sábado, 26 de junio de 2021

CS2021 — Etapa 1 (Camino de Cudillero)


¡Hola peregrin@s! Con el ruido de fondo de las gaviotas, que promete competir con el serrucho de Juanma, esta noche os escribimos desde nuestro coqueto hotel (con fachada azul) en la bonita villa marinera de Cudillero, el lugar donde ha terminado esta larga primera etapa del CS2021. Nada menos que 30 km desde Avilés nos hemos metido para arrancar los motores de este Camino. ¡La primera etapa más larga que hemos andado de cualquier Camino! Ah, y las mochilas ya nos estaban esperando en el hotel a nuestra llegada. El servicio de transporte con Correos funciona muy bien... ¡Que siga así!

La etapa no se nos ha dado mal en su mayor parte, con paisajes verdes y bucólicos, como veréis por las fotos... El tiempo ha acompañado, con cielo nuboso y temperatura muy agradable. El final se nos hizo algo largo pero, bueno, ya estamos aquí. Ahora a descansar... si las ruidosas gaviotas nos dejan.

A continuación os contamos cómo ha transcurrido esta primera etapa del CS2021...

El despertar de la primera jornada

Como cada día debemos dejar las mochilas antes de las ocho de la mañana en la recepción de los hoteles para que se las lleve Correos, ese es el horario que nos marcamos para desayunar cada jornada. Hoy el día ha amanecido con bastantes nubes en Avilés pero la temperatura invita a caminar. Y más teniendo en cuenta que nos espera una larga etapa de 30 km... nunca hemos empezado un Camino andando tanto el primer día...

Bajamos al comedor de nuestro hotel de Avilés, que abre justo a las 8 h, para desayunar en él de bufé. Nos inflamos a tostadas, bollería, zumos, etc. Es nuestro primer desayuno jacobeo y hay que disfrutarlo como es debido. Luego recogemos nuestros bártulos (las pequeñas mochilas donde llevamos solo lo indispensable, como el poncho o el botiquín, en mi caso) para iniciar la marcha.

Salida de Avilés

A las 8.45 horas ya estamos en la plaza del Ayuntamiento de Avilés, que está engalanado con un banderón arcoíris, al igual que toda la ciudad, por aquello de la Semana del Orgullo Gay en que nos encontramos. Este es el lugar desde donde nos proponemos iniciar este segundo año del Camino de Santiago del Norte, el CS2021.

El cielo está gris plomizo pero la temperatura, aunque algo fresca, es agradable y nos atrevemos a salir todos con manga corta... Y con las dichosas mascarillas que, desde hoy precisamente, dejan de ser obligatorias en los espacios exteriores.

Las calles se ven mojadas, en parte por la alta humedad reinante y en parte porque los servicios de limpieza municipales están haciendo su trabajo. Nos lleva prácticamente tres cuartos de hora abandonar la ciudad.




Piedras Blancas y hortensias de colores

Dejamos atrás Avilés después de subir una pequeña loma, la primera cuesta del día. Y, tras atravesar una confusa zona de señalizaciones (tuvimos que preguntarle incluso a un lugareño —que resultó ser un miembro de la Asociación de Amigos del Camino de Asturias— por dónde debíamos seguir), nos adentramos en una zona boscosa. Son las 10 h y el paisaje urbano ha desaparecido por completo. Nos encontramos en el Camino de toda la vida... monte, barro, vegetación frondosa.

Nuestro destino inmediato es la población de Piedras Blancas, en el kilómetro 7 de etapa, adonde llegamos justo a las 10.30 h. Tras atravesar esta pequeña población, el recorrido sigue por pistas asfaltadas que cruzan zonas más o menos residenciales pobladas de hortensias de todos los colores. Todo un espectáculo visual. En esta parte del trayecto nos topamos con un simpático y paciente caballo, y vimos un curioso espejo abandonado en medio de la hierba que nos inspiró para hacernos un original selfie.

Por supuesto, tampoco podían faltar las omnipresentes vacas asturianas. Esta parte de la etapa era de lo más bucólico. De esta guisa, y con alguna cuesta más de por medio que se le atragantó un poco a la peregrina Isabel, llegamos al mediodía a la siguiente población de hoy, Santiago del Monte, en el kilómetro 13 de etapa, para luego seguir avanzando entre hortensias y más hortensias hacia la desembocadura del río Nalón.




Comida... y cruce del río Nalón

A nuestra vista tenemos el río Nalón, que hay que cruzar más adelante. Cerca de nosotros, entre la vegetación, asoma lo que parece ser un castillo. Y en la otra orilla se divisan varios pueblos. Pero ya pasan de las 14 h y debemos pensar dónde comer.

La mejor opción parece la cercana población de Soto del Barco, a unos diez kilómetros del final de etapa y justo antes de cruzar el río. Llegamos allí casi a las tres de la tarde y nos detenemos en un bar para comernos unos suculentos platos combinados y relajarnos un poco antes de acometer el tramo final de la etapa.

Ya con la tripa llena, reanudamos la marcha, cuesta abajo, hacia el río. El descenso es fuerte... lo que indica que, una vez que crucemos el río, tendremos un buen ascenso... Y en efecto, el río lo cruzamos a las 15.45 h y en la otra orilla nos esperaba una buena cuesta... Al menos las vistas son espectaculares, con la desembocadura del río Nalón a nuestros pies.




El final de la etapa

Una vez cruzado el río, treinta minutos subiendo cuestas... eso es lo que nos separaba de Muros de Nalón, la penúltima referencia de la etapa antes de Cudillero. En este tramo coincidimos con algún peregrino extranjero con pinta de ir bastante despistado.

A estas alturas de etapa, ¡qué os vamos a contar! Ya íbamos con la lengua fuera un poco hartos de estas últimas cuestas. En lo más alto, el pueblo de Muros de Nalón, a 6 km del final de etapa. Lo alcanzamos a las 16.30 h cruzando la plaza del ayuntamiento, junto a la iglesia, y rodeando el palacio de Valdecarzana, de estilo plateresco (s. XVI).

Desde aquí nos quedaba un tramo de bajada inicial, seguido de otra subida hasta El Pito y un fuerte descenso final con el que concluiría la etapa. A las 17.45 h llegamos a El Pito, con el palacio de los Selgas y la espectacular iglesia de Jesús de Nazareno dándonos la bienvenida.


Por fin, ya en fuerte descenso, no hay más que seguir la estrecha acera de la carretera (por momentos estrechísima, con los coches pasando casi rozándote) para llegar a Cudillero, solo 2 km más adelante. Nuestra entrada triunfal en esta preciosa localidad marinera se produjo poco antes de las 18.30 horas. Había concluido nuestra primera etapa del CS2021. Nada menos que treinta kilómetros después de nuestra salida de Avilés.




Acomodamiento en el hotel y paseo por Cudillero

Nuestro hotel de Cudillero es pequeño, coqueto con su fachada completamente azul, casi escondido entre las viejas casas de esta villa marinera y, nada más llegar, hemos comprobado con agrado que nuestras mochilas ya estaban esperándonos en la recepción donde, por cierto, sellamos por primera vez nuestras credenciales... El sello no pasará a la historia por ser uno de los más bonitos del Camino... Más bien todo lo contrario... opta, sin duda, al premio al más feo.

En este hotel ocupamos dos habitaciones: la peregrina Isabel tiene una para ella sola, donde podrá despatarrarse a gusto... y el peregrino Juanma y yo compartimos una habitación doble que podéis ver en el vídeo siguiente.


Tras acomodarnos en el hotel, como siempre, con minisiesta y ducha calentita incluidas (en turnos separados, ¡eh!), a las 20.30 h salimos a dar un paseo por el pueblo con intención de cenar en alguna de sus muchas y animadas terrazas. La verdad es que es muy relajante acabar una etapa larga como la de hoy en un lugar tan bonito como este, junto al mar, pintoresco... El Camino de Santiago en realidad no pasa por Cudillero, sino que sigue por la carretera que va por arriba desde El Pito. Pero el desviarnos hasta aquí fue un capricho que nos quisimos dar, como premio a una larga etapa coronada con éxito.

Tuvimos ocasión de hacernos varias fotos en el puerto y, en alguna de ellas, Juanma y yo arriesgamos mucho teniendo en cuenta que estamos en la Semana del Orgullo y no sabes nunca quién puede haber por detrás jajaja....

Bueno, como ya habíamos andado mucho por hoy, a las 21 h decidimos aparcar nuestras posaderas definitivamente en una de las terrazas de la plaza para degustar una opípara cena con productos de la tierra (más bien, del mar en este caso) y regada con albariños (curiosamente, no tenían sidra haciendo bueno el refrán de En casa del herrero, cuchara de palo). Lo que sí había era pacharán y crema de orujo, que pusieron el justo colofón a la noche. A las 22.15 h nos retiramos a nuestros aposentos.



La etapa de mañana

Y así se ha desarrollado esta primera jornada del CS2021. Mañana otra etapa larga, más que la de hoy. 33 km hasta un pueblecito que se halla en lo alto de un acantilado, Cadavedo. Si la etapa de hoy era un poco rompepiernas, la de mañana ni os cuento... Cuando os ponga el perfil veréis que prácticamente no hay ni un solo tramo llano en todo el día.

De nuevo caminaremos muy cerca de la costa, cruzando la zona del cabo Vidío, una de las zonas de acantilados más espectaculares de todo el Cantábrico. Veremos qué tal se nos da. Pero ya sabéis, eso os lo contaremos... ¡Mañana! ¡Buen Camino!

Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de Beautiful World "The final emotion")





viernes, 25 de junio de 2021

CS2021 — Etapa 0 (Camino de Avilés)


¡Hola peregrin@s! Esta noche os escribimos desde nuestra habitación triple del hotel de Avilés, el mismo del año pasado, donde un año más iniciamos el relato de un nuevo Camino. En esta ocasión, será el segundo año del Camino del Norte (CS2021), entre Avilés y Mondoñedo, adonde llegaremos dentro de una semana. En un principio íbamos a ser cuatro los peregrinos pero en el último momento, por cuestiones laborales, Toñín no ha podido venir, muy a su pesar, y finalmente recorreremos este Camino Isabel, Juanma y Miguel, quien os escribe.

Mañana sábado, partimos desde Avilés (Asturias) para llegar el viernes que viene a la población lucense de Mondoñedo tras 169 km de caminata en siete etapas, cuatro de ellas de 30 o más kilómetros... Durillo parece... Nuestro regreso a Madrid será el sábado que viene. En el gráfico de arriba tenéis el recorrido completo del Camino del Norte y, bajo la flecha, el tramo que haremos este año.

Este año hay varias novedades respecto a ediciones anteriores. La primera de ellas la notaréis en cuanto veáis las primeras fotos del Camino: las horribles mascarillas anticovid que se convertirán en nuestras inseparables compañeras. Bueno, a partir de mañana justo dejan de ser obligatorias en espacios exteriores, lo que nos dará cierto alivio.

Otra novedad es que caminaremos sin mochilas grandes ya que estas las enviaremos cada etapa a través del servicio de Correos para el peregrino.

Y la tercera gran novedad está en las fechas de este Camino: lo haremos en tiempo de verano ya que lo hemos tenido que aplazar varias veces por la dichosa pandemia, y ojo, coincidiendo además con la Semana del Orgullo Gay, que no pasará desapercibida en las decoraciones de algunos de los sitios por donde iremos caminando... Os dejo con el relato de la jornada...

El viaje

Para llegar a Avilés debemos tomar dos trenes: un Alvia hasta Oviedo, y desde allí un Cercanías a Avilés. El Alvia sale de la estación de Chamartín a las tres y media de la tarde para llegar a Oviedo sobre las ocho.

Como de costumbre, he quedado con los peregrinos Juanma e Isabel una hora antes en la cafetería de la estación donde improvisamos un tentempié. A las 15.15 h ya estábamos en el tren, donde tuvo lugar la habitual ceremonia de reparto de cuadernillos del viaje entre mis compis peregrinos. Una vez más, y espero que esta sirva para algo, le vuelvo a recordar a Juanma que cuide bien su cuadernillo, que no tengo otro (mentira, esta vez sí que llevé uno de repuesto, ya que siempre suele perderlos... pero mira por dónde, este año Juanma no lo perdió... ¡cachis!).


El tren salió puntual, a las tres y media. Son momentos de despedidas vía WhatsApp con nuestros amigos de Madrid, entre ellos los peregrinos Laura y Toñín. Curiosamente, casualidades de la vida, si en el anterior Camino salimos de Madrid coincidiendo con el cumpleaños de nuestra amiga Esther, en esta ocasión aprovechamos para felicitar a otra amiga que cumplía años hoy: Almudena.

El tren llegó con un pelín de retraso a Oviedo, con el tiempo justo de comprar unos carbayones en una pastelería que hay frente a la estación y de sacar los billetes del tren Cercanías hacia Avilés. Este último sale a las ocho y media de la tarde para llegar a su destino a las nueve y diez, todavía con la luz del día.

Ya en Avilés, cruzamos las animadas calles de esta villa asturiana para llegar hasta nuestro hotel, el mismo del año pasado. Por el Camino vamos viendo que la ciudad está engalanada de banderitas arcoíris por todos lados... El Orgullo está cerca y andamos con sumo sigilo para que no se nos caiga nada al suelo, jejeje... cualquiera se agacha a cogerlo en estas condiciones...


Cena en Avilés

Tras acomodarnos mínimamente en el hotel, salimos a dar una vuelta por la cercana plaza del ayuntamiento. En la terraza de un restaurante gallego próximo, a eso de las diez y media de la noche, tuvimos ocasión de degustar las primeras raciones de este Camino regadas con vino Ribeiro servido en tazón, como mandan los cánones.


La etapa de mañana

Bueno, pues ya estamos recogidos en nuestro céntrico hotel de Avilés esperando a mañana para comenzar la primera etapa. El destino es atractivo: el bonito pueblo marinero de Cudillero. El problema es que hay 30 km para llegar hasta él. Empezamos dándonos caña ya desde el primer día. Intentaremos salir a las 8.30 horas. Desayunaremos media hora antes en nuestro hotel a la vez que haremos nuestra primera entrega de mochilas en recepción para que nos las recojan los de Correos. Veremos qué tal funciona este servicio. Isabel ya lo utilizó el año anterior pero Juanma y yo tan solo en la larga etapa hasta Gijón.

¿Cómo se nos dará esta primera etapa? ¿Nos perderán alguna mochila? ¿Llegaremos con la lengua fuera? Pues ya sabéis... Eso, os lo contaremos... hoy, no... ¡Mañana! Y ahora os dejamos con el prólogo fotográfico de lo que será este CS2021, adelantando algunas de las imágenes de las etapas que están por venir, con fondo musical de Alan Parsons. ¡Buen Camino!

Videomontaje fotográfico del CS2021
(música de Alan Parsons Project "Sirius")


Retroceder a la etapa anterior (etapa 7 del CS2019)

Avanzar a la etapa siguiente (etapa 1 del CS2021)

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martes, 22 de junio de 2021

El Camino del Norte, segundo año

¡Hola peregrin@s!

Un año más estamos a las puertas de iniciar un nuevo Camino, el CS2021, entre Avilés (Asturias) y Mondoñedo (Lugo). Se trata de 169 kilómetros repartidos entre siete etapas y este año, por cosas de la pandemia, el recorrido lo haremos en verano. El año que viene, en el CS2022, esperamos arribar a Santiago ya en las fechas de abril/mayo habituales.

Íbamos a ser cuatro los peregrinos pero en el último momento, con los billetes ya comprados y todos los alojamientos reservados, Toñín ha tenido que renunciar por motivos de trabajo... ¡Menuda faena! Con la credencial lista, tras acompañarnos en muchos entrenamientos... le echaremos de menos, seguro... pero esperamos contar con él para el año que viene. Así que la expedición queda reducida a los tres peregrinos de los últimos años: Isabel, Juanma y Miguel, quien os escribe.


Ya está todo reservado. Este año hemos hecho más entrenamientos que nunca porque inicialmente queríamos salir a primeros de mayo... luego se aplazó a finales de mayo... y al final será entre junio y julio. Haremos el recorrido sin mochilas grandes, que nos las llevará Correos a nuestros alojamientos de destino.


El recorrido de este año es durillo, con cuatro etapas de 30 km o más. Veremos qué tal se nos da tras dos años de inactividad jacobea...

CAMINO DE SANTIAGO 2021

El plan de etapas previsto para este año es el siguiente:

El viernes 25 de junio viajamos por la tarde en tren hasta Avilés con trasbordo en Oviedo incluido. Caminaremos los siete días siguientes según este itinerario:

  • ETAPA 1. Sábado 26 de junio. Avilés — Cudillero (30 km).
  • ETAPA 2. Domingo 27 de junio. Cudillero — Cadavedo (33 km).
  • ETAPA 3. Lunes 28 de junio. Cadavedo — Luarca (16 km).
  • ETAPA 4. Martes 29 de junio. Luarca — Navia (19 km).
  • ETAPA 5. Miércoles 30 de junio. Navia — Ribadeo (33 km).
  • ETAPA 6. Jueves 1 de julio. Ribadeo — Lourenzá (30 km).
  • ETAPA 7. Viernes 2 de julio. Lourenzá — Mondoñedo (8 km). Este mismo día nos desplazamos a Lugo (en bus o taxi, aún no está decidido), donde está nuestro hotel.

Y el sábado 3 de julio regresaremos a Madrid en tren desde Lugo. A ver cómo se nos da este Camino. Llevaremos mascarillas pero justo a partir del primer día de caminata, el 26 de junio, dejan de ser obligatorias al aire libre. ¡Menos mal... porque vaya una tortura tener que llevarlas puestas!

¡Buen Camino!

domingo, 26 de abril de 2020

El blog del CS2019 — Camino del Norte, primer año



¡Hola peregrin@s!

Un año más llega el momento de actualizar en el blog el relato del Camino del año anterior, en este caso el CS2019, el primero de los tres años que recorreremos el Camino del Norte: siete etapas que totalizan algo más de 170 kilómetros entre Comillas (Cantabria) y Avilés (Asturias).

Mientras escribo estas líneas deberíamos estar recorriendo ya el tramo correspondiente al segundo año del Camino, entre Avilés y Mondoñedo, pero el repugnante coronavirus covid-19 que afecta a todo el planeta, y que tantas desgracias está ocasionando, lo ha impedido. Así que no habrá CS2020 y todo deberá aplazarse al año siguiente.

Pero volviendo al CS2019, como de costumbre vamos a actualizar a lo largo de los próximos días el blog con el itinerario del año pasado. A lo largo de las entradas del blog de más abajo encontraréis los relatos de las siete etapas del Camino del Norte que recorrimos entre Comillas y Avilés los peregrinos Isabel, Juanma y Miguel... ¡Menudos paisajes! ¡Menudas etapas! Y... ¡menudo esfuerzo!



¡Buen Camino!


NARRACIONES DE LAS ETAPAS DEL CS2019:

Etapa 0 (Camino de Comillas) — V 26 de abril
Etapa 1 (Camino de San Vicente de la Barquera) — S 27 de abril
Etapa 2 (Camino de Unquera) — D 28 de abril
Etapa 3 (Camino de Llanes) — L 29 de abril
Etapa 4 (Camino de Ribadesella) — M 30 de abril
Etapa 5 (Camino de Priesca) — X 1 de mayo
Etapa 6 (Camino de Gijón) — J 2 de mayo
Etapa 7 (Camino de Avilés) — S 4 de mayo


OTRAS ENTRADAS DEL BLOG RELACIONADAS CON EL CS2019:

El Camino del Norte, primer año

OTROS CAMINOS:

Camino del Norte 2022 (CS2022)
Camino del Norte 2021 (CS2021)
Camino Inglés 2018 (CS2018)
Camino a Finisterre 2017 (CS2017)
Camino Primitivo 2016 (CS2016)
Camino Primitivo 2015 (CS2015)
Camino Portugués 2013 (CS2013)
Camino Aragonés 2012 (CS2012)
Camino Francés 2011 (CS2011)
Camino Francés 2010 (CS2010)
Camino Francés 2009 (CS2009)
Camino Francés 2008 (CS2008)
Camino Francés 2007 (CS2007)
Peregrinos en la nieve
Peregrinos en el rio Deva
Peregrinos en el río Sella


domingo, 29 de septiembre de 2019

Peregrinos en el río Sella


¡Hola peregrin@s!

Como nos encantó la experiencia del río Deva del año pasado, este año Juanma y yo nos decidimos a hacer lo mismo, pero con el río Sella repitiendo, incluso, el mismo alojamiento del año pasado.

Entre el jueves 26 y el domingo 29 de septiembre de 2019 Juanma y yo hemos estado alojados en el hotel rural de Colombres (Asturias) de la otra vez, muy cerquita del límite con Cantabria, y por donde hemos pasado hace unos meses en nuestro Camino de Santiago del Norte 2019. El propósito, hacer el descenso del río Sella mañana viernes y, de paso, visitar la zona.

Al igual que el año pasado, nuestro espíritu jacobeo nos ha llevado a recorrer durante este fin de semana lugares muy relacionados con el Camino de Santiago que os contaremos a lo largo de esta entrada del blog. ¡Esperamos que os guste!

JUEVES 26 DE SEPTIEMBRE — VIAJE DESDE MADRID

Al igual que el año pasado, el jueves por la tarde salimos, pero esta vez en mi flamante coche nuevo, desde Madrid hacia Asturias. De nuevo parece que el tiempo nos acompañará, más o menos, a lo largo de todo el fin de semana. Y asimismo, y ya está empezando a ser una tradición, por el camino volvemos a hacer una parada intermedia en Frómista, repitiendo la experiencia de hace un año.

Como ya sabéis, Frómista fue final del Camino Francés de 2008 y comienzo del Camino Francés de 2009 y, como ya hicimos el año pasado, estuvimos tomando unos cafés con bizcocho casero justo en el hotel donde nos alojamos aquellas veces, frente a la iglesia de San Martín. Si es que en el fondo somos un poco nostálgicos.

A las nueve de la noche hemos llegado a nuestro alojamiento de Colombres donde nos esperaba la encargada para dejarnos la llave de la habitación... que es la misma que tuvimos el año pasado, con terracita y vista al jardín de la entrada. Se trata de un complejo rural que tiene una parte de hotel y otra de albergue de peregrinos.

Precisamente, al rato de llegar a la habitación una peregrina extranjera nos llamó a la puerta para pedirnos el teléfono de la encargada ya que quería conseguir alguna manta porque en el albergue hacía algo de frío. En este momento se demostró la caballerosidad de estos dos peregrinos que les cedimos nuestras mantas a la peregrina en cuestión y a su compañera del albergue con la única condición de que al día siguiente, antes de marcharse, nos las devolvieran.

Después de esta curiosa anécdota nos acercamos al pueblo —el albergue está justo a la salida del mismo— a cenar en uno de los pocos bares que vimos abiertos. Y luego, a la habitación de nuevo ya que mañana madrugamos para hacer el descenso del Sella en canoa.

La idea es acercarnos mañana hasta un pueblo cercano a Arriondas, a unos 60 km de Colombres, y coger allí la embarcación para hacer el descenso de un tramo de unos 12 kilómetros del río Sella hasta la localidad de Toraño. No es posible hacer el descenso completo del río: cada empresa concesionaria solo organiza su actividad por tramos. Y nosotros hemos elegido el que os hemos contado.

VIERNES 27 — EL DESCENSO DEL SELLA

Nos levantamos el viernes a las ocho de la mañana con la idea de desayunar en nuestro complejo rural de Colombres. Las peregrinas de ayer nos devuelven las mantas que les prestamos y reanudan su marcha del Camino de Santiago hacia Llanes.

Tras desayunar en el hotel rural café con tostadas, mermelada y zumo, nos dirigimos con el coche a Arriondas. Durante este trayecto pasamos cerca de localidades que nos recordaban nuestro reciente Camino del Norte de los pasados meses de abril y mayo: San Vicente de la Barquera, Llanes, Ribadesella...

Nuestro destino exacto es la sede de la empresa K-2, una de las que organiza descensos del Sella, que está situada en la población de Las Rozas,en Arriondas, a orillas del río. De camino en el coche empieza a llover pero cuando llegamos allí, algo después de las diez de la mañana, el tiempo estaba fresco y nublado pero ya sin lluvia.


Al llegar a las dependencias de K-2 no había nadie más que los encargados, que estaban abriendo el local. Nos dieron un poco de formación sobre el uso de la canoa y los remos y, sobre todo, para que supiéramos reconocer el punto de recogida en el río, junto a un cartel de la empresa y antes de llegar a un puente, donde acabaríamos nuestro recorrido y nos vendrían a buscar. También nos facilitaron un pequeño pícnic para avituallarnos durante la travesía.

Y al igual que con el descenso del Deva, qué os voy a contar de este... ¡Impresionante de nuevo la experiencia! Descendimos doce kilómetros de río, entre Las Rozas de Arriondas y Toraño, en unas tres horas, desde las once de la mañana hasta las dos de la tarde, incluido un pequeño parón en la orilla para comer los bocatas que nos prepararon.

El río no llevaba excesiva agua, en general, pero sí que pillamos varias zonas de pequeños rápidos, sobre todo al comienzo del descenso. Tuvimos cuatro minutos fatídicos en los que pasamos de darnos un remojón a embestir a otra piragua... ¡jajaja!

Aquí tenéis una muestra de algunos momentos de esta experiencia piragüística...



La salida...

 


Primer rápido del río... y ¡primer encallamiento!



Parece que los siguientes rápidos se nos dan algo mejor...



¡Cuidado con esa rocaaaaa!



Un tramo tranquilo... con compañía...



Revolcón...



...Y abordaje a otra canoa



Intercambio de posiciones en la canoa...



El final de nuestro descenso...



CANGAS DE ONÍS Y COVADONGA

Al finalizar nuestra travesía fluvial una furgoneta de la empresa K-2 nos recogió en Toraño, junto con la canoa, y nos devolvió a Las Rozas de Arriondas, donde teníamos el coche y donde pudimos asearnos un poco. Desde allí partimos hacia la cercana Cangas de Onís a comernos unos platos combinados y alguno de los riquísimos pasteles que venden allí: en especial, los carbayones de una pastelería a la que ya le tenemos echado el ojo. También nos compramos un décimo de lotería.

Y tras Cangas de Onís, visita casi obligada a Covadonga. Había algo de niebla por lo que era imposible subir a los lagos pero nos conformamos con ver el entorno de la bonita basílica, icono de Asturias.


Al caer la tarde regresamos a Colombres, donde nos tomamos unas buenas cervezas y cenamos en el animado restaurante mexicano que hay muy cerquita de nuestro hotel y que ya conocíamos del año pasado. Aquí empezamos a diseñar lo que sería la jornada del día siguiente, por la costa...

SÁBADO 28 — TURISMO COSTERO Y JACOBEO

El sábado lo queremos dedicar a reconocer la costa de la mitad occidental de Asturias, aquellos lugares por donde pasará nuestro Camino de Santiago del año que viene y echarle el ojo a algún posible alojamiento. Así que, tras desayunar en nuestro hotel de Colombres, cogemos el coche y, por autovía, partimos directamente hacia Ribadeo, población de Lugo que limita con Asturias y que está situada justo en la desembocadura del río Eo. Por aquí pasa el Camino de Santiago del Norte. La idea es regresar de Ribadeo a Colombres por carreteras costeras locales.

A mediodía ya estamos en el parador de Ribadeo, alojamiento candidato para nuestra estancia en el próximo Camino y que dispone de ofertas especiales para los peregrinos. En la terraza del hotel nos tomamos un café... ¡Menudas vistas! La ría del Eo... y la población asturiana de Castropol, situada enfrente de nosotros, en la otra orilla.

Desde aquí cogemos nuevamente el coche para acercarnos a la playa de las Catedrales, a menos de diez kilómetros. Por ahí ya no pasa el Camino pero es un lugar precioso digno de visitar. Ahora el acceso es restringido por lo que para bajar a esa playa hay que pedir cita previa, cosa que no hemos hecho. Nos tendremos que conformar con verla desde lo alto del acantilado.



Nuestros siguientes destinos serán las poblaciones asturianas de Navia y Luarca, ambas probables finales de etapa del próximo Camino del Norte. Navia la vemos desde el coche pero en Luarca hacemos una parada para comer porque ya son las tres de la tarde. El lugar elegido para reponer fuerzas es el restaurante de otro posible hotel candidato a alojarnos cuando pasemos por aquí en el próximo Camino.

Las vistas panorámicas que divisamos en estos desplazamientos por las carreteras costeras son espectaculares.

Nuestro siguiente destino es la pequeña villa marinera asturiana donde concluiremos la primera etapa del próximo Camino: Cudillero. Llegamos allí a las cuatro y veinte de la tarde y también hacemos alguna indagación sobre posibles alojamientos para nuestra futura estancia.


Y a menos de media hora de Cudillero hoy otro lugar con vistas impresionantes del mar y de los acantilados: el cabo Vidío... Allí vamos...


 

Y después de esas gozadas de sitios, de vuelta primero a nuestro hotel de Colombres y luego a Unquera, a tomarnos primero una merienda con corbatas y café, y luego la cena en el encantador restaurante de Los Toneles AsturCántabros. Nuestras tablas de embutidos y queso con postres caseros que no falten.

Curiosamente, como ocurrió el año pasado cuando estuvimos por aquí con el descenso del Deva, esta noche de sábado volvía a haber un partido liguero entre el Madrid y el Atleti, esta vez en el Wanda... Y el resultado también se repitió... empate a nada... ¡menudo partido más malo! En esta ocasión no lo televisaron en Los Toneles, de modo que el final lo seguimos por internet en la habitación de nuestro hotel rural. Tampoco nos perdimos mucho.

¡Jornada concluida!

DOMINGO 29 — REGRESO A MADRID

Y el domingo... vuelta directa, sin escalas, a Madrid tras desayunar en nuestro complejo rural. Eso sí, hubo tiempo para hacernos las últimas fotos de despedida de nuestro alojamiento de Colombres. Nos vemos en el próximo Camino... ¡Buen Camino!



OTROS CAMINOS:

Camino del Norte 2022 (CS2022)
Camino del Norte 2021 (CS2021)

Camino del Norte 2019 (CS2019)

Camino Inglés 2018 (CS2018)
Camino a Finisterre 2017 (CS2017)
Camino Primitivo 2016 (CS2016)
Camino Primitivo 2015 (CS2015)
Camino Portugués 2013 (CS2013)
Camino Aragonés 2012 (CS2012)
Camino Francés 2011 (CS2011)
Camino Francés 2010 (CS2010)
Camino Francés 2009 (CS2009)
Camino Francés 2008 (CS2008)
Camino Francés 2007 (CS2007)
Peregrinos en la nieve

sábado, 4 de mayo de 2019

CS2019 — Etapa 7 (Camino de Avilés)


¡Hola peregrin@s!

Esta noche os escribo ya desde Madrid, adonde hemos llegado esta tarde. Como sabéis, ayer viernes realizamos la última etapa del Camino, de Gijón a Avilés, 23 kilómetros casi llanos y hoy sábado hemos regresado todos a Madrid en autobús.

Aquí tenéis el relato de la última etapa del CS2019... ¡Buen Camino!

La última jornada del Camino

Tras la maratoniana etapa de ayer, hoy regresamos a nuestros horarios habituales. El despertador suena a las 7.45 horas para iniciar la última etapa del Camino. Desde la habitación del hotel de Gijón vemos, con horror, que está lloviendo. Hoy será un día de ponchos, al menos al principio.

Tras los 100 kilómetros que nos hemos metido en los últimos tres días os podéis imaginar el aspecto de los pies de estos peregrinos... Esta mañana el botiquín tiene trabajo extra... Una vez concluido el aseo y la sesión de curas, bajamos al bufé del hotel para desayunar apaciblemente... Y tan tranquilos que nos lo estamos tomando que repetimos varias veces... cafés... zumos... bollitos... ya nos da vergüenza el tiempo que nos está llevando este desayuno...

Finalmente, tras pasar a recoger las mochilas en la habitación, a las diez menos cuarto ya estamos en la puerta del hotel poniéndonos los malolientes ponchos y disponiéndonos a comenzar esta última etapa.

Nuestro ritmo de inicio es tan lento que a la media hora de etapa aún no hemos avanzado más que unos cientos de metros pues nos entretuvimos un buen rato en los aledaños del paseo marítimo, con la iglesia de San Pedro al final del mismo, y en la zona monumental próxima, con el palacio de Revillagigedo y el Ayuntamiento.


Hoy no hay prisa, porque la etapa así lo permite, pero tampoco es cuestión de llegar de noche a Avilés jajajajas.

Ya cerca de las diez y media, por fin, nos decidimos a acelerar la marcha para iniciar la larguísima, y tediosa, salida de Gijón. Casi una hora siguiendo una de las avenidas principales de la ciudad hasta que dejamos atrás Gijón Eso sí, por el camino paramos en un comercio para comprar algo de fruta y un palmerón gigantesco.


Paisaje industrial

Tras más de una hora de recta interminable, y ya sin lluvia, a las once y media de la mañana dejamos definitivamente atrás Gijón y entramos en una zona de paisaje industrial dominada por la fábrica de la metalúrgica Arcelor, la autovía y el entorno natural. Nos gustaban más las playas y las montañitas de otros días pero esto es lo que toca hoy...

Caminando junto a la autovía llegamos al momento tierno del día.. Una cabrita atada junto a una casa.. nos acercamos a cogerla y hacerle fotos y... los dueños nos ven y nos traen en brazos un cabrito nacido hace menos de un mes para que lo cojamos y nos fotografiemos con él... Incluso ellos nos hicieron alguna de las fotos. A la peregrina Isabel se le hacía la boca agua cogiendo el cabritillo...


A partir de aquí, tras cruzar las vías del tren, a través de calles asfaltadas y pequeñas urbanizaciones comienza la única cuesta de todo el día: el inicio de la subida al monte Areo desde donde se ven bonitas vistas de la comarca con la acería de Arcelor presidiéndolo todo.

El día está cada vez más soleado y poco a poco se van disipando las nubes aunque el tiempo sigue fresco. Apenas se ven más peregrinos; suponemos que la mayoría de los que estaban en el albergue de Priesca se fueron por la ruta de Oviedo hacia el Camino Primitivo. Conforme andamos, el paisaje se adentra en entornos más verdes hasta que el asfalto revierte en camino. Y volvemos a la compañía de nuestras amigas las vaquitas entre prados y monte.


 

Un acompañante inesperado

Algo antes de la una y media de la tarde coronamos el monte Areo, lo que supone llevar recorridos casi ocho kilómetros, aproximadamente un tercio de la etapa. En el trayecto de bajada del monte se nos une un acompañante no invitado: un perro vagabundo y maloliente que nos sigue a todas partes, sobre todo a Juanma, del que —muy a su pesar— no se separa ni un instante: camina Juanma... camina el perro; se para Juanma... se para el perro... Juanma estaba hasta las narices de él, e Isabel y yo... tronchándonos de risa con esta cómica situación.. Y así durante la hora y media siguiente...


Intentamos darle esquinazo alguna vez que otra, pero nada... por un momento parece que se va... y al rato vuelve con nosotros... ¡y con Juanma.! Quizás tenga algo que ver con todo esto el cargamento de barritas energéticas que siempre lleva consigo nuestro querido peregrino.

A las dos y diez llegamos a la aldea de Santa Eulalia del Valle, primera población intermedia de hoy. La presencia de nuestro compañero perruno va excitando a todos los perros de las viviendas vecinas a nuestro paso con el consiguiente escándalo de ladridos que os podéis imaginar. ¡Juanma ya está harto del chucho!

En el Camino de Santiago hay muchos perros que se pierden por seguir a los peregrinos y ya no saben regresar a su lugar de origen. Me temo que este va a ser uno de ellos. ¿Cuándo nos lo conseguiremos quitar de encima?



Comida y sello

A las 15.10 h divisamos la aldea de Tamón, el lugar elegido para un triple objetivo: comer, sellar las credenciales... e intentar liberarnos del chucho... Entramos en el bar del pueblo y el chucho se queda justo en la puerta esperándonos. Una vez dentro del bar, comemos tranquilamente sin darnos la menor prisa a la espera de que el perro se aburra y se vaya. Pero no...

Al cabo de un rato, una de las camareras nos pregunta si el perro es nuestro porque está en la puerta del local y no se va... Le contamos la historia y nos dice que intentará ayudarnos para que no nos siga cuando salgamos. Y en efecto, cuando salimos del local, a eso de las cuatro de la tarde, el perro estaba entretenido en unos matorrales y aprovechamos para salir pitando de allí. Ya no volvimos a saber más de él.

Menos mal que nos deshicimos del perro porque el recorrido a partir del pueblo anterior sigue por el arcén de una carretera y su compañía podría resultar peligrosa, sobre todo para él. De vez en cuando mirábamos para atrás por si venía.

Con todo el jaleo del perro olvidamos sellar en Tamón y tuvimos que hacerlo en un bar del pueblo siguiente, Tabaza, tan solo un kilómetro más adelante y al que nos remitieron a su vez desde el bar de enfrente, del mismo dueño, donde nos metimos antes a tomar unos cafés. Nos quedan ocho kilómetros para concluir la etapa.

El final de la etapa

De Tabaza salimos por el arcén de la carretera AS-19, con los coches pasándonos a toda leche a menos de dos metros de distancia. A las cinco y diez llegamos a la altura de la localidad de Trasona, con su imponente iglesia, para media hora más tarde desembocar en el paseo de la ría de Avilés: una zona verde pegadita a la acería, que sigue la ría y las vías del tren hasta el mismo Avilés. ¡Por fin dejamos la carretera! Nos queda menos de una hora para acabar la etapa.

Junto a nosotros continuamente pasan trenes de mercancías hacia la acería.

A las seis de la tarde Avilés ya está a la vista pero aún nos queda el último tramo del paseo junto a la ría y cruzar una pasarela sobre las vías del tren para entrar en la ciudad a las 18.30 h.

Aquí nos espera nuestra última habitación, triple, de esta aventura. Es el final del Camino.



Nuestro hotel de Avilés tiene una pinta espléndida, es muy céntrico y se encuentra tan solo a un par de minutos de la bulliciosa plaza del Ayuntamiento. La habitación es muy grande, sobre todo el servicio. En el hotel ponemos el último sello de nuestras credenciales... ¡Primer año del Camino del Norte concluido!

En este momento nos vienen a la mente todas las emociones del Camino, las distintas etapas... las fáciles... y las difíciles... los momentos de más sufrimiento y... por supuesto... los momentos más agradables de este largo viaje.




Tarde-noche de viernes en Avilés

La verdad es que Avilés es una ciudad muy bonita, mucho más que el entorno que la rodea. Se trata de una urbe muy bien cuidada, con muchas iglesias y zonas amplias... En el propio hotel nos recomiendan lo más interesante para visitar, como el barrio minero o los alrededores del Ayuntamiento.

Antes de las nueve de la noche bajamos a dar nuestro habitual paseo turístico. Hoy, además, es viernes, fin de semana, y la ciudad se nota muy animada. Hay mucha gente joven por la calle.


Y a las nueve y media entramos en una pulpería gallega del centro de la ciudad para darnos un merecido homenaje en forma de pulpo a feira con brindis de vino ribeiro. Allí mismo nos tomamos también los orujos que ponían fin a la jornada... Y a este Camino. Después de eso... a nuestra habitación del hotel para cerrar definitivamente el día.



Regreso a Madrid

Y llega el sábado, el día del regreso a Madrid. Hoy no hay etapa, el autobús no sale hasta la una de la tarde y la estación está solo a un cuarto de hora andando desde el hotel. Así que no hay mucha prisa por madrugar. A las diez aún estábamos en plan remolón tumbados en las camas.

Antes de dejar la habitación, Isabel y yo le dimos a Juanma los masajes que le debíamos por su victoria en el chinchón de la noche del albergue de Priesca. Yo elegí dárselo en las piernas y pies, y a Isabel le tocó el cuello y la espalda. Si viérais la cara de gustazo del peregrino... ¡Cómo disfrutaba el tío! No es para menos... después de la paliza de estos días, que te den unos masajes aunque solo sean cinco minutos... ¡quién lo iba a despreciar!

Y tras la sesión de masajes dejamos el hotel para desayunar primero en una cafetería cercana y con muy buena bollería... Y luego para dar un último paseo y hacer compras por la zona céntrica de la ciudad.

A las 12.30 h ya estábamos en la estación esperando la salida de nuestro autobús, algo que se produjo de forma puntual, a las 13 h para llegar a las 18.30 h a Madrid.

En el viaje de vuelta, como suele ser habitual, una mezcla de contrastes... La pena por lo bueno que se acaba... y la alegría por ver de nuevo a los seres queridos que dejamos en la capital. Es lo que hay.


El año que viene tenemos idea de realizar el segundo de los tres años del Camino de Norte, desde Avilés hasta algún lugar del interior de Lugo, probablemente Mondoñedo, para llegar un año después, en Año Santo, a Santiago. ¡Os esperamos hasta entonces!

¡Esto ha sido todo, amig@s! ¡Buen Camino!

Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de Ernest Gold "BSO Éxodo")