado, llegamos a Logroño y concluimos el Camino de Santiago de 2007. Nos da un poco de pena a todos (aunque no lo parezca) porque la experiencia ha sido una gozada, pero siempre nos quedará el consuelo de que el año que viene habrá más... Ahora paso a contaros cómo fue la última y más larga de las etapas del Camino de 2007...


Empieza el último día de caminata...

El día ha amanecido soleado, aunque no nos fiamos demasiado visto lo sucedido en las jornadas anteriores... Hoy no ha habido sueños interesantes como ayer, solamente sesiones del archiconocido “serrucho”... Parece que al peregrino Juanma le está empezando a salir la primera ampolla (probablemente, más por las vibraciones de los ronquidos que por los efectos del propio camino) y le ayudo a ponerse un trozo de venda en el pie. Los demás no hemos pasado demasiados apuros en este aspecto, salvo alguna mínima rozadura y poco más. La verdad es que, después de todo, no nos podemos quejar porque Los 4 peregrinos hemos llegado hasta aquí en un estado bastante decente.

Bajamos a desayunar al comedor de este extraño hotel donde nos alojamos, en el que la recepción “desaparece” por la noche... Más vale que no tengas algún problema en horario nocturno, porque lo llevas claro. Aunque el comedor está medio vacío, tan solo hay una mesa preparada. Nos sentamos en ella y cuál será nuestra sorpresa cuando, al bajar a desayunar el matrimonio de Granada (que, nuevamente, compartía hotel con nosotros), les dicen que ya no les pueden atender porque no tienen mesa para ellos. Los pobres tienen que salir del hotel para poder desayunar cuando bastaba con limpiar cualquiera de las 3 ó 4 mesas que había libres: desde luego que no se van a herniar en el hotel, no.

Tras desayunar café con tostadas, mermelada y zumo, iniciamos la marcha. Por delante tenemos la etapa más larga de todas, 28 kilómetros, más o menos llanos pero con algún repecho. El día está soleado, de momento, y la temperatura es bastante agradable. El camino en estos primeros kilómetros discurre por una pista de tierra que se pierde por verdes campos. El andar se hace muy cómodo.


Los primeros pueblos de hoy

Tras la primera hora de caminata aparecen, casi seguidos, los dos primeros pueblos de la etapa, Sansol y Torres del Río, separados por un kilómetro. Ambos cuentan con bonitas iglesias y en el primero de ellos hacemos una pequeña parada para colocarle mejor la venda del pie a Juanma, que le está molestando.

El pueblo de Torres del Río se halla en un alto. Cuando estamos subiendo por las calles del pueblo vemos que las nubes se tornan de un color negro amenazador. Comenzamos a aligerar el paso y no tardan en caer las primeras gotas del tormentón que se nos avecinaba. En esta ocasión sí que tuvimos suerte, porque a 20 escasos metros estaba el albergue de peregrinos del pueblo, donde nos refugiamos por espacio de media hora. ¡Nos libramos por los pelos!

Desde este albergue contemplamos la tromba de agua que caía en el exterior y aprovechamos para sellar aquí nuestras credenciales. También compramos algún bollo en una máquina expendedora y vimos que tenían fotos de otros albergues. Me llamó especialmente la atención una de un albergue castellano que disponía de "sala de roncadores". Me imagino lo que debe ser intentar pasar una noche ahí, con los rugidos que se tienen que escuchar...

Cuando cesó la tormenta, quedó un día claro y soleado y reanudamos la marcha. Ahora teníamos por delante un largo tramo deshabitado de 11 kilómetros hasta la población de Viana.


Camino de Viana

El tramo que nos conduciría hasta Viana transcurría por un camino rompepiernas con pequeñas bajadas y subidas. En algunas zonas el viento azotaba con fuerza y era realmente molesto. Hubo algún momento de incertidumbre cruzando un pequeño arroyo, en una zona especialmente embarrada, con el peregrino Juanma y su cámara pendientes de filmar una posible caída al agua que no se produjo. ¡Lo que nos hubiéramos reído! La verdad es que por aquí caminábamos más de guasa que de otra cosa... Se notaba que estábamos en la última etapa, e íbamos de parranda, como hacen los ciclistas en la última etapa del Tour.

Por cierto, que hoy Juanma ha vuelto a ponerse esa provocadora camiseta del Real Madrid que ya lució en el día de ayer. Por esta razón, hoy todos hemos tenido ocasión de ver algo insólito e inaudito: una camiseta del Real Madrid... ¡sudada! (juajuajuas).

Cuando llevábamos una hora desde que pasamos por Torres del Río empieza a verse, en el horizonte, la ciudad de Viana. El camino por aquí va muy cercano a la carretera, a veces por su propio arcén. Andamos y andamos, pero Viana se ve siempre igual de lejos. Empezamos a dudar de si no será un espejismo lo que estamos viendo porque da la impresión de no llegar nunca. Comenzábamos a notar realmente machacados los pies y ya no teníamos tantas ganas de juerga. Y eso que ni siquiera habíamos llegado a Viana, desde donde todavía restaban otros 10 kilómetros más hasta Logroño.


¡Por fin en Viana!

Al fin, un poco pasadas las tres de la tarde, entramos en la ciudad. Prácticamente no hay nadie por las calles. El Camino nos lleva a la parte antigua de Viana, que es realmente espectacular. Por todas partes se observan edificios grandiosos y blasonados. En uno de ellos está el albergue de peregrinos donde sellaríamos nuestras credenciales después de comer. El sonido de nuestros bastones y el entorno del lugar parecen trasladarte al medievo.

Pero era precisamente la comida lo que nos preocupaba cuando entramos en la ciudad. Se nos hizo bastante tarde, teníamos los pies muy fatigados y lo que más nos apetecía era encontrar un sitio donde comer y relajarnos un poco. Finalmente, casi a las tres y media vemos el bar Pitu, donde sirven comidas caseras a muy buen precio con varias opciones de primeros y segundos platos.

En este bar recuerdo que nuestro estado de relax alcanzó tal grado que nos pedimos unos buenos copazos de licor para acompañar el café. Nada más servirme una hermosa copa de pacharán me entra, por primera vez en toda la semana (que ya es raro en mi caso), la madre de todos los apretones. Necesito acudir urgentemente al WC y estrenar allí el rollo de papel higiénico, que para eso he cargado con él todos los días del Camino. Pero claro, tampoco estaba por la labor de dejar el pacharán solo con el hielo derritiéndose... Así que, ni corto ni perezoso, mi reacción instintiva es llevarme conmigo la copa de pacharán al WC. Las carcajadas de los otros tres peregrinos se oyeron hasta en Logroño... En el último momento, y por aquello de no dar más la nota, opté por dejar la copa en la mesa... Tuve que apurar la faena, bajo la presión de algún que otro impaciente que golpeaba repetidas veces la puerta para acceder al WC sin percatarse de que estaba ocupado; finalmente, conseguí beberme mi pacharán tranquilamente.

Tras este accidentado final de comida, reanudamos la marcha. Dimos una pequeña vuelta por el pueblo, sellamos las credenciales y enfilamos el camino a Logroño. Nueve kilómetros y medio más... y ¡se acabó!


El último tramo a Logroño se nos hace bastante pesado...

Nada más salir de Viana saltan las primeras alarmas... ¡Empieza a llover! La peregrina Laura se pone el poncho, pero los demás preferimos esperar porque tampoco se ve mucha intensidad en la lluvia. En efecto, pasados unos minutos cesa la precipitación.

Logroño ya se divisaba en el horizonte desde antes, incluso, de llegar a Viana. Esta parte del recorrido es especialmente monótona y recuerdo que se nos hizo interminable. A partir de Viana el paisaje cambia y se hace mucho más llano. Se percibe la presencia del Ebro.

La llegada al límite que separa Navarra de La Rioja supuso una primera celebración. Desde aquí nos quedaban tan solo 4 kilómetros para finalizar. Por fin, tras subir una cuestecita vemos a lo lejos las torres de la catedral... ¡Logroño ya casi puede tocarse! A las siete y media de la tarde entramos por el viejo puente de piedra sobre el Ebro y poco después pasamos delante del albergue de peregrinos de Logroño, donde sellamos por última vez las credenciales y damos por concluido el Camino de 2007.





Los deberes cumplidos, y... ¡a disfrutar!

Nuestro hotel está en pleno casco antiguo de Logroño, al lado de la calle del Laurel, zona de tapas y copas de la ciudad. Así que, tras registrarnos y acomodarnos mínimamente recorremos los alrededores y nos dejamos envolver por el ambiente. Aprovechamos para hacer alguna compra y pasamos la tarde-noche por allí, degustando las tapas y caldos de la tierra, cenando después en un sitio típico en la misma calle del Laurel, y tomándonos a última hora unos buenos (y merecidos) copazos de despedida. No nos importaba demasiado que tuviéramos que madrugar al día siguiente para regresar a Madrid.


Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de Clannad "Theme from Harry's Game")




De vuelta a Madrid

Pues ya estamos en el autobús, de vuelta a Madrid. Ha salido puntual, a las diez de la mañana, y llegará a la capital en torno a las dos y media de la tarde. Hemos desayunado en la propia estación porque a las 9 no hemos encontrado ni un solo sitio abierto en el trayecto desde el hotel. También hemos comprado allí alguna botellita de rioja y algún que otro recuerdo. Y mañana... a trabajar (ya es que ni me acuerdo de lo que es eso). Uf... ¡qué rollo!

Cuando lleguemos a Madrid tenemos pensado quedar algún día para ver las imágenes del Camino. Espero poder contároslo en lo que será el último artículo del blog del Camino 2007. ¡Buen Camino!




viernes, 4 de mayo de 2007

CS2007 – Etapa 6 (Camino de Los Arcos)





¡Hola peregrinos! Vaya etapita la de hoy... Si ayer el día fue de más a menos, hoy ha sido todo lo contrario. Empezamos desanimados, con un día muy muy lluvioso, a punto de tirar la toalla y cogernos un taxi para llegar hasta aquí, hasta el pueblo de Los Arcos... Pero conforme avanzaba la jornada todo se ha ido arreglando y hemos llegado, cansados sí, pero haciendo la etapa como es debido, y hasta con cierta euforia. Incluso hoy hemos hecho nuestra “buena obra de la semana” y ha habido tiempo al final de la jornada para obsequiarse con unos cubatas... Con todo, el día se despertaba de forma simpática...


Angelina Jolie

Durante esta pasada noche no ha dejado de llover. Entre ronquido y ronquido de Buen Camino Man podía escuchar los gotarrones que caían ahí afuera. ¡La que nos espera para mañana!, pensaba.

Como casi todos los días, nos despertamos a las 8 para prepararnos para bajar a desayunar en el hotel. Ya sabéis, revisión de pies por si hay ampollas (de momento, no)... Aseo... Ducha... Preparación de mochilas... Mientras hacíamos todo eso, el peregrino Juanma me cuenta un curioso sueño que ha tenido hoy. Me decía que había soñado que se le caía la cámara de vídeo y se le hacía añicos.

¡Vaya sueño más tonto! Al decirme eso recordé que, precisamente hoy, yo sí que había tenido un sueño mucho mejor... Estaba en el aeropuerto esperando a no sé quién y de repente, por la puerta de la sala de llegadas aparece, delante de una comitiva de periodistas que la seguían... ¡Angelina Jolie! Al verme, se me acerca corriendo y me dice, mientras me planta dos buenos besazos: “¡Hola Miguel! ¡Qué sorpresa! ¿Qué haces aquí?”. Yo, con toda la naturalidad del mundo, pues en el sueño parecía conocerla de toda la vida, le contesto: “Pues ya ves, aquí esperando a alguien... ¿qué es de tu vida?”. Angelina me dice que había dejado a Brad trabajando en Los Ángeles y que se había acercado a Europa a hacer no sé qué historia. Al final nos despedimos como dos buenos amigos de toda la vida. Por supuesto, en el aeropuerto todo el mundo alucinaba (y se retorcía de envidia) mirándonos y preguntándose quién demonios sería ese chico tan apuesto al que saludaba Angelina... Lástima que solo fuera un sueño y que ya no recordase más detalles de él, pero os aseguro que me he pasado media etapa dándole vueltas...

Por supuesto, mientras contaba mi relato, Juanma se desternillaba de risa por la habitación... ¡ni que fuera tan extraño mi sueño de hoy! Las risotadas se hicieron extensivas al resto de peregrinos cuando bajamos a desayunar. Por desgracia, las caras nos empezaron a cambiar cuando miramos al cielo en el momento de comenzar la etapa de hoy...


Llueve a cántaros... ¿Qué hacemos?

Pues sí, tras una pequeña tregua al levantarnos... se ha puesto a llover otra vez, ¡y de qué manera! Justo ahora que tenemos que salir... Tras la "ducha" de hace dos días en la etapa de Pamplona no nos apetece nada volver a pasar por lo mismo. Y esta vez es aún peor, porque el chaparrón nos está cayendo ya desde el mismo inicio de etapa y no tiene la menor pinta de que vaya a parar... Tenemos muchísimas dudas sobre si seguimos o nos cogemos un taxi hasta Los Arcos. La etapa de hoy es corta, 22 kilómetros, pero no queremos acabar hechos una sopa como la otra vez.

Finalmente, aunque no muy convencidos, nos ponemos los ponchos y las capuchas y optamos por comenzar a andar. La Fuente del Vino está solamente a poco más de 2 kilómetros y nos planteamos al menos llegar hasta allí. Después, decidiremos sobre el terreno. Para mayor desgracia, nuestro hotel está en un extremo de la ciudad y tenemos que recorrerla entera para retomar el Camino de Santiago, en medio de una incesante lluvia. Tras dos kilómetros andando llegamos a Ayegui, que es prácticamente un barrio de Estella. Aquí vemos un albergue de peregrinos y, aunque la Fuente del Vino está a menos de un kilómetro, no nos lo pensamos dos veces. Corremos a refugiarnos en el albergue.


El albergue de Ayegui

El albergue es, en realidad, un polideportivo municipal habilitado para acoger a los peregrinos. Llegamos completamente empapados de agua y el primer recibimiento nos lo da la señora que acababa de limpiar el pabellón y que nos regaña porque se lo hemos llenado de pisadas. Podéis imaginaros la charla que nos dio. En la puerta del albergue vemos que se detiene también el matrimonio de Granada con el que hemos coincidido en varios alojamientos del Camino. Hacen una breve parada pero ellos siguen adelante, no sin antes facilitarnos el teléfono del taxi que utilizan para transportar su mochila. En ese momento estábamos más cerca de dejarlo todo y llamar al taxi que de continuar andando hasta Los Arcos.

La señora que nos regañó al principio vuelve con la fregona para limpiar las pisadas que hemos dejado y aprovecha para lanzarnos una segunda "hornada" de quejas. En ese momento nosotros no estábamos precisamente para muchas tonterías y acabamos por recordarle que cómo era posible que en un albergue de peregrinos se puedan molestar por el hecho de que entren peregrinos en un día de lluvia torrencial... Yo creo que esas palabras ablandaron a la buena señora que a partir de ese momento se mostró mucho más comprensiva, y hasta cariñosa, con nosotros. Nos invitó a pasar dentro para dejar nuestras cosas e ir a la cafetería, que ella atendía, donde nos tomamos el segundo desayuno de la jornada. Ella fue quien nos hizo alguna de las fotos, bromeó con nosotros y al peregrino Toñín, que tenía su poncho amarillo que parecía la tabla de multiplicar del siete, le regaló uno nuevo de color marrón.

Este cambio en el "entorno" se fue trasladando poco a poco a las condiciones meteorológicas que iban mejorando paulatinamente, hasta el punto de que ya nadie dudaba de que, en cuestión de no mucho tiempo, retomaríamos la marcha. Antes tuvimos ocasión de sellar nuestras credenciales y de recoger la "Ayeguina", certificado personalizado que entregan en este albergue y que acredita haber recorrido los 100 primeros kilómetros del Camino. También firmamos en un libro que ponen a disposición de los peregrinos para que escriban lo que se les ocurra. Había un comentario muy gracioso de un peregrino que se quejaba de no pegar ojo porque había gente jugando en el polideportivo y metían mucho ruido. ¡Qué cosas!

El sol, tímidamente, trataba de abrirse paso entre las nubes y esto nos animó sobremanera. La "minicrisis" estaba superada. Tras hora y media de parón, y aunque todavía llovía ligeramente, nos disponemos a retomar la marcha. La peregrina Laura se ha diseñado un curioso calzado a base de envolverse sus botas con unas bolsas de plástico, para que no le traspase agua a los pies. Era tan original el atuendo que algún que otro peregrino extranjero inmortalizó fotográficamente la escena. Por fin, pasadas las once y media de la mañana, con casi dos horas de retraso, nos despedimos de la gente del albergue y reanudamos el camino.


La Fuente del Vino

A los cinco minutos de dejar el albergue ya se observa a lo lejos el Monasterio de Irache. Junto a él se encuentra la Fuente del Vino de las bodegas de Irache, que recupera la vieja tradición de los monjes del lugar de ofrecer vino al peregrino. Puedes consumir lo que quieras pero no te lo puedes llevar. Al lado del grifo del vino hay otro que pone "Agua", pero no se sabe si funciona o no porque nadie lo utiliza, jejeje.


Por tierras de Montejurra...

Tras degustar generosamente el vino de Irache, continuamos la marcha. A partir de la Fuente del Vino, el camino asciende ligeramente. En esta oscura y gris mañana, las montañas de Montejurra nos observan con una belleza que resulta algo siniestra. El primer pueblo es Ázqueta, a 5 kilómetros de Irache, y hasta llegar a él atravesamos varios caminos de tierra completamente anegados. Entre charcos y barro realizamos una pequeña parada para que el peregrino Toñín utilice los servicios del botiquín por alguna molestia que sentía en el pie.

En Ázqueta nos recibe un lugareño muy simpático y campechano que presume de haber repartido miles de bordones y conchas entre los peregrinos. Mientras hablamos con él vemos como dos peregrinas extranjeras ascienden a duras penas por la cuesta que desemboca en el pueblo. A una de ellas (canadiense) ya la conocíamos de días atrás porque caminaba con una aparatosa venda en una rodilla. La pobre ya no podía más. Su compañera (francesa) nos preguntó si podíamos avisar a alguien para que la recogieran. En ese momento llamamos al teléfono del taxi que nos facilitaron los señores de Granada en el albergue de Ayegui y esperamos junto a las jóvenes peregrinas a que llegase y recogiese a la lesionada. Ambas se mostraron muy agradecidas. La peregrina francesa continuó sola hacia Los Arcos.

Eran casi las dos y media de la tarde y como en Ázqueta no había dónde comer decidimos hacerlo en el siguiente pueblo, Villamayor de Monjardín, a solo un par kilómetros. La llegada hasta allí se complicó más de lo esperado porque nos encontramos con varias cuestas llenas de un barro superdeslizante, hasta el punto de que Barro Man acabó con sus huesos en el suelo. Se veía venir... ¡Menuda risotada! (Bueno, él no se reía tanto, obviamente). Y eso que los bordones ayudan lo suyo en este tipo de situaciones...

En la entrada de Villamayor hay una preciosa y original fuente medieval y también un albergue de peregrinos, donde sellamos nuestras credenciales. No encontramos ningún sitio abierto para comer y como hasta Los Arcos ya no hay ningún pueblo, no nos quedó otra que comer las provisiones que nos sobraron de la etapa de ayer. El chorizo estaba pasable, pero el pan ya se había endurecido. ¡Es lo que había!


Camino de Los Arcos

Son más de las cuatro de la tarde y hasta Los Arcos tenemos 12 kilómetros por delante. Ahora ya luce el sol y el tiempo no tiene nada que ver con el de las primeras horas de la etapa. El camino va por unas largas pistas de tierra entre verdes campos de trigo. En una de las paradas que hacemos, la peregrina Laura pierde la funda de la nueva cámara de fotos (la tercera del viaje)... ¡Esta chica...! En este trayecto conseguimos recuperar parte del retraso acumulado y llegamos a Los Arcos sobre las seis y media de la tarde... con la lengua fuera, pero ¡llegamos!


En el albergue de peregrinos de Los Arcos sellamos nuevamente las credenciales: el tercer sello del día. Nuestro hotel está en el mismo centro del pueblo pero tiene un pequeño defecto: no hay ascensor y nuestras habitaciones están en el tercer piso. ¡Maldita la gracia de subirnos tres pisitos con las mochilas!




Tras las reglamentarias duchas y pequeñas cabezadas en la habitación, salimos a dar una vuelta por el pueblo, en el que destaca la hermosa iglesia de Santa María: bonita por fuera pero casi más por dentro. Le hace falta una buena restauración pero es una preciosidad. A las nueve y media entramos en un sitio muy majete que hay justo frente a la iglesia, para cenar. Nos acomodan en la planta de abajo, que es una especie de cueva o bodega y, tras la excelente comida degustada, nos tomamos unas copitas con brindis incluido por el buen desenlace de esta intensa etapa.


Mañana, la etapa final de 2007

Y así se ha resuelto el día de hoy. Mañana se acaba esto con la etapa más larga: 28 kilómetros llanos, con algún pequeño repecho, hasta Logroño. A todos nos da un poco de pena terminar pero la verdad es que se nota el cansancio acumulado. Cada vez que concluyes una etapa, una vez que te sientas te cuesta horrores incorporarte. Eso sí, lo que perdemos andando lo recuperamos con mesa y mantel (dentro de lo que cabe). Lo que ocurra en la etapa de mañana sábado os lo relataré el domingo, de vuelta a Madrid, ya desde el autobús... Es que queremos darnos una pequeña celebración por las zonas de copas de Logroño y no creo que esté muy "católico" para escribir nada mañana por la noche. Ya os contaré. ¡Buen camino!


Videomontaje fotográfico de la etapa
Música de Enya "Evening falls"