martes, 21 de septiembre de 2010

CS2010 — Etapa 3 (Camino de Villafranca del Bierzo)




¡Hola peregrin@s!

¡Vaya etapita la de hoy! ¡Menudo rompepiernas! Después del trajín que ya traíamos de los días anteriores hoy nos hemos metido para el cuerpo 31 kilometritos hasta llegar a esta preciosa villa berciana: Villafranca del Bierzo. Hemos cenado hace un rato en una terraza de la Plaza Mayor y estamos a punto de irnos a dormir. Hoy tenemos habitación triple para los chicos y, con lo destrozados que estamos, a buen seguro que toca noche de serruchos. Bueno, pues la etapa de hoy, en la que solamente hemos caminado los chicos, ha sido así...


Salida de Molinaseca

A las ocho y media de la mañana, con más puntualidad de la habitual, hemos bajado a desayunar al hall de la preciosa casa rural de Molinaseca: tostadas, zumos, etc. bajo la atenta mirada de la dueña. Hoy Laura no anda: ella llevará el coche adelantado (coche de apoyo), de modo que hoy no habrá líos de cambios de coches, al menos hasta el final de la etapa. Pasadas las nueve de la mañana nos despedimos de este pueblo tan encantador dejando atrás el crucero que preside su Calle Real.

El primer tramo de recorrido, de poco más de 4 km, nos lleva al pequeño pueblo de Campo, adonde llegamos casi sin enterarnos a las diez de la mañana, tras pasar por una zona de campos de cultivo. En este pueblo vemos la indicación de una fuente romana pero nos quedamos con las ganas de verla ya que, al parecer, hay que desviarse del Camino. Proseguimos hacia Ponferrada, que se divisa a lo lejos.


Ponferrada y alrededores

Prácticamente, nada más abandonar Molinaseca, Ponferrada se percibe en el horizonte. Desde el pueblo de Campo se enfila un largo camino de tierra que poco a poco te va acercando a la capital del Bierzo. A las 10.30h entramos en los barrios periféricos de Ponferrada cruzando un puente de piedra sobre el río Boeza. Diez minutos después ya estábamos en el castillo templario, símbolo de la ciudad, a orillas del río Sil. El día es espléndido y luce un sol radiante.

Vamos recorriendo las céntricas calles ponferradinas, pasamos por delante del Ayuntamiento y sellamos nuestras credenciales en la cercana Oficina de Turismo. Ponferrada la vemos como un gran núcleo urbano que tenemos que cruzar de un extremo a otro. Hoy es martes, día laboral, y se nota en el bullicio de las calles, los colegios con los niños en el patio a la hora del recreo... ¡Qué a gusto se está de vacaciones!


Llevamos más de una hora andando desde que llegamos a Ponferrada y todavía no tenemos la sensación de dejar atrás del todo la ciudad. Continuamente vamos atravesando diversos barrios y nos llama la atención uno de ellos: un núcleo urbano diseñado por Endesa como colonia obrera. Estamos en el llamado barrio de la Compostilla, donde hay una bonita capilla con un crucero.


Pero, ¿dónde está el coche de apoyo?

Enseguida llegamos al pueblo de Columbrianos, en el que destaca una pequeña ermita, y 3 km después entramos en Fuentes Nuevas, que tiene una hermosa iglesia y un crucero con una fuente. Es la una de la tarde... y sin noticias del coche de apoyo. El calor apretaba por momentos y a Toñín se le notaba algo incómodo con la mochila: "cuando llegue el coche de apoyo, creo que voy a dejar la mochila..." decía. "Pero, ¿dónde estarán estas mujeres?" se preguntaba otro. "Seguro que están de compras en Ponferrada, viendo bolsos, zapatos y otros complementos...", aseveraba un tercero. El caso es que cada vez nos sentíamos más abandonados por el coche... ¿de apoyo?




La hora de comer

A las dos de la tarde llegamos a Camponaraya, que nos pareció el sitio idóneo para reponer fuerzas a base de unos suculentos bocadillos y unas buenas jarrazas de cerveza con limón bien frías. Empezábamos a estar algo deshidratados porque el calor cada vez era más intenso y la etapa empezaba a hacérsenos un poco larga.

Un poco antes de las tres de la tarde reanudamos la marcha. El siguiente pueblo es Cacabelos, a _ 6 km, y desde ahí todavía nos quedarán más de 7 km hasta el final de etapa. A la salida de Camponaraya sellamos nuestras credenciales en una cooperativa de vinos del Bierzo.





Por viñedos y campos de cultivo hacia Cacabelos

A partir de donde se encuentra esta cooperativa, el Camino transcurre por pistas de tierra en medio de viñedos y campos de cultivo, recordando un poco a paisajes similares en tierras riojanas. Este panorama nos acompañaría casi dos horas hasta que llegamos a Cacabelos.

En Cacabelos destacan sus dos grandes iglesias: la de Santa María y el Santuario de la Quinta Angustia (foto). La verdad es que la etapa de hoy ya podía calificarse de bastante dura a estas alturas así que aprovechamos para tomarnos unos refrescos en un bar de este pueblo.




En las dos iglesias de Cacabelos nos insistieron en que debíamos de sellar porque se trataba de lugares emblemáticos, así que eso fue lo que hicimos: sellar dos veces en este pueblo. Es curioso, parece como si hubiera cierta competencia entre lugares de sellado por ver quién consigue sellar a mayor número de peregrinos.

Hacia Villafranca...

Los más de 7 km que restaban a Villafranca se nos hicieron interminables. Y eso que el paisaje era de lo más bonito, con la cercana compañía de los viñedos y de las montañas del Bierzo al fondo. Tuvimos algún que otro recuerdo para el coche de apoyo y ya hasta nos lo tomábamos a broma... ¡Coche de apoyo, llamando! ... ¡Coche de apoyo! ¡Coche de apoyo!

Estos últimos 7 km transcurrían, inicialmente, por el arcén de la carretera pero, en un momento dado, pasamos a un camino interior de tierra que ya no abandonamos hasta llegar a Villafranca. Supimos que nuestras mujeres nos estaban esperando ya en Villafranca. Nos dijeron que habían llevado al niño a un médico de Ponferrada porque tenía algo de tos y de allí se fueron a Villafranca (nosotros seguimos pensando que se fueron de compras...).


Villafranca del Bierzo

Por fin, a las siete de la tarde vemos la silueta de la Colegiata delante de nosotros. Todavía tuvimos que padecer el polvo que nos levantó un todo terreno cuando entrábamos por la pista de tierra de acceso a la villa. ¡GRRRR!

El panorama nada más entrar en Villafranca era algo desolador: peregrinos con vendas por todos lados, heridas por aquí y por allá, alguno cojeando... Se nota que el recorrido hasta aquí es muy duro. A poco de llegar sellamos de nuevo las credenciales ¡por quinta vez hoy! en el albergue de peregrinos donde Toñín aprovechó para comprar una nueva credencial al tener casi agotado el espacio disponible para nuevos sellos.





Nuestro hotel se halla en la otra punta de la villa y conseguimos localizarlo, no sin algún que otro problemilla de orientación... ¡Para mirar mapas y planos estábamos nosotros! Cuando por fin llegamos, en mi caso, la jornada aún no había concluido. Tras ducharme rápidamente, acompañé a Laura a recoger mi coche que se había quedado en Molinaseca. Ya empezaba a anochecer, de modo que no fue tarea fácil encontrar en Ponferrada la carretera a Molinaseca. Ya con los dos coches, dejamos el mío como coche adelantado en el final de la etapa de mañana (llana y cortita), Ambasmestas, y nos volvimos con el coche de Laura. Después, paseo nocturno de todos por Villafranca, por esa típica Calle del Agua, y cena en la preciosa Plaza Mayor de esta villa. Y ahora me voy a dormir, a ver si me dejan estos dos. Yo, de momento, cero ampollas y cero problemas físicos. Los demás, salvo alguna pequeña tirita, tampoco demasiados problemas. Mañana, una etapita llana de transición de 17 km antes de acometer la dura subida al Cebreiro. Ya os contaré. ¡Buen Camino!


Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de Maurice Jarre — BSO "Lawrence de Arabia")





lunes, 20 de septiembre de 2010

CS2010 — Etapa 2 (Camino de Molinaseca)

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¡Hola peregrin@s! Hoy os escribimos desde la preciosa localidad berciana de Molinaseca, donde destaca su bonito puente románico sobre el río Meruelo.

De nuevo, hoy nos hemos hecho algo de lío con los relevos de los coches y, al final, hemos llegado unos por un lado y otros por otro lado pero, al menos, hoy todos hemos caminado lo que estaba previsto. La etapa ha sido verdaderamente dura: 25 km, con fuerte subida en la primera mitad y una terrorífica bajada en la segunda parte. Ahí va el relato...



Primeros kilómetros

Tras desayunar en nuestro hotel, pasadas las nueve de la mañana Los 4 peregrinos iniciamos, nada más salir de Rabanal, la fuerte subida a Foncebadón, donde hemos dejado el coche adelantado. En el hotel se quedan Tori, Olga y el niño esperando el primer relevo de coches. Hasta Foncebadón hay 6 km de fortísima subida por en medio del monte con algún que otro claro con abrevaderos para el ganado (y para peregrinos).

A las diez y media de la mañana llegamos a Foncebadón, un pueblo semiabandonado con un albergue de peregrinos y una taberna medieval, junto a la cual hemos dejado el coche adelantado. La taberna, que estaba cerrada, llama la atención por su bonita palloza. Desde aquí faltan dos kilómetros para la mítica Cruz de Hierro, cumbre de la jornada de hoy.


Foncebadón y la Cruz de Hierro

En Foncebadón hacemos el primer movimiento de coches. Toñín y yo volvemos con el mío a Rabanal para recoger a nuestros acompañantes y dejamos el nuevo coche adelantado en el propio alto de la Cruz de Hierro, donde luego nos esperarán Tori y el niño. Olga nos acompañará andando el pequeño (pero empinado) tramo de Foncebadón a la Cruz de Hierro.



Tras sellar la credencial en el albergue, iniciamos la subida a la Cruz. Dice la tradición que los peregrinos deben llegar a esta Cruz con una piedra que depositarán al pie de la misma a la vez que piden un deseo. A las doce y media de esta soleada mañana hicimos cumbre. La verdad es que la Cruz estaba llena de piedras y de recuerdos jacobeos de todo tipo. La cruz es una réplica de la original, que se conserva en la Catedral de León, y se halla en una explanada rodeada por una gran zona de recreo con hermosas vistas. Por supuesto que aprovechamos para hacernos un montón de fotos por los alrededores.

A partir de aquí comienza la comarca del Bierzo a la vez que el Camino de Santiago inicia un fuerte descenso hasta el final de etapa. Decidimos dejar el nuevo coche adelantado en el pueblo de El Acebo, el primero de El Bierzo (a 10 km de aquí), junto con Tori, Olga y el niño, que nos esperarían allí y se encargarían de buscar un sitio donde comer todos juntos. La operación de mover los coches, nos llevó más de una hora porque la carreterita se las traía...




Descenso hacia El Acebo y comida allí

Juanma y Laura esperaron alrededor de una hora a que Toñín y yo terminásemos de colocar los coches: ahora el adelantado era el suyo, en El Acebo, y el mío se quedaría como coche retrasado en la Cruz de Hierro. A eso de la una y media de la tarde comenzamos a andar.




Al principio el descenso es más bien suave hasta el pueblo abandonado de Manjarían, habitado únicamente por el curioso hospitalero templario que atiende el albergue de peregrinos. Las vistas que nos vamos encontrando son, sencillamente, espectaculares. El descenso se va haciendo cada vez más fuerte y empinado. El terreno es abrupto, lleno de piedras... un auténtico rompetobillos donde, además, hay que ir frenando continuamente con el consiguiente castigo para las rodillas. Nos vamos encontrando continuamente con otros peregrinos con los que vamos haciendo la goma... ahora nos pasan ellos... ahora les pasamos nosotros... El tramo parece interminable hasta que, ¡a las tres y media de la tarde! tenemos el pueblo de El Acebo a nuestros pies con los típicos tejados de pizarra de sus casas.

Entramos en el pueblo y nos dirigimos al albergue-restaurante donde Tori y Olga ya nos han reservado sitio para comer. Los pies nos queman literalmente del esfuerzo de este último tramo y el llegar con la mesa ya puesta nos parece todo un lujo. En el propio albergue-restaurante de El Acebo sellamos nuestras credenciales. En la comida no se habló de otra cosa que de la dureza de esta bajada... ¡Y lo que quedaba, pues la cosa pintaba igual hasta Molinaseca! Además, el retraso acumulado era notable y aún teníamos que regresar a por el coche retrasado a la Cruz de Hierro y dejar el coche adelantado en Molinaseca...




Descenso hacia Molinaseca

Pasadas las cuatro y media de la tarde terminamos de comer. Para ganar tiempo, acordamos que Juanma y Laura salgan ya hacia Molinaseca. Toñín y yo haremos el cambio de coches: hay que recoger el retrasado (en la Cruz) y poner el nuevo coche adelantado en Molinaseca, a la vez que dejamos a Tori, Olga y al peque en nuestro hotel. Luego, los conductores regresaríamos con mi coche para hacer el tramo andando (pero sin mochilas, para ir más rápido) entre El Acebo y Molinaseca, dejando en El Acebo mi coche.

En efecto, recogemos mi coche de la Cruz de Hierro, en El Acebo se montan nuestros acompañantes y viajamos con ellos hasta Molinaseca, donde se registran en el hotel. Juanma y Laura ya están andando hacia Molinaseca, al parecer con la compañía de una peregrina que se les ha incorporado. Por fin, con mi coche ya aparcado en El Acebo, Toñín y yo comenzamos a andar el tramo final de la etapa... ¡son más de las seis y media de la tarde! Y todavía nos quedan casi nueve kilómetros para el final.

Salimos del pueblo dejando a la izquierda un pequeño monumento a un peregrino alemán fallecido en accidente de bici y oímos algún trueno... ¡Lo que nos faltaba! Menos mal que la cosa no fue a mayores.

La verdad es que el recorrido hacia Molinaseca es muy bonito. En seguida nos encontramos con el único pueblo intermedio, El Riego de Ambrós, muy lindo y cuidado. Prácticamente el descenso es continuo desde que hemos salido de El Acebo, pero al menos ahora el recorrido no es tan pedregoso. Las vistas son preciosas en todo momento, en particular algunas zonas pobladas de castaños.

Aunque el paisaje es agradable, el recorrido se nos está haciendo extremadamente largo. Llegamos a Molinaseca a las ocho y media de la tarde, ya anocheciendo: nunca hemos llegado tan tarde a ningún lugar de fin de etapa. Juanma y Laura habían llegado una hora antes. Nuestras habitaciones están en los pisos superiores, de modo que también hay que agraceder esta propinita extra... Pero nuestra desgracia aún no había terminado...


Molinaseca, en el corazón del Bierzo

Nos dijimos, vista la hora que es: hacemos el cambio de coches mañana a primera hora y así podemos echarnos una ducha, descansamos algo y cenamos tranquilamente... Pero, cuando voy a buscar mi mochila me doy cuenta de que me la he dejado, junto con la de Toñín, en el maletero del coche retrasado que está en El Acebo... Otra vez hay que ir hasta allí. ¡Cago en...! Ya de noche, nos volvemos Toñín y yo a El Acebo a recoger mi coche y, a las nueve y media de la noche regresamos con los dos coches a Molinaseca donde, ahora sí, descansarán hasta mañana.

Molinaseca es un precioso pueblecito del Bierzo, donde destacan sus iglesias y, sobre todo, un puente románico con muchos arcos. Con el día que hemos tenido, apenas si hemos tenido tiempo en fijarnos en las bondades estéticas de este lugar.

Estamos alojados en un sitio encantador: la Casa Rural El Reloj, regentada por una señora entrañable que es la madre del periodista y tertuliano Alfonso Rojo, al que este pueblo le ha dedicado una calle. La Casa es preciosa y la señora nos ofreció degustar vino desde el primer momento en que llegamos, lo que pasa es que íbamos tan apurados de tiempo que apenas si pudimos atender su petición. En el vídeo de un poco más adelante os mostramos algunas imágenes de la sala de estar, donde aprovechamos para sellar nuestras credenciales.

A las diez y media, tras una rápida ducha (pero sin siesta) nos hemos ido a cenar a uno de los pocos bares del pueblo donde no habían cerrado la cocina (aunque por los pelos). La cena sirvió también de ocasión para meternos unas buenas y gigantescas birras, porque hoy acabamos la etapa un poco deshidratados. Y pasada la medianoche, nos hemos retirado a nuestros aposentos (tres habitaciones dobles). Por supuesto, la estrella del viaje sigue siendo el peque, que no se ha quejado de nada...




Mañana, a Villafranca

Pues tras la paliza del día de hoy, mañana 31 kilómetros hasta Villafranca del Bierzo, en la típica etapa rompepiernas. Pasaremos por sitios como Ponferrada pero no tendremos líos de coches hasta el final de la etapa, porque mañana Laura no anda: ella conducirá el coche de apoyo mientras el mío se quedará aquí en Molinaseca hasta que vengamos a recogerle al final de etapa. Pero eso, os lo contaremos mañana. ¡Buen Camino!


Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de Never Been There "Galápagos")

domingo, 19 de septiembre de 2010

CS2010 — Etapa 1 (Camino de Rabanal del Camino)



¡Hola peregrin@s! Esta noche os escribimos desde el primer final de etapa del CS2010: el pueblecito de Rabanal del Camino, adonde hemos llegado a media tarde de hoy. Han sido 21 km de una etapa con continua (y suave) subida en un día soleado con temperatura agradable para caminar y donde nos hemos estrenado con el tema de los relevos de los coches... ¡Menudo follón!
Bueno, la etapa ha sido más o menos así...


Desayuno y salida

Habíamos quedado a eso de las ocho y media para desayunar en Astorga, pero ya hemos observado las primeras novedades con respecto a otros años: aquí el que manda es el peque... Así que, con un retraso de media hora para que el pequeño pelegrín se tome su primer biberón, iniciamos la etapa. Hoy caminaremos Los 4 peregrinos al completo aunque habrá etapas (normalmente, las más largas) en que Laura se quedará de acompañante conduciendo el coche de apoyo.

Antes de nada hemos aprovechado para estampar el primer sello del CS2010 en nuestra credencial: el del propio hotel, La Peseta, de Astorga. La yaya Tori y Olga se quedarán con el pequeño J. A esperando a que lleguemos a Santa Catalina de Somoza, donde está el coche adelantado, para venir a recogerlas.

Hemos desayunado en un bar de la plaza del Ayuntamiento: como de costumbre, cafés, zumo y tostadas (y algo de bollería para algún golosón...). La salida del Camino por Astorga pasa por delante de la catedral, donde nos hemos despedido de la figura del maragato que corona una de sus torres. Por cierto que, por el trayecto, nos hemos cruzado con el cantante que ayer estaba en Castrillo y que podía oírse en el vídeo que hemos colgado. El que cantaba eso de Échame una moneda... .


Primeros pueblos

Nada más salir de la ciudad, en seguida, caminando por la acera, llegamos a la pequeña ermita del Ecce Homo, en el cercano pueblo de Valdeiglesias (el Camino no llega a pasar por el pueblo), donde aprovechamos para sellar y hacer alguna foto.

Se trata de una hermosa ermita del siglo XVII, con fuente de agua incluida, y donde había un señor que la atendía y daba alguna que otra explicación.

Poco después cruzamos la autovía de La Coruña y llegamos al pueblo de Murias de Rechivaldo, el primero de la etapa de hoy, a casi 5 km de la salida. Volviendo la vista atrás aún podía contemplarse la silueta de la ciudad de Astorga.

En este pueblo Toñín aprovechó para comprar una nueva concha en el albergue que se aprecia en la foto (con mesas en la terraza).








A por el primer relevo de coches...

De Murias de Rechivaldo a Santa Catalina de Somoza, lugar donde habíamos dejado el coche adelantado, hay 5 km. Este tramo se hace prácticamente campo a través, por senderos de tierra desde donde podemos observar, a lo lejos, el pueblo de Castrillo de los Polvazares, donde ayer dimos buena cuenta de un suculento cocido maragato.

Justo al mediodía llegamos a Santa Catalina de Somoza. Junto a la iglesia, está aparcado mi coche. La idea es montar en él Toñín y yo y regresar a Astorga a recoger el coche de Toñín (que se ha quedado allí) junto a las acompañantes y al peque. Luego dejaríamos un coche adelantado en el pueblo siguiente, El Ganso (4 km más adelante), donde almorzaríamos, mientras el coche retrasado se queda de nuevo en Sta. Catalina. Pues bien, Laura y Juanma se quedan dando una vuelta por Sta. Catalina y Toñín y yo montamos en mi coche para regresar a Astorga. De nuevo pasamos por la carretera de Castrillo... entramos en la ciudad de Astorga... y cuando estamos ya junto al hotel La Peseta y vemos a Tori y a Olga, observo que el semblante de Toñín se torna serio... "Da media vuelta... Las llaves de mi coche las tiene Laura..."... ¡¡¡¡QUÉ HORROR!!!!

Ante la mirada perpleja de Tori y Olga, damos media vuelta con el coche... salimos de Astorga otra vez... pasamos de nuevo por la carretera de Castrillo... llegamos a Sta. Catalina y Laura nos da las llaves del coche. Para que Juanma y Laura no esperen más (los teníamos aburridísimos de tanta espera), les decimos que sigan ellos andando hasta el pueblo siguiente, El Ganso, donde comeremos todos, y ya veremos cómo nos las arreglamos nosotros para llegar allí.

De nuevo se repite la operación con el coche... Toñín y yo... salida de Sta. Catalina... carretera de Castrillo... llegada a Astorga... Recogemos a Tori, Olga y el niño y nos vamos con los dos coches a El Ganso. Otra vez el mismo recorrido, pero a la inversa... Salida de Astorga... carretera de Castrillo (ya he perdido la cuenta de las veces que he pasado por delante de este pueblo)... Sta. Catalina... El Ganso.


Comida en El Ganso

Son ya casi las dos de la tarde cuando llegamos con los dos coches a El Ganso. Finamente decidimos comer allí, así que esperamos a que llegasen Juanma y Laura (que venían andando desde el pueblo anterior) y, una vez reagrupados, entramos todos, peregrinos y acompañantes en un mesón cercano (merendero La Barraca de la foto de la izquierda) para degustar unos platos combinados; luego ya veríamos cómo nos las arreglábamos Toñín y yo para andar el tramo de Sta. Catalina a El Ganso que estaba pendiente.

Por no retrasar a los demás, y teniendo en cuenta que aún debíamos de llevar uno de los coches al final de etapa, en Rabanal del Camino, Toñín y yo decidimos no andar el tramo de Sta. Catalina a El Ganso, de modo que se lo debemos a El Camino: en algún momento de 2011 saldaremos esta deuda y andaremos los 5 km (completamente llanos y sin la menor dificultad) que separan esos dos pueblos.

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El tramo final a Rabanal

Después de comer, nuevamente Juanma y Laura se quedan esperando (esta vez en El Ganso) a que Toñín y yo movamos los coches. El adelantado (ahora el de Toñín) se queda en nuestro hotel de Rabanal y aprovechamos para dejar allí al niño con su abuela y su tía. Regresamos Toñín y yo en mi coche para dejarlo como coche retrasado en El Ganso.

Pasadas las cuatro y cuarto de la tarde, Los 4 peregrinos iniciamos el último tramo, de 7 km, hasta el final de etapa, en Rabanal del Camino. La verdad es que el día ha transcurrido de manera bastante caótica por los líos y la descoordinación con el tema de los coches.

El último tramo de etapa es, sin duda, el más bonito (y también el más empinado) del día, pues transcurre por zona de monte. En algún momento se ven, como otras veces a lo largo de todo el Camino, cruces de madera hechas con ramas de árboles, que los propios peregrinos han ido colgando en vallas y en los sitios más diversos.

Un kilómetro antes de entrar en el pueblo de Rabanal nos encontramos con el Roble del Peregrino, un árbol milenario testigo de las andanzas de los peregrinos a lo largo del tiempo.


Rabanal del Camino

Con más pena que gloria, a las seis de la tarde, coincidiendo con las campanadas del reloj de la iglesia, llegamos a la meta de hoy. Rabanal es un pueblecito pequeño y coqueto, con sus típicas casas de piedra y, entre ellas, la de nuestro alojamiento, la Posada de Gaspar, donde pernoctaremos en dos habitaciones triples: los hombres por un lado, y las mujeres (con el niño) por otro.

Tras acomodarnos en nuestra habitación (que podéis ver filmada en el penúltimo vídeo de esta página, con una curiosa imagen de nuestras vecinas de habitación que, ojo, no pertenecen a nuestra expedición), Toñín y yo nos disponemos a mover los coches para la etapa de mañana. Mañana se sube a la Cruz de Hierro, la primera gran dificultad montañosa del CS2010, de modo que pensamos en dejar el coche adelantado en el pueblo anterior a la cima (Foncebadón).

Pero lo primero que había que hacer era regresar a El Ganso a recoger mi coche, que se había quedado allí. Cuando llegamos a El Ganso, Toñín repara en que tiene que echar gasolina a su coche. Pero la gasolinera más próxima abierta estaba en... ¡Astorga! Así que, otra vez... De El Ganso a Sta. Catalina... Carretera de Castrillo... Astorga... Gasolinera... De vuelta a la carretera de Castrillo (que de seguir así, nos nombrarán hijos adoptivos del pueblo o algo parecido)... Sta. Catalina... El Ganso... Rabanal... Foncebadón (primer pueblo de la etapa de mañana).

En Foncebadón se queda mi coche hasta mañana y Toñín y yo regresamos en el suyo a Rabanal para dejarlo definitivamente aparcado... Por hoy ya no más coches, ¡por Dios! Ya en Rabanal salimos a dar un paseo aprovechando los últimos rayos de luz de la tarde. Hoy es domingo, tarde futbolera. Hoy había un Atlético-Barça (1-2) del que Toñín vio el final (¡pobre!) mientras el resto de la expedición (peregrinos y acompañantes) dábamos un paseo por el pueblo.

Y a eso de las diez de la noche cena en nuestra preciosa Posada, con nuestras camisetas de las flechas, y colofón de pelotazos antes de irnos a dormir por parte de los tres muchachotes de esta expedición. ¿Os habéis fijado en la cantidad de veces que he mencionado "Castrillo" en esta entrada del blog? Pues ese ha sido el tema de cachondeo de la cena y velada posterior de hoy. Mejor reír que llorar.




Mañana, la Cruz de Hierro y El Bierzo

Mañana nos espera una de las etapas más duras. Son 25 km en los que primero se sube a la emblemática Cruz del Hierro para después entrar en la comarca de El Bierzo, tras un vertiginoso y larguísimo descenso. Parece que el tiempo seguirá acompañando, como previsiblemente lo hará durante toda la semana. Yo ya me voy a dormir, porque hoy, a falta de uno, son dos los roncadores los que me acompañan. Y ya me he dado algún que otro cabezazo con este techo abuhardillado que tenemos en esta habitación. ¡Buen Camino!


Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de Monsoon "Ever so lonely")




Retroceder a la etapa anterior (etapa 0 del CS2010)

Avanzar a la etapa siguiente (etapa 2 del CS2010)

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Otras entradas del blog relacionadas con esta etapa:

En cuatro días arranca el CS2011
(incluye el relato del tramo del Camino Sta. Catalina-El Ganso
que en su día les quedó pendiente de andar a Toñín y Miguel)

sábado, 18 de septiembre de 2010

CS2010 — Etapa 0 (Camino de Astorga)




¡Hola peregrin@s! Es sábado por la noche y estamos en Astorga en vísperas de iniciar el Camino de Santiago 2010 (CS2010), donde Los 4 peregrinos contaremos con la compañía del pequeño pelegrín José Antonio, la abuela Tori y la cocok-peregrina Olga. Además, en esta ocasión disponemos de dos coches de apoyo y veremos cómo nos las arreglamos con ellos porque no va a ser tarea fácil. De hecho, hoy ya hemos tenido las primeras complicaciones al respecto. Arriba os hemos colgado el perfil (que se lee de derecha a izquierda) con el recorrido de los 138 km que componen las seis etapas del CS2010. Destacan dos subidas: la Cruz del Hierro, pasado mañana (lunes) y, sobre todo por su pendiente, la de O Cebreiro, el próximo jueves, que nos llevará a Galicia. El viernes concluirá el CS con nuestra llegada a la población lucense de Samos y el sábado regresamos a Madrid.
Pues aquí empieza el relato oficial del CS2010..


¡En marcha!

Hoy sábado, a las 9.30 horas, hemos quedado en casa de Tori, en la Dehesa de la Villa, con los dos coches. Yo llevaré uno y Laura y Toñín, el otro. La idea es moverlos en todas las etapas, de modo que siempre haya un coche avanzado mientras que el otro permanecerá en el punto de partida de cada caminata. La coordinación tiene que ser perfecta porque si no, perderemos mucho tiempo... A ver cómo sale la cosa.

Bueno, pues tras la habitual entrega de los cuadernos del Camino y tras hacernos alguna foto, empezamos la marcha. La estrella esta vez es, sin duda, el peque, que también lleva su cuadernito y su bastoncillo...
Pasados veinte minutos desde la salida, hacemos una primera parada en Guadarrama, para avituallarnos un poco. Será el primero de una larga lista de desayunos...


Llegada a Astorga

A la una y media de la tarde llegamos a Astorga. En esta ocasión nos alojaremos en el hotel y restuarante La Peseta, que es el lugar donde cenamos en la despedida del CS2009 el año pasado.

Aquí tenemos tres habitaciones dobles: la pareja peregrina en una, Tori y Olga en otra, y Juanma y yo en la tercera. Tenemos que darnos prisa en registrarnos y dejar las cosas porque a las tres de la tarde Toñín nos ha reservado un cocido maragato en un pueblo cercano, Castrillo de los Polvazares. Hasta mañana no empezamos a caminar, así que en el día de hoy toca rendirnos un buen homenaje.


Un cocidito maragato para empezar

La idea del cocidito maragato viene del año pasado. Quisimos tomarlo el día de la última etapa del CS2009, pero no fue posible porque hay que reservarlo con suficiente antelación. Así que esta vez hemos reservado con tiempo (desde Madrid) en Casa Maruja, un clásico de la cocina maragata en los alrededores de Astorga. Para llegar aquí hay que venir, además, siguiendo lo que será el principio del itinerario del CS2010 de mañana, de modo que desde los coches vemos a numerosos peregrinos haciendo hoy lo que nos tocará hacer mañana a nosotros.

El pueblo de Castrillo de los Polvazares es curioso: las calles están empedradas, no se permite el paso de coches (salvo residentes) y todo el pueblo guarda una cuidada uniformidad. Andar por el pueblo con el carrito del niño no es precisamente cómodo...




Apenas si se distingue de otra casa el restaurante donde nos atiende Maruja. Aquí solamente puedes comer si has reservado previamente. Las paredes del restaurante están completamente decoradas por fotos, escudos y recuerdos que hacen referencia a la dueña y que confieren al local un aspecto completamente familiar. Tras una opípara comida, regresamos a Astorga.


Empieza el jaleo con los coches...

Llega el momento de tomar la primera decisión. ¿Cómo situamos los coches de cara a la etapa de mañana? En principio, para cada etapa habrá dos opciones: o bien dejar un coche al principio de la etapa y otro al final de ella; o bien hacer esto mismo, pero por tramos. De la primera manera puede resultar un poco pesado para Tori y Olga que tendrían que esperar a que terminemos de andar para ir a recogerlas. Pero haciéndolo por tramos puede resultar caótico y se puede perder mucho tiempo si la coordinación no se hace bien.

Tras un cierto debate, decidimos dejar el coche adelantado (el mío) en el segundo pueblo de mañana: Santa Catalina de Somoza, a casi diez kilómetros de Astorga. Así que, regresamos con los dos coches de Castrillo a Astorga para dejar a Juanma, a las mujeres y al peque, y Toñín y yo enfilamos de nuevo la carretera de Castrillo, con los dos coches, para llegar a Sta. Catalina y dejar allí mi coche. Acto seguido, regresamos los dos a Astorga en el coche de Toñín para dejarlo aparcado, ya hasta mañana, en las cercanías del hotel.

Toda esta parafernalia: mover los dos coches con dos conductores, dejar uno adelantado en el pueblo de destino, regresar los dos conductores en el segundo coche y dejar este segundo coche aparcado en el punto de inicio; todo esto será lo que habrá que hacer cada vez que se ande un tramo. Siempre hay que moverse entre coche y coche...


Paseo por Astorga

Ya de regreso a Astorga, nos reunimos con el resto de peregrinos y acompañantes y damos un paseo por esta bonita ciudad. Tuvimos tiempo, incluso, de visitar el interior del Palacio Arzobispal de Gaudí, de pasear alrededor de la catedral, de visitar la plaza del Ayuntamiento, de observar las campanas del reloj del Ayuntamiento con la pareja de maragatos "dando las horas"...

Al final llegó la hora de la cena y buscamos una amplia y céntrica cafetería con pantallas de televisión gigantes para presenciar algún que otro acontecimiento futbolero de esta tarde de sábado.

La verdad es que después del pedazo cocido maragato que nos hemos metido para el cuerpo, tampoco hay mucha hambre, pero habrá que zamparse algo... Aprovechamos este momento para hacernos una simpática foto con las camisetas de las flechas del Camino, adquiridas este mismo verano en Santiago. José A llevaba un pequeño mono con motivos jacobeos pero no parecía muy interesado en la sesión fotográfica... Hasta tres veces se repitió la foto y en la última el pelegrín ya no estaba para muchas bromas...


Y mañana... a Rabanal

Y así hemos llegado hasta aquí. Mañana tenemos la primera etapa, de 21 km, y todos de subida prácticamente hasta el bonito pueblo de Rabanal del Camino, todavía en tierras leonesas y maragatas. Hemos quedado a las 8:30 horas y, en principio, caminaremos Los 4 peregrinos. Hacia la mitad del recorrido, en Sta. Catalina, recogeremos el coche adelantado para regresar a Astorga a buscar a Tori y a Olga y comer con ellas en algún punto intermedio de la etapa. Pero eso ya os lo contaremos mañana.

Como es habitual, esta primera entrada del blog del CS2010 concluye con un montaje-resumen con algunas fotos de todas las etapas del Camino de este año (lo de hoy y lo de los próximos días). ¡Buen Camino!


lunes, 26 de julio de 2010

Calentando motores para el CS2010

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¡Hola peregrin@s!

Hoy 26 de julio, un día después del que será el último Día de Santiago en más de diez años, os escribimos unas líneas para contaros las novedades sobre la edición de 2010 del Camino de Santiago (CS2010).

Antes de nada deciros que la foto que veis arriba, que está dedicada a todos nuestros lectores y muy especialmente al querido peregrino Juanma, nos la hicimos este pasado fin de semana (la víspera del Día del Apóstol) en la localidad cántabra de Noja, lugar de paso del Camino de Santiago del Norte, y donde estuvimos preparándonos para esas duras etapas que nos esperan en septiembre: de momento hemos comenzado a preparar nuestros estómagos para esos arduos esfuerzos que todo buen peregrino ha de afrontar...

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Hay otro peregrino que también ha estado calentando motores en estos días, como podéis ver en la foto de la derecha... Se trata del pequeño José Antonio, nuestro Pelegrín que ya sabéis que viene con nosotros (véase entrada del blog de 5 de junio de 2010).

Finalmente, el CS2010 que hemos diseñado contará con 138 km repartidos en 6 duras etapas del mes de septiembre, que os comentamos a continuación. Ya tenemos todo reservado, aunque en algún sitio nos ha costado lo suyo porque ya había muchos alojamientos con el cartel de "completo". Los pueblos por donde pasamos y la mayoría de alojamientos elegidos son una preciosidad... Ya veréis cuando colguemos las imágenes.



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SALIDA DE MADRID. El sábado 18 de septiembre partiremos de Madrid rumbo a Astorga, lugar de inicio del CS2010. Juanma y yo viajaremos en autobús por la mañana. Toñín, Laura, Tori, Olga y el pequeño José Antonio viajarán en coche, también por la mañana, para encontrarnos todos en la milenaria ciudad leonesa a la hora de comer. Nos alojaremos en un céntrico hostal de la ciudad conocido por su cocido maragato. .


ETAPA 1. Domingo 19 de septiembre: Astorga (León) — Rabanal del Camino (León), 21km. Este año se asciende prácticamente desde el primer kilómetro. Os recuerdo que estos perfiles de etapa se ven "de derecha a izquierda", siguiendo la flecha amarilla. En Rabanal nos alojaremos en un precioso hostal rural.


ETAPA 2. Lunes 20 de septiembre: Rabanal del Camino (León) — Molinaseca (León), 25km. Aquí el perfil es de subidas al principio para concluir la etapa con una gran bajada. Molinaseca parece un pueblo especialmente bonito por las fotografías que hemos visto y estaremos alojados de nuevo en una hermosa casa rural.


ETAPA 3. Martes 21 de septiembre: Molinaseca (León) — Villafranca del Bierzo (León), 31km. Este es el típico recorrido rompepiernas: un continuo subebaja con más de 30 km. A ver cómo acabamos. En estas etapas tan largas el factor meteorológico puede ser clave. Nos espera un coqueto hotel a la salida de la preciosa localidad berciana de Villafranca.


ETAPAS 4 y 5. Miércoles 22 y jueves 23 de septiembre, respectivamente: Villafranca (León) — Ambasmestas (León), 17km; y Ambasmestas (León) — O Cebreiro (Lugo), 14km. Lo que tenía que ser una sola etapa de más de 30km (que corresponde al perfil de la izquierda) lo hemos partido en dos. Baste mirar un poco el perfil de las dos etapas (sobre todo la segunda) para darse cuenta del porqué de esta división. En O Cebreiro a más de uno nos tendrán que recoger en pedacitos... ¡Menuda subidita que nos espera hasta llegar al final de etapa, que supondrá nuestra entrada en Galicia! En Ambasmestas dormiremos en un bonito centro de turismo rural y para la etapa de O Cebreiro, nos trasladaremos a dormir (con ayuda del coche de apoyo) a un hostal de la cercana Pedrafita do Cebreiro.


ETAPA 6. Viernes 24 de septiembre: O Cebreiro (Lugo) — Samos (Lugo), 30km. Otra etapa larga para despedir el Camino por este año, incluyendo una primera parte de etapa con varias ascensiones. En la bonita localidad de Samos, que acoge un espectacular monasterio, nos alojaremos en un hotel con bastante encanto. El coche de apoyo nos ayudará a trasladarnos desde Pedrafita hasta O Cebreiro para iniciar la etapa.


REGRESO A MADRID. El sábado 25 de septiembre por la mañana regresaremos todos a Madrid. Juanma y yo, en autobús, desde Pedrafita (hasta donde nos llevará el coche de apoyo desde Samos). El resto de peregrinos y acompañantes, en el mismo coche en que viajaron a Astorga.


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Y, una vez que estemos ya de vuelta en Madrid, habrá que ir pensando en el CS2011, que transcurrirá íntegramente por tierras gallegas, y que, por tanto, resultará más difícil a la hora de realizar las reservas. Intentaremos sumar más efectivos de acompañantes (o de peregrinos, si alguno se anima) para 2011, al menos para el fin de semana final en Santiago de Compostela. Y esperamos, también, recuperar la semana del 1 y 2 de mayo para hacer el recorrido.


Nos vemos a la vuelta de agosto. ¡Feliz verano!


¡Buen Camino!

sábado, 5 de junio de 2010

Por fin arranca el CS2010


¡Hola peregrin@s!

Con más retraso del previsto y con muchas novedades desde nuestra última entrada publicada en el blog, por fin nos decidimos a poner en marcha la edición de 2010 del Camino de Santiago (CS2010).

Como muchos de vosotros sabéis, el pasado 19 de marzo los peregrinos Laura y Toñín han sido papás. El nuevo peque se llama José Antonio, está muy hermosote y ya lo hemos fichado para la edición de 2010 del Camino... Será nuestro pequeño Pelegrín pero no se trata del único fichaje.
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Como os podéis imaginar, la llegada de JoséAntoñito nos ha obligado a trastocar la planificación prevista para el Camino. La primera duda que teníamos era si aplazar o no las etapas de este año para otro año. Los propios papás peregrinos nos han animado a no renunciar a las etapas de este año. Si es que todos estamos enganchados a esto...

Así las cosas, solamente se producirá un aplazamiento de unos meses. En lugar de en mayo, el CS2010 tendrá lugar durante la segunda quincena del mes de septiembre. Y como segunda novedad importante está que en el CS2010, además del pequeño JoséAntoñito, nos acompañarán la madre y la hermana de la Barbie Peregrina (Tori y Olga, respectivamente). Ni Tori ni Olga harán el Camino propiamente, sino que nos acompañarán a lo largo de las distintas etapas para ayudar a Laura y a Toñín a manejarse con el pequeñín. Laura, en principio, nos acompañará desde el coche y nos esperará en lugares intermedios del recorrido con el peque, junto con su madre y su hermana.

Es posible que en alguna etapa Laura camine con el resto. El CS2010 comenzará en Astorga (León) y concluirá, tras seis días de caminata, en Samos (Lugo). O sea, que este año, con un perfil bastante montañoso, entraremos en Galicia. Nos falta todavía por concretar el medio de transporte hasta la localidad de inicio y desde la localidad de regreso. Es seguro que habrá un coche para llevar al peque y a sus familiares pero Juanma y yo aún no tenemos claro cómo viajaremos hasta Astorga y cómo regresaremos desde Samos. Es posible que llevemos también otro coche porque con dos coches se facilita que en alguna etapa puedan caminar simultáneamente Laura y Toñín. Ya os lo contaremos. Todavía no hemos reservado nada, de modo que puede cambiar, incluso, el recorrido previsto.

Por último, deciros que ya hemos empezado a entrenar. Llevamos dos ensayos y mañana domingo haremos el tercero. Todos ellos en la Dehesa de la Villa. El primero fue el sábado 17 de abril en la Dehesa de la Villa: únicamente estuvimos Juanma y yo, con lluvia, por lo que tocó entrenarse tres horas con los ponchos puestos. En el segundo entrenamiento, celebrado el domingo 2 de mayo, día de la Madre, estuvo también Toñín caminando con nosotros y, a la hora del aperitivo se nos unieron el pequeño JoséAntoñito con su madre, su abuela y su tía (vamos, todos los que estaremos en el CS2010), y también la familia de Juanma con Bea, Álvaro y Víctor... Por supuesto, no faltaron los reglamentarios desayunos (con torrijitas incluidas) previos a cada entrenamiento ni los aperitivos cerveceros a posteriori.

A partir de ahora iremos concretando más cosas y esperamos contároslas en el blog.

¡Buen Camino!