lunes, 28 de abril de 2008

CS2008 – Etapa 3 (Camino de Belorado)




¡Hola peregrin@s! Esta noche os escribimos desde la preciosa casa rural Verdeancho, en el pueblo burgalés de Belorado, adonde hemos llegado esta tarde tras una etapa llana (ligeramente cuesta arriba) de 23 kilómetros. El tiempo ha vuelto a ser protagonista, porque ha cambiado meridianamente. Hemos pasado del calor y bochorno de La Rioja a un ambiente frío, ventoso y, en algunos momentos, con lluvia al entrar en Castilla. ¡Hoy nos hemos tenido que poner los ponchos durante casi una hora! Con todo, el día empezaba así...


Despedida del pueblo del Santo

A las 9 de la mañana, tras la aplicación de los mejunjes de rigor en pies y manos, ya estábamos sentados en el comedor de nuestro hotel para desayunar. Se trata de un espacio muy bien iluminado porque el techo es de cristal. El desayuno, más o menos el habitual: café, zumo y algo de bollería (que yo sin ella no ando, jejeje).

A la salida del hotel podemos comprobar que la mañana está fresquita, pues la temperatura ha bajado notablemente. De momento, yo me aventuro a iniciar la caminata en manga corta, al igual que los días anteriores, con la esperanza de que según avance la jornada, la temperatura suba. Nada más lejos de la realidad, pues al cabo de un par de horas acabé por ponerme el forro polar, como los demás. También hubo que renovar las tiritas del botiquín, porque el calor riojano nos ha mermado las existencias.

Antes de dejar el pueblo, hacemos un intento por visitar la catedral. Podemos asomarnos y comprobar que está en obras: al menos, hemos podido ver el gallinero gótico donde guardan el gallo y la gallina vivos (que no estaban en ese momento, supongo que por las obras). No voy a contaros el por qué de esta pareja de animalillos, podéis consultarlo en muchos lugares de internet; baste decir que a Santo Domingo de la Calzada se la conoce por el dicho de "... donde cantó la gallina asada". Por eso, en la catedral, donde también está la tumba del Santo, guardan un gallo y una gallina vivos.

Bueno, pues tras esa minivisita a la catedral, abandonamos el pueblo por el puente que, según la tradición, construyó el Santo sobre el río Oja, río este que da nombre a la Comunidad de La Rioja (está claro que no se rompieron la cabeza pensando nombres, no). Los primeros kilómetros transcurren paralelos a la carretera de Burgos, en ocasiones utilizando su mismo arcén. Aquí coincidimos con más peregrinos, en particular con uno de Vitoria, que tras andar unos metros con nosotros a nuestro paso, aprovechó la primera ocasión que tuvo (al detenernos a hacer una foto) para distanciarse: está claro que no somos los más rápidos del pelotón precisamente.


Primera parada: Grañón

A las once y media de la mañana, tras casi 7 kilómetros de suave caminata, aparece el primer pueblo de la etapa, y último de La Rioja: Grañón, que, para variar, está justo al final de una empinada cuesta, de modo que, al llegar, aprovechamos para tomarnos algún respiro y, de paso, aliviar algunas de nuestras más imperiosas necesidades.

El pueblo tiene una iglesia muy bonita con un retablo verdaderamente espectacular: de esos que hay que echar un euro para que se ilumine. Yo mismo metí un euro y, al momento, salieron de hasta debajo de las piedras peregrinos para hacerle fotos al retablo... ¡serán aprovechados! Debían de estar todos esperando a que alguien metiera el susodicho euro... La iglesia tenía también una hermosa pila bautismal románica pero no tan reconocida como la del pueblo siguiente, que os comentaré después.

En la placita de la iglesia había algún banco para sentarse y unos simpáticos barriles de vino de Muga que, aunque lo intentamos, ni el peregrino Toñín ni yo pudimos abrir, jejeje.

Al salir de Grañón, hay una fuerte bajada en medio de verdes campos de cereal hasta el límite con la provincia de Burgos donde, por cierto, volvimos a aliviar nuestras "insistentes" necesidades, jejeje. Atrás dejamos ya los campos de viñedo que nos han acompañado durante las últimas etapas.


Redecilla del Camino y el famoso "pilón"

A la una de la tarde, el siguiente pueblo, Redecilla del Camino, ya en Burgos, nos recibió con un amago de lluvia que acabó convirtiéndose en realidad. Menos mal que pudimos refugiarnos en una oficina de turismo que hay justo a la entrada del pueblo, donde sellamos nuestras credenciales y donde también pude comprar una pequeña réplica de la gran joya escultórica de este pueblo y una de las joyas románicas de todo el Camino: la pila bautismal del siglo XII que se conserva en la iglesia y que se exhibió en la exposición de las Edades del Hombre en Ponferrada.

La réplica que compré pesa alrededor de medio kilo y, claro, cargar con cualquier peso innecesario a lo largo del Camino resulta bastante desaconsejable, de modo que os podéis imaginar la guasa que nos hemos traído Los 4 peregrinos con este tema. Yo ya les he comentado a los demás que no se rían tanto, no vaya a ser que "en algún descuido" le meta el "pilón" (denominación con la que ya conocemos a esta réplica) a alguien en su mochila y me la lleve "gratis" hasta Madrid, jeje...


Dos kilómetros después, a eso de las dos de la tarde y ya sin lluvia, decidimos parar para comer en el pequeño pueblo de Castildelgado. Fue en el restaurante de carretera El chocolatero (que no tiene nada que ver con la canción). Es el típico sitio frecuentado por camioneros y, la verdad, nos despachamos muy a gusto (con la comida, claro).


¡A ponerse los ponchos!

A las tres de la tarde retomamos la marcha. El cielo estaba de un gris amenazador. En ese momento telefoneé al alojamiento de mañana, en San Juan de Ortega, para confirmar la reserva. Les dije que llegaríamos allí sobre las cinco o seis de la tarde, y casi me tomaron a guasa porque les pareció una hora tardísima para llegar... "Pero qué vagos que estáis hechos", me dijeron entre risas. Se ve que aún no nos conocen...

El cielo gris se transformó en pocos minutos en una lluvia más o menos intensa que nos acompañó durante casi una hora. Tocó ponerse los ponchos y esto coincidió con el paso por el pueblecito de Viloria, lugar de nacimiento de Santo Domingo de la Calzada, a algo más de dos kilómetros de Castildelgado. Tres kilómetros después, ya sin lluvia, atravesamos otro pueblo pequeño, Villamayor del Río, donde alguna peregrina que yo me sé intentó, sin éxito, aliviar aguas menores. A estas alturas de jornada, como ya viene siendo tradicional en las segundas mitades de etapa, ya veníamos todos con la lengua fuera. Apenas si veíamos peregrinos y menos mal que el camino era más bien llano con alguna bajadita. El paisaje era verde (por los campos de cereal) y gris (por las nubes) con la silueta de los Montes de Oca al fondo.


¡Por fin en Belorado!

Por fin, a las 6 de la tarde, yendo en todo momento junto a la carretera, llegamos a nuestro destino de hoy: Belorado. A la entrada hay un espectacular albergue de peregrinos, donde sellamos nuestra credencial. Lo de espectacular es por los servicios de que dispone, piscina incluida. Aquí estaba el peregrino de Vitoria con el que coincidimos al principio de la etapa y que había llegado hacía casi tres horas... ¡Pero qué lentos que somos!

Enseguida nos adentramos en el pueblo, donde nos esperaba nuestra preciosa casa rural, de la que vimos varios anuncios a lo largo de la etapa de hoy. La casa rural se encontraba en una calle en obras, por lo que para entrar fue necesario dar un pequeño rodeo. Al peregrino Juanma le pareció haber leído en algún sitio que en esa casa rural daban masajes en los pies cosa que, para desgracia del peregrino Barro Man, no era cierta.

Esta acogedora casa rural la gestiona un joven y agradable matrimonio. Por cierto, que la chimenea estaba encendida, lo que os puede dar idea de la temperatura ambiente. Las paredes de las habitaciones son de piedra y, la verdad, es que el sitio merece la pena.

Aprovechamos para descansar varias horas y a las nueve de la noche dimos una vuelta por el pueblo. Tiene una plaza arbolada muy bonita, dominada por una iglesia y un quiosco central de música. En un bar de la plaza nos tomamos unas bien merecidas cañas y, a eso de las diez, cenamos en una cafetería cercana.



Y mañana, los temibles Montes de Oca

Hoy no hubo pelotazo nocturno porque mañana nos espera la etapa reina (por perfil, que no por distancia): hay que llegar a San Juan de Ortega donde nos espera otro de los lugares emblemáticos del Camino: el monasterio de San Juan de Ortega. Pero antes... antes hay que cruzar los Montes de Oca con unas pendientes terroríficas. Esperemos que el tiempo acompañe... ¡Buen Camino!


Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de Vangelis "Abraham's theme")

domingo, 27 de abril de 2008

CS2008 – Etapa 2 (Camino de Santo Domingo de la Calzada)




Pues aquí estamos otra vez, peregrin@s. Como habéis visto, esta tarde nos hemos conectado "en directo" a internet y os hemos puesto in situ un mensaje con comentarios e imágenes de lo que ha sido este Camino 2008 hasta el momento. Si podemos, lo repetiremos más veces. Ahora os cuento con un poquito más de detalle cómo ha sido esta calurosísima etapa de 21 kilómetros...


Santa María la Real de Nájera

Como os decía ayer, Nájera está de fiestas y la verdad es que se notaba viendo las caras y las ojeras de más de uno en la cafetería de nuestro hostal, donde nos hemos metido un buen desayuno. Hemos salido de allí a las 9 con intención, primero, de que nos sellasen la credencial en el albergue de peregrinos de Nájera y, después, de visitar la iglesia de Santa María la Real, que no abre hasta las 10. Nuestro gozo en un pozo, por partida doble.

En primer lugar, porque el albergue estaba cerrado y no abría hasta la hora de comer. Ya nos ha pasado más de una vez aquí en La Rioja que nos encontramos con albergues cerrados por la mañana... Pues con los dormilones que somos nosotros, si llegamos a estar alojados ahí, seguro que nos echan a patadas, jejeje... Así las cosas, nos vamos entonces a la iglesia de Sta. María a visitarla y que nos pongan el sello allí. Pues también mala suerte. Hay que esperar hasta las diez y media por culpa de una vuelta ciclista que ha dejado en un atasco a la encargada de abrir la iglesia al público.

Con todo esto, vamos a empezar la etapa con un considerable retraso. Pero valió la pena la espera para ver la preciosidad de iglesia-monasterio de Santa María la Real: me quedo con el claustro y con una cueva que hay dentro de la iglesia, donde se conserva una imagen de la Virgen y, que está cerca de los sepulcros de personajes medievales que yacen aquí, como la reina Blanca de Navarra. Además, nos pusieron el sello en la credencial de peregrino y, en calidad de peregrinos, disfrutamos de nuestro primer descuento del Camino para acceder a la iglesia.


Azofra y Cirueña... ¡Muchísimo calor!

A las 11 salimos de Nájera y, para ir abriendo boca, lo primero que nos encontramos es una empinadísima cuesta que transcurría por una zona de monte. Tras la cuesta, el terreno se allana de nuevo y regresan los viñedos que nos han acompañado en las etapas riojanas.



Entre viñedos, este llano tramo hasta el pueblo de Azofra, a 6 km de Nájera, era agradable de recorrer. En el horizonte se veían las montañas todavía nevadas de los Picos de Urbión y de la Sierra de la Demanda. Cuando llegamos a Azofra, el calor ya apretaba lo suyo. Aprovechamos la ocasión para beber agua fresca y renovar nuestras botellitas.

Desde aquí el camino hasta Cirueña, que era el siguiente (y último) pueblo antes del final de etapa, transcurrió en medio de un ambiente que rozaba a veces el bochorno, con el sol pegando lo suyo y sin apenas sombras. En algún momento nos detuvimos un ratito a descansar en la hierba, con nuestras mochilas como únicas sombras disponibles. Para colmo, la entrada en Cirueña se hace tras subir una cuesta interminable, luego de dar un rodeo larguísimo a una urbanización (con campo de golf incluido), de modo que cuando llegas a Cirueña estás medio muerto.













El aspecto de la peregrina Laura, en particular, es un poema una vez que la etapa atraviesa su ecuador: primero camina alegremente al compás de su bastón "tic-tac-tic-tac"; más tarde camina con un paso desigual "tac...tac...tac"; al cabo de un rato, el bastón va literalmente arrastrándose por detrás de ella "ratactactactactactac"; finalmente, parece que es el bastón quien la lleva a ella, que lo agarra como si de un remo se tratase "toc... ... toc... ... toc".

Deshidratados, colorados como cangrejos, medio quemados... así es como llegamos Los 4 peregrinos al bar Jacobeo. Eran las tres de la tarde y aprovechamos la paradita para comer (y muy bien, por cierto) y dejaros el mensaje que ya habéis visto en el blog. En la tele estaba Nadal dando buena cuenta de Federer en la final del torneo de tenis de Montecarlo: ganó Rafa 7-5 7-5.


En el pueblo del Santo













Después de Cirueña, el camino era llano al principio, y de suave y agradable bajada más tarde. Más aún cuando comenzó a divisarse, al fondo, la torre de la catedral de Santo Domingo de la Calzada.




Este camino transcurría entre verdísimos campos de cereales y apenas si veíamos algún peregrino. Destacar solamente a una joven peregrina alemana que hacía etapas de ¡¡40 kilómetros!! y tan fresca ella. Nuestra llegada a Sto. Domingo se produjo alrededor de las 6 de la tarde y, como pasamos delante del albergue de peregrinos, aprovechamos para sellar ahí nuestras credenciales.

Nuestro hotel es pequeñito pero bastante acogedor y lo mejor que tiene es que se encuentra muy céntrico. Tras descansar un par de horitas (con uso intensivo del botiquín incluido), quedamos a eso de las ocho y media de la tarde para dar un pequeño paseo por el pueblo y cenar.

No pudimos entrar en la catedral porque ya estaba cerrada pero sí que estuvimos en uno de los dos paradores de Santo Domingo (el que está junto a la catedral), que es otra preciosidad, y tomarnos alguna copita en él. Hubo alguna que otra discrepancia con las consumiciones, ya que un zumo de tomate (según nosotros) acabó convirtiéndose en un Bloody Mary (según el camarero), que valía el doble. No estábamos para muchas discusiones, así que pagamos y en paz. A las 10 de la noche nos fuimos a cenar unos platos combinados en una cafetería y después hubo tiempo, incluso, de tomarse unos buenos copazos en un pub irlandés próximo.


Mañana abandonamos La Rioja

Bueno, pues esto es lo que ha pasado hoy. Ya estoy de nuevo en la habitación. Dentro de unos minutos me meteré en el sobre... Huy, parece que fuera está tronando... Ah, no... Es el peregrino Juanma que ya se ha quedado sobado con esa cara de angelito sin afeitar que pone siempre...

Pues mañana dejamos La Rioja y entramos en Burgos. La etapa tiene 23 kilómetros con un perfil de suave ascenso. Y parece que a partir de mañana el tiempo cambia: viene el frío y, quizás, nos encontremos con algo de agua también. Mañana os lo cuento. ¡Buen camino!


Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de Edvard Grieg "La mañana")






Otras entradas del blog relacionadas con esta etapa:

Desde Cirueña con dolor



¡Hola peregrinos! Os escribimos en directo desde el Camino 2008. Acabamos de llegar a un pueblo llamado Cirueña, a 5 km de Santo Domingo de la Calzada (etapa 2 de 2008). Hemos llegado rotos, porque entre ayer y hoy llevamos dos días de muchísimo sol y calor. Ayer llegamos a Nájera, donde estuvimos cenando en el sitio de la foto de la derecha. El día de ayer fue calurorísimo, con una etapa de casi 30 km, desde Logroño hasta Nájera, adonde llegamos a las 7 de la tarde, medio deshidratados.


Hoy hemos salido a las 9 desde Nájera. Nos acercamos primero a ver la iglesia-monasterio de Santa María la Real, y hasta cerca de las 11 no nos hemos puesto en marcha.

Acabamos de llegar al pueblo de Cirueña, tras unas cuestas impresionantes con mucho calor. Estamos hechos unos cangrejos y ahora mismo estamos comiendo (muy bien, por cierto) en el bar Jacobeo de ese pueblo. En la tercera de las fotos podéis vernos en un rato de asueto de la etapa de hoy.

Estos días parecemos camellos... ¡si viérais lo que estamos bebiendo! Todavía nos esperan 5 kilómetros hasta Santo Domingo de la Calzada, donde acaba la etapa de hoy.

¡Buen Camino!





sábado, 26 de abril de 2008

CS2008 – Etapa 1 (Camino de Nájera)




Primera etapa finiquitada. Balance: unos cuantos peregrinos insolados y medio deshidratados, y primeros problemas con rozaduras y ampollas. Hoy hemos tirado más de gafas de sol, sombreros y tiritas que toda la semana del Camino del año pasado. ¡Menudo torrado que nos hemos cogido todos! Y lo peor es que mañana puede ser aún peor. Ya os contaré. De momento, antes de irnos a dormir, entre mejunje y mejunje para los pies, os relato cómo nos ha ido el día, que empezó con las secuelas de una noche loca loca loca...


Vaya nochecita que nos dieron ayer...

Ya tenemos la primera gran anécdota del Camino de este año. Esta pasada noche apenas si hemos podido pegar ojo. Sobre todo, el peregrino Juanma y yo. Como os decía ayer, el hotel de Logroño está en el mismo casco viejo y nuestras habitaciones eran exteriores. Os podéis imaginar el escándalo que había por allí. Debía estar toda La Rioja de botellón por nuestra zona. Pero eso no fue lo peor. En la habitación de al lado se nos colaron dos auténticos "colgaos" que se pasaron toda, repito toda, la noche fumando y hablando a gritos, y al final terminaron emitiendo otro tipo de gritos más... "cariñosos"... (me entendéis por dónde voy, ¿no?). Al principio pensábamos que eran dos tíos, que arrastraban la voz, entrecortándose sin vocalizar bien, pidiéndose el mechero o no sé qué (debían de estar fumándose un canuto). A eso de las 2 de la madrugada me percato de que uno de ellos era... ¡una tía! Vaya voz más grosera y basta que tenía y menudo lenguaje más vulgar y soez. Vamos, ¡que menudo putón que estaba hecha! A las 3 de la madrugada la tal Sonia (que así se llamaba la fulana), parece que no tenía muchas ganas de rollo y le pide a su tío (su chulo, digo yo) que se marche. Salen los dos discutiendo al rellano de la escalera y se van del hotel... ¡Qué respiro! Por fin se han ido...

Qué ilusos, a las 4 de la madrugada ya los tenemos a los dos otra vez en la habitación, pero ahora en un tono más "amistoso". Así se tiraron hasta las 5 de la madrugada, hablando y hablando en voz alta de auténticas tonterías y utilizando un lenguaje que, desde luego, no despertaría la envidia de Cervantes precisamente.

A partir de las 5 de la madrugada supongo que debieron caer en la cuenta de que si estaban en este hostal era para algo más que estar toda la noche berreando, de modo que entonces cambiaron su inicial actitud hostil por otra bastante más cariñosa y el único ruido que se oía, entre ordinariez y ordinariez, era el de los barrotes de su cama estrellándose contra la pared... pared que, para desgracia del peregrino Juanma y mía, era la nuestra... ¡Imposible pegar ojo! Ni siquiera Juanma pudo poner en marcha su serrucho. La habitación de los peregrinos Laura y Toñín estaba en la otra punta del pasillo y, aunque oyeron parte del escándalo, parece que disfrutaron de algo más de tranquilidad.

De lo que sucedió después de las 6 y media más o menos ya no os puedo contar porque ahí es cuando debí de dormirme. Ni que decir tiene que, cuando me levanté a las 7 y media, puse la televisión de la habitación a todo volumen, para devolverles de alguna manera la moneda, pero estos desgraciados debieron de marcharse una vez que terminaron su "trabajito".

Una vez que dejamos el hotel, a las 8:30 horas, desayunamos en una cafetería próxima y el tema de conversación os podéis imaginar cuál fue. Menudas ojeras que teníamos todos.


Saliendo de Logroño

Bueno, pues dejando a un lado estas curiosas historias más propias de un hostal putero que de uno de peregrinos, tras un suculento desayuno, iniciamos nuestra marcha. El Camino pasa muy cerca de donde estábamos alojados, de modo que no fue difícil coger la pista de la famosa "flecha amarilla".

La salida de Logroño se lleva a cabo cruzando grandes parques, por la ciudad universitaria. El recorrido es bonito y atrás va quedando la silueta de la ciudad con las torres de la Catedral. Nos dirigimos hacia el parque de la Grajera, donde se encuentra el embalse del mismo nombre. Esta es una zona de recreo donde vemos mucha gente pescando. Para llegar allí hubo que subir una pequeña colina tras la que se divisa a lo lejos el pueblo de Navarrete.

En este trayecto coincidimos con más peregrinos, en particular con un simpático grupo de Sevilla que nos hizo alguna fotografía, y a los que correspondimos del mismo modo. Estos peregrinos eran aún más lentos que nosotros andando, cosa harto difícil, y hacían etapas más cortas.

El día transcurría soleado y el calor empezaba a apretar. Para colmo, los peregrinos Laura y Toñín olvidaron sus sombreros en Madrid, de modo que tendrían que comprarse alguno en la primera tienda que encontrásemos. A estas alturas de etapa yo ya llevaba puestas más tiempo las gafas de sol que durante todo el Camino del año pasado.


Llegando a Navarrete

Según nos acercábamos a Navarrete, los viñedos y el color tierra del paisaje cobraban protagonismo. Navarrete es un pueblecito dominado por la torre de la iglesia. A la entrada del pueblo están las ruinas de un antiguo hospital de peregrinos cuya fachada se ha trasladado al cementerio. Cuando llegamos al pueblo, cerca del mediodía, el albergue de peregrinos estaba cerrado y no lo abrían hasta las 13:30 horas, de modo que no pudimos sellar aquí nuestras credenciales.

En una placita céntrica, encontramos un bar donde nos sentamos para tomar unas cervecitas bien frías y algunos canapés de aperitivo. En las mesas de al lado se sentaron otros peregrinos, entre ellos un grupo formado por un portugués, un tinerfeño y una señora mayor de nacionalidad australiana que llevan haciendo el Camino durante varios años, citándose por internet.

En Navarrete la Barbie Peregrina y Barro Man se han comprado unas gorritas para protegerse del sol. Debió de haber algún problema con el modelo elegido porque los dos salieron de la tienda con alguna que otra "discrepancia".

De Navarrete a Nájera (16 km) solamente hay un pueblo, Ventosa, pero el Camino no pasa exactamente por allí, sino que hay que tomar un ligero desvío. Decidimos arriesgarnos a no comprar nada de comer en Navarrete y hacerlo en Ventosa, en algún sitio que veamos. Al salir de Navarrete pasamos por delante del cementerio donde está la fachada que comenté antes del antiguo hospital de peregrinos.


Siguiente destino: Ventosa... y ¡qué calor, madre!

En teoría, Ventosa se encuentra a solo 4 kilómetros de Navarrete. Pero el camino está pésimamente señalizado y acabamos dando un rodeo absurdo y desesperante. Yo creo que nos hemos metido un par de kilómetros extra en medio de una solana impresionante. Por si fuera poco, en este tramo, el paisaje se hace mucho más monótono y el Camino transcurre próximo a la autovía.

El recorrido hasta Ventosa fue interminable. Nunca acabábamos de divisar nuestro objetivo. Al fin, casi a las tres de la tarde, llegamos al pueblo, que dispone de un hermoso y muy acogedor albergue de peregrinos (el de "San Saturnino"). Aquí nos ofrecen agua fresquita, sellamos nuestras credenciales, los peregrinos Laura y Juanma aprovechan para comprar unas calabazas y, lo que es más importante, el encargado del albergue nos da un trato sensacional. Nos guardan las mochilas mientras vamos a comer a un bar próximo. En este bar no deben de estar muy acostumbrados a recibir a mucha gente, porque la cocina estaba prácticamente cerrada y al final acabaron por darnos de comer lo mismo que iban a servirse sus propietarios, que se encontraban preparando la correspondiente mesa.




En la mesa de al lado había una señora que se interesó por nosotros y por el trato que recibimos en el albergue de peregrinos. Menos mal que dejamos en buen lugar a ese albergue, porque la susodicha señora resultó ser la mujer del encargado del albergue, que llegó minutos después.

Con energías renovadas, reemprendimos la marcha a las cinco de la tarde con destino a Nájera. A la salida de Ventosa tuvimos ocasión de observar la iglesia del pueblo y un pequeño monolito sobre el que se alza una pequeña y simpática figura del Apóstol.


El Poyo de Nájera

Hasta Nájera había unas tres horas y nos tocó hacer ese tramo del Camino en medio de un sol de justicia. Faltaba una subidita hasta el alto de San Antón y, a partir de aquí, todo era una bajada que discurría entre viñedos y monte bajo. Poco después de coronar el alto de San Antón, una hora después de salir de Ventosa, ya nos quedamos sin agua.

A tres kilómetros de Nájera, cuando se divisaba a lo lejos la silueta de la ciudad, llegamos a un curioso paraje, denominado Poyo (alto o cerro) de Nájera, una pequeña elevación donde dice la tradición que Roldán venció al gigante musulmán Ferragut. Aquí había una pequeña zona de recreo y, lo que es más importante, agua fresca que recibimos como si de un manjar divino se tratase.




Por fin en Nájera

A las siete y pico de la tarde entramos en Nájera. Nuestro hostal se halla cerca del río Najerilla, que divide la ciudad. Se trata de un edificio de apartamentos con recepción y cafetería independientes. Llegamos verdaderamente machacados por la treintena de kilómetros de recorrido, la insolación y el calor. Quedamos a las nueve y media para recorrer el pueblo y cenar. Esas casi dos horas pasaron "volando" y alguno no tuvo tiempo ni para ducharse de lo cansado que estaba. El calor ha originado la aparición de las primeras rozaduras, de modo que hay que echar mano ya de las tiritas.

Tras dar un pequeño paseo por el pueblo, que estaba de fiestas, nos metemos a cenar en un sitio acogedor de la calle más animada. Pedimos unas racioncitas, a base de platos típicos, que estaban deliciosas. Por supuesto, no faltaron los "caldos" típicos de la tierra ni los brindis de rigor.

Antes de irnos a dormir, aún hubo tiempo de echarse algún pelotacillo (pacharán incluido) en una terraza junto al río y muy cerquita de nuestro hotel. Había bastante jaleo y bromeábamos sobre si nos tocaría otra ruidosa noche como la pasada, jejeje...


Mañana... ¡a pasar más calor!

Pues ya estoy aquí con el peregrino Juanma que, hoy sí, va a sacar el serrucho a afinar porque ya se me ha quedado dormido. Jamás he visto una mayor capacidad de dormirse en tan poco tiempo. Bueno, mañana nos toca una etapa similar a la de hoy, pero bastante más corta (solo 21 km) que nos llevará hasta Santo Domingo de la Calzada, ya sabéis, "donde cantó la gallina asada". Saldremos a las 9 de la mañana, pero antes queremos acercarnos a ver la preciosa iglesia-monasterio de Santa María la Real y que nos sellen ahí la credencial, pues aún no tenemos el sello de Nájera. Nos espera un tiempo similar al de hoy, de modo que nos toca achicharrarnos otro poco. Ya os contaré, por la noche, en qué condiciones llegamos. ¡Buen Camino!


Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de Abba "Eagle")





viernes, 25 de abril de 2008

CS2008 – Etapa 0 (Camino de Logroño)




¡Hola peregrinos! Aquí estamos de nuevo con vosotros, otro añito más... ¡Los 4 peregrinos! Este segundo año, el Camino nos llevará desde Logroño (donde ahora os escribo esto) hasta el pueblo de Frómista, ya en tierras palentinas, recorriendo un total de tres provincias (La Rioja, Burgos y un poquito de Palencia) a lo largo de 190 kilómetros repartidos en 8 etapas. Como de costumbre, arriba os pongo el perfil del recorrido (os recuerdo que estos perfiles se leen de derecha a izquierda, o sea, de este a oeste).

La jornada de hoy ha sido tranquila y ha discurrido más o menos así...


Salida desde Madrid

Bueno, pues el Camino lo retomamos en el mismo lugar donde lo dejamos el año pasado: en la estación de autobuses del intercambiador de la Avenida de América, en Madrid. Nuestro autobús hacia Logroño sale a eso de las cinco y media de la tarde para llegar sobre las nueve y media a la capital riojana.

He llegado a la estación a las cinco menos cuarto, con mi vestimenta de peregrino (salvo la concha, pues yo sólo me la pongo durante el recorrido "oficial"). He viajado hasta allí en metro y si vierais la cara que ponía la gente con la que me cruzaba. "De dónde se habrá escapado este", pensaría más de alguno. Al minuto de llegar aparece por allí el peregrino Juanma: si lo hacemos a propósito no nos compenetramos mejor para coincidir a la misma hora.

Pasados cinco minutos nos llama la pareja peregrina, Laura y Toñín, o si lo preferís, Barbie Peregrina y Barro Man. Resulta que han salido muy tarde del trabajo, no les ha dado tiempo ni a comer, y están en una cafetería muy próxima a la estación, donde nos esperan. Nos acercamos a su encuentro, y allí pedimos algo de comer... unos refresquitos... unos cafetitos... Vamos, que aún ni nos hemos subido al autobús, no hemos comenzado a andar... ¡y ya estamos rodeados de racioncitas, bebidas por aquí y por allá, chupitos...! Juajuajuas... Este Camino lleva el mismo "camino" que el de 2007...

En fin, que tras acomodar debidamente nuestros estómagos regresamos nuevamente a la estación y nos subimos ya al autobús. Primero el peregrino Toñín nos hizo entrega de unas pequeñas conchas conmemorativas, similares a las que nos dio en la estación de Atocha el año pasado, cuando nos disponíamos a iniciar el Camino de 2007. Una vez sentados, soy yo quien, siguiendo con la tradición, hago entrega a los otros tres peregrinos de los cuadernillos de viaje con información utilísima sobre perfiles de etapas, monumentos, lugares donde echarse un buen pelotazo, etc. Vamos, todo lo indispensable para que el Camino se desarrolle sin sobresaltos.


Tardecita en el autobús

El autobús arranca muy puntual, a las cinco y media, y en seguida nos percatamos de algo que nos va a alegrar la tarde: este autobús tiene servicio de restauración en su interior. En realidad es una linda camarera (muy parecida, por cierto, a la cantante de Amaral) quien primero nos pasa unas bebiditas, luego unos bocadillitos, después unos cafetitos, más tarde unos bomboncitos, creo que después unos pastelitos, ... y seguro que me dejo algo. Sin duda, ¡nuestra preparación para este duro Camino de 2008, acababa de empezar!

El autobús hizo una pequeña escala en Soria, pero se conoce que los que hacían el trayecto desde aquí tenían un billete de "categoría" inferior porque a ellos no les ofrecieron ni agua... Jojojojo... No sé si es eso o que nos lo comimos todo nosotros y ya no les dejamos nada para ellos...

El autobús hizo entrada en La Rioja por la comarca de Cameros, una auténtica preciosidad... Lástima que el Camino no pase por aquí, porque bien valdría la pena visitarla con más detenimiento. Así las cosas, y ya con la noche encima, llegamos a Logroño sobre las diez menos veinte de la noche.


Noche en Logroño

En Logroño nos alojamos en el mismo hostal que el año pasado: aunque no es nada del otro mundo, está muy céntrico, próximo a la Catedral y a la calle Laurel, auténtica zona de vinos de la ciudad. Parece que este año nuestras habitaciones son algo mejores, con vistas exteriores y con nombres relacionados con el mundo del vino ("Tempranillo" y "Garnacha"). La "pega" es que también son bastante más ruidosas y hoy, que es viernes, se nota mucho el ambiente de la vida nocturna de este barrio.

Al igual que el año pasado, cenamos en plan de raciones por la calle Laurel. Estaba animadísima. Nos cruzamos con un "colgao" que nos pidió un euro que le faltaba para pillarse un cubata... Le contesté que "agarra de esta...". Hay un sitio donde hacen unas banderillas de champiñones riquísimas y en otro me he cepillado un espárrago rebozado con jamon de york que era una delicia. Este año me he traído yo también la cámara de fotos con la idea de acercaros mejor el ambiente nocturno de los sitios por donde pasemos (que no todo van a ser iglesias y puentes, ¡¡leñe!!). A las once y un poquito nos recogimos en las habitaciones para preparar la etapa de mañana.


Mañana empezamos...

Bueno, pues ya estoy aquí, en la habitación "Tempranillo", con el peregrino Juanma: a ver qué tal se porta esta noche con su temible "serrucho"... Hace un momento que he hecho el reparto de mejunjes milagrosos, para ir previniendo la aparición de ampollas. Hoy hemos tenido un día muy soleado y parece que el tiempo seguirá así todo el fin de semana: con sol y calor aumenta el riesgo de ampollas. Es posible que este año ni tengamos que utilizar los ponchos.

Mañana tenemos la primera etapa, y ya una de las más largas, 29 kilómetros de Logroño a Nájera, con un perfil en forma de suave V invertida: la primer parte de subida y los 10 kilómetros finales, de bajada. Mañana os lo cuento. ¡Buen Camino!


Videomontaje fotográfico del CS2008
(música de Alan Parsons Project "Sirius")

miércoles, 23 de abril de 2008

En marcha ... 19/04/08


Preparaaados, listos, ya !! Amigos, no nos queda nada. Es nuestro último entrenamiento y hemos repetido en el Kiosko La Paloma (Dehesa de la Villa) a las 10:30 a.m.
El día estaba muy lluvioso y esta vez el kiosko fue como nuestro albergue. Allí pedimos nuestros desayunos varios, Miguel nos hizo entrega de los cuadernillos CdS 2008 en color y al detalle de todas las etapas a realizar y nos pusimos en marcha con nuestros ponchos. Alrededor de 2 horas estuvimos caminando entre charcos y un poco de barro. Esto sí que le gusta al peregrino Toñín, eh..?? En este último entrenamiento apenas había gente caminando por estos lugares y la sensación era de mucha paz y tranquilidad.
Al final de la mañana vinieron a nuestro encuentro Olga y Tori para acompañarnos en nuestro "vermú" y mandarnos ánimos para el camino.
El viernes 25 en ruta para Logroño.

lunes, 7 de abril de 2008

Calentando motores...05/04/2008



Nuestro punto de partida fue el kiosko "La Paloma" en la Dehesa de la Villa: un bosque en la ciudad.



Siguiendo con nuestro programa, lo primero fue dirigirnos a la barra para tomar nuestro desayuno y coger energías.





Después echar a andar durante 2 horas siguiendo las indicaciones de nuestro Buen Camino Man, que para ponernos a prueba nos hizo subir y bajar cuestas por pinares donde vuelan las torcaces, zumban los abejorros y ruedan por el suelo las piñas. Este día Barro Man estaba lesionado, le dolía la rodilla, prefirió quedarse sentado en un banco al sol ilustrándose con los panfletos de las etapas del Camino que le prestó Buen Camino Man.
Tras el esfuerzo realizado durante la mañana, volvimos al kiosko, cogimos mesa para los 4 peregrinos y para no deshidratarnos pedimos unos barritos bien fríos de cerveza con limón y patatas (2 rondas).

Está por determinar el sitio y la hora de nuestro último entrenamiento.

Laura


jueves, 3 de abril de 2008

La Rioja - Semana Santa 2008





Más fotos de La Rioja, correspondientes a la Semana Santa de 2008.


Fotos inéditas Camino 2008



Aquí podéis ver tres instantáneas de mi reciente visita (Semana Santa 2008) a tierras riojanas con Olga. En la primera de ellas aparece el Hostal Hispano de Nájera (donde nos alojaremos en 2008), justo al cruzar el río saliendo de la ciudad. Este hostal está en la parte nueva de la ciudad, justo detrás del restaurante del mismo nombre; no parece gran cosa pero está bien situado, en la orilla opuesta al casco antiguo.

En la segunda foto se aprecia el Hostal Don Pedro (alojamiento en Santo Domingo de la Calzada para el CS 2008), al paso de la procesión de Viernes Santo. Este Hostal está muy bien situado, en el mismo centro de la villa.




En la tercera foto aparece Olga en el camino a su paso por Azofra, por delante de la Casona de las Amas, que es donde estuvimos alojados. Aunque no lo parezca, ese día se puso a nevar buena parte de la jornada.




Esta última foto corresponde a la iglesia de Santa María de Eunate, en Navarra (cerquita de Puente La Reina), que el año pasado nos quedamos con las ganas de ver (bastante teníamos con la caminata como para regalarnos una propinita de 5 km adicionales para verla)...



miércoles, 2 de abril de 2008

Tercer entrenamiento 2008.

Una vez pasada la Semana Santa, volvimos a los entrenamientos el día 29 de marzo en el mismo lugar y hora del segundo entrenamiento.
En esta ocasión el grupo ha estado integrado por Miguel, Laura, Alvaro y Juanma. Hemos desayunado abundantemente en "La marquesita" para iniciar con fuerza la mañana.
El entrenamiento ha transcurrido sin incidentes por el mismo lugar que el segundo y pudimos observar en la lejanía un jabalí que caminaba con desgana. Álvaro ha aguantado como un campeón el ritmo impuesto y con gran mérito ya que en esta ocasión el itinerario incluía la subida al "Torreón" con una gran pendiente. Una vez arriba Miguel nos indicó que, el embalse que habiamos visitado por la mañana, se veía perfectamente desde allí.
La bajada se desarrolló con normalidad para finalizar en una apacible terraza en la cual descansamos al sol tomando unas cañitas que sabían a Gloria.
La próxima cita la hemos fijado para el dia 5 de abril por la mañana en la Dehesa de la Villa.

Segundo entrenamiento 2008.

El día 15 de marzo retomamos los entrenamientos iniciados con entusiasmo el día 2. En esta ocasión la cita era en la Plaza de la fuente en El Pardo. A esta cita acudimos los 4 peregrinos y la familia de "Buencamino" que se apuntó al evento. Estuvimos algo más de 2 horas andando en un día soleado y ventoso.
En esta ocasión todos hemos acudido con el equipamiento completo de senderista. Tras una primera vuelta todos juntos que aguantamos bastante bien, realizamos una segunda vuelta, esta vez sólamente los 4 peregrinos.
Como es de rigor una vez terminado el entrenamiento dimos buena cuenta de unas cervezas con patatas bravas.

Primer entrenamiento 2008.

El día 2 de marzo por la mañana hemos iniciado oficialmente los entrenamientos del Camino de Santiago 2008. La cita tuvo lugar por la mañana en La Quinta del Duque del Arco.
Después de 2 horas de caminata bajo un sol radiante degustamos unas cañas bien fresquitas. Todos a sus respectivas casas para relajarse con una gratificante siesta.