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miércoles, 20 de marzo de 2019

El blog del CS2018 — El Camino Inglés



¡Hola peregrin@s!

Ya hacía tiempo que no poníamos nada en el blog, ¿eh? De nuevo, como suele pasar últimamente por estas fechas, estamos con los preparativos de un nuevo Camino (el CS2019), nada menos que el espectacular Camino del Norte, entre Comillas y Santiago, que recorreremos (en principio) en tres años... Pero de eso ya os hablaremos más adelante.

De momento, y con nuestro habitual e incorregible retraso (qué se le va a hacer...), vamos a actualizar a lo largo de los próximos días el blog con el recorrido del año pasado, correspondiente al Camino Inglés (CS2018). Fueron seis preciosas y entretenidas etapas entre Ferrol y Santiago con los peregrinos Isabel, Juanma y Miguel.


Este ha sido un Camino de contrastes: caminamos por parajes pintorescos de la costa y del interior, visitamos ciudades bonitas y monumentales como Betanzos o Pontedeume, a veces capeamos la lluvia y en otras disfrutamos del sol, un día dormimos en un parador y otro desayunamos en un tanatorio. Vamos que no ha faltado de casi nada...

A continuación tenéis los enlaces con las narraciones de las etapas.

¡Buen Camino!


NARRACIONES DE LAS ETAPAS DEL CS2018:

Etapa 0 (Camino de Ferrol) — S 28 de abril
Etapa 1 (Camino de Neda) — D 29 de abril
Etapa 2 (Camino de Pontedeume) — L 30 de abril 
Etapa 3 (Camino de Betanzos) — M 1 de mayo
Etapa 4 (Camino de Bruma) — X 2 de mayo
Etapa 5 (Camino de Sigüeiro) — J 3 de mayo
Etapa 6 (Camino de Compostela) — S 5 de mayo


OTRAS ENTRADAS DEL BLOG RELACIONADAS CON EL CS2018:

El Camino Inglés (24/04/2018)

OTROS CAMINOS:

Camino del Norte 2022 (CS2022)
Camino del Norte 2021 (CS2021)
Camino del Norte 2019 (CS2019)
Camino a Finisterre 2017 (CS2017)
Camino Primitivo 2016 (CS2016)
Camino Primitivo 2015 (CS2015)
Camino Portugués 2013 (CS2013)
Camino Aragonés 2012 (CS2012)
Camino Francés 2011 (CS2011)
Camino Francés 2010 (CS2010)
Camino Francés 2009 (CS2009)
Camino Francés 2008 (CS2008)
Camino Francés 2007 (CS2007)
Peregrinos en la nieve
Peregrinos en el río Deva
Peregrinos en el río Sella 

sábado, 5 de mayo de 2018

CS2018 — Etapa 6 (Camino de Compostela)



¡Hola peregrin@s!

Esta noche os escribo ya desde Madrid, adonde hemos llegado esta tarde tras completar ayer la última etapa del Camino Inglés. Para la peregrina Isabel fue su primera compostela. Para Juanma y para mí, la cuarta (caminos Francés, Portugués, Primitivo e Inglés). A continuación tenéis el relato de nuestras últimas horas de Camino.

Comienza la última jornada del Camino

Amanece soleada esta mañana de viernes, última jornada del Camino Inglés. Aunque la etapa de hoy es corta, 16,5 km hasta Santiago, arrancamos con más celeridad que otras veces. Tras desayunar en nuestro hotel de Sigüeiro, a las 9.20 horas ya estamos cruzando el puente sobre el río Tambre que nos saca de la ciudad.

Comienza la sexta y última etapa de esta edición del Camino Inglés.

Tras salir de Sigüeiro los primeros kilómetros transcurren por carreteras vecinales junto a sembrados. Típico paisaje del interior gallego. Además, la presencia de peregrinos es más notoria que en las etapas anteriores. Poco a poco vamos dirigiéndonos hacia un tramo mucho más arbolado.



El bosque encantado

De nuevo nos encontramos ante otra etapa que apenas si atraviesa alguna pequeña aldea intermedia. A la hora de recorrido caminamos por una senda arbolada que se va internando en algo parecido a un bosque. Poco después llegamos al lugar de Agualada, donde un hotel asoma a nuestra izquierda.

Aprovechamos para entrar, tomarnos unos cafés, degustar nuestra primera tarta de Santiago del Camino y sellar por primera vez hoy las credenciales.


Poco antes de mediodía reanudamos la marcha siguiendo el sendero por el bosque. Un letrero colgado de un árbol nos avisa de que se trata de un bosque encantado y que hay una bruja por el lugar. Unos pasos después conseguimos verla...

Poco a poco vamos saliendo del bosque encantado y entrando en una zona bastante menos apetecible... El camino discurre hacia el polígono industrial del Tambre primero... y hacia el cementerio de Santiago después.

A la una de la tarde ya tenemos a tiro la ciudad del Apóstol. Estaremos a unos tres kilómetros de la Catedral... ¡Ya casi lo tenemos!

Llegada a Santiago

A partir de este punto vamos entrando poco a poco en la ciudad compostelana, cruzando sus rúas más características y pasando junto algunos de sus monumentos.

Según avanzamos por las calles de Santiago, multitud de recuerdos de anteriores visitas nos vienen a la cabeza hasta que al fin, poco antes de las 13.50 horas, entramos en la plaza del Obradorio. La Catedral delante de nosotros una vez más. ¡Qué gustazo! ¡Otro Camino más concluido!

Por cierto que la Catedral ofrece un mejor aspecto que la última vez. Aunque aún tiene andamios, han quitado unos cuantos y la parte central de la fachada del Obradoiro está despejada y muy blanquita.




La hora de comer

Una vez más, repetimos alojamiento en Santiago: el hostal Alameda, junto al casco viejo y al lado mismo de la Alameda. Repetimos también habitación: otra vez la triple del año pasado. Tras dejar nuestras cosas en el hotel nos acercamos a un mesón del casco viejo para comer, ya muy relajados y con los deberes hechos. Bueno, casi hechos, ya que nos queda recoger las compostelas.


Como podéis ver, no nos privamos de nada en la comida. Estamos en Santiago y aquí saben bien cómo matar el hambre. Vieiras, filetes, banderillas, albariño y, por supuesto, de postre una buena tarta de Santiago regada con orujo del país.



Otra compostela más

Por la tarde nos acercamos a la Oficina del Peregrino a recoger las compostelas. ¡Casi tres horas de cola! Parece mentira que haya que esperar todo ese tiempo para que te estampen un sello y escriban tu nombre en latín en un papel que ya tienen preimpreso. Aunque cada vez hay más personal atendiendo, seguro que hay algua forma mejor de hacer esto. De hecho hubo peregrinos que renunciaron a su bien ganada compostela porque no podían esperar tanto. En fn, es lo que hay.


A la salida nos estaba esperando mi queridísima prima María José, residente y guía turística en Santiago, a la que había avisado de nuestra presencia.

Ella estuvo un ratito con nosotros y nos comentó que cada vez hay más peregrinos, que las esperas para recoger las compostelas cada vez son mayores (para recoger nuestra primera compostela, en 2011, solo esperamos diez minutos) y que hay un montón de caminos. Creo que dijo que había ochenta y tantos caminos organizados como tales. Pues no nos queda ni nada...

Santiago de noche

Pasear por Santiago siempre es una gozada, por muchas veces que hayas estado aquí. Esas calles, esas gentes, esos sonidos, esos ambientes...

Antes de cenar en otro mesón típico de la ciudad aún hubo tiempo para acudir a la Catedral, oír la Misa del peregrino y pasear por las rúas compostelanas al anochecer. ¡Qué ambientazo!

En la cena, por supuesto, cayeron más raciones típicas. Y tras la cena, nos apeteció rendirle una última visita a la Catedral. Si de día es bonita, de noche impresiona más si cabe... Lástima los andamios...

Y luego, al hotel a recogerse. Mañana nos volvemos para casa.


Regreso a Madrid

Antes de tomar el tren que nos devolvía a la capital realizamos una visita al casco viejo de Santiago para hacer las habituales compras de recuerdos y alguna que otra tarta compostelana para nuestra querida y paciente gente de Madrid.


Y a primera hora de la tarde, la vuelta en tren. A las ocho y cuarto ya estábamos en Madrid. Otro viaje, cargado de vivencias, aventuras y emociones, que se acaba. El año que viene, probablemente más. ¿Dónde? El Camino del Norte parece que va ganando opciones pero tampoco puede descartarse el Camino Sanabrés. La respuesta, dentro de un año.

¡Buen Camino!

Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de Art of Noise "Moments in Love")



martes, 23 de mayo de 2017

El blog del CS2017



¡Hola peregrin@s!

Ya estamos de vuelta del Camino 2017: de Santiago a Finisterre. Han sido solo cuatro etapas, pero todas ellas muy intensas.

En esta ocasión, y sin que sirva de precedente, no tendréis que esperar hasta el año próximo para leer los relatos de las etapas. Este año los pondremos antes que ningún otro, así que a lo largo de los próximos días irán apareciendo en los enlaces correspondientes.

En esta edición del Camino hemos contado con la presencia de nuestra nueva peregrina, Isabel, a la que hemos acompañado Juanma y yo en la dura faena de la caminata diaria. Pero no hemos estado solos, hemos contado con Laura, Toñín y sus peques, José Antonio y Alejandro. Ellos han desempeñado un papel fundamental en la logística del Camino, encargándose de mover los coches en cada etapa. ¡Gracias peregrin@s!

El último día, la subida final de tres kilómetros desde el pueblo de Finisterre hasta el faro la hemos hecho todos juntos, niños incluidos. Fue un día realmente increíble. Como también lo fueron muchos momentos que hemos disfrutado de esta edición jacobea: el camino por la playa antes de subir al faro, la visita a Muxía del último día... y en un lugar muy destacado habría que poner la celebración de nuestro décimo aniversario desde que empezamos a caminar, con camisetas conmemorativas y todo... Una pasada la de este año...



Respecto al tiempo, hemos tenido un poco de todo. Tiempo muy fresco en general, más bien frío a veces, con viento, sol, lluvia, granizo... Vamos, no nos ha faltado de nada. En mi caso, mi compañía de móviles me ha obsequiado con una semana sin móvil... Un desastre. Me he pasado todo el Camino gorroneando el móvil de los demás...

Más abajo tenéis los enlaces de las narraciones de las etapas.

¡Buen Camino!

NARRACIONES DE LAS ETAPAS DEL CS2017:

Etapa 0 (Camino a Compostela) — J 27 de abril
Etapa 1 (Camino de Negreira) — V 28 de abril 
Etapa 2 (Camino de Abeleiroas) — S 29 de abril
Etapa 3 (Camino de Corcubión) — D 30 de abril
Etapa 4 (Camino de Fisterra) — M 2 de mayo 


OTRAS ENTRADAS DEL BLOG RELACIONADAS CON EL CS2017:

El Camino del Fin del Mundo (24/04/2017)

OTROS CAMINOS:

Camino del Norte 2022 (CS2022)
Camino del Norte 2021 (CS2021)

Camino del Norte 2019 (CS2019)

Camino Inglés 2018 (CS2018)
Camino Primitivo 2016 (CS2016)
Camino Primitivo 2015 (CS2015)
Camino Portugués 2013 (CS2013)
Camino Aragonés 2012 (CS2012)
Camino Francés 2011 (CS2011)
Camino Francés 2010 (CS2010)
Camino Francés 2009 (CS2009)
Camino Francés 2008 (CS2008)
Camino Francés 2007 (CS2007)
Peregrinos en la nieve
Peregrinos en el río Deva 
Peregrinos en el río Sella 

viernes, 28 de abril de 2017

CS2017 — Etapa 1 (Camino de Negreira)



¡Hola peregrin@s!

Os escribimos desde Negreira, un pueblecito situado a 21 kilómetros de Santiago, hasta donde nos ha llevado la primera etapa del Camino finisterrano 2017.

La etapa creo que la hemos llevado bien, pese a la dura cuesta que había a pocos kilómetros del final y que podéis observar en el perfil que os ponemos arriba. El día ha permanecido soleado pero también fresco y algo ventoso.

Así ha transcurrido esta primera jornada...

Desayuno en Santiago

A las 7.45 horas suena el despertador en nuestra habitación triple de Santiago. En la habitación contigua está la familia peregrina. En esta ocasión desayunará con nosotros Toñín, ya que tiene que arreglar unas cosas del trabajo. Hemos quedado con él a las 8.30 horas.

Para ser nuestra primera vez en una habitación triple, Isabel, Juanma y yo no nos hemos organizado mal a la hora de ir al baño, compartir los mejunjes y todas esas cosas. El caso es que con una inusual puntualidad peregrina, a las ocho y media estábamos todos listos para bajar a desayunar. A la salida de nuestro hostal, Isabel deja su mochila en el maletero del coche de apoyo quedándose con otra más pequeña, que es la que utilizará para caminar.

El lugar elegido para nuestro primer desayuno fue una emblemática cafetería compostelana: Dakar, habitual punto final de la ruta París-Dakar en Santiago... ya sabéis, varios grupos de borrach... amigos que compiten a ver quién aguanta más vinos en todos los bares del casco viejo santiagués, desde el bar París hasta el bar Dakar.

Son más de 100 bares, así que os podéis imaginar cómo pueden acabar algunos.

El caso es que en esta ocasión aprovechamos nuestra presencia en el Dakar no para embolingarnos sino para tomarnos unos suculentos desayunos con café, zumo y cruasanes, y echarnos las primeras risas del Camino. Pasados unos minutos de las nueve de la mañana nos disponemos a iniciar la caminata.

Despedida de Santiago

La idea es iniciar este Camino de Finisterre desde la Oficina del Peregrino, sita detrás del Parador de Turismo, ya que así podremos estampar en ese lugar nuestro primer sello de la credencial. Pero antes nos detendremos unos minutos en la catedral para realizar una visita relámpago. Está en obras por todas partes. Qué pena... a ver si terminan pronto.

Nos acompañó hasta allí Toñín, que se quedó fuera vigilando las mochilas, ya que no las dejan introducir en el templo. A la salida, nos despedimos de él hasta la tarde y los tres peregrinos nos ponemos en marcha.

A las 9.40 horas llegamos a la Oficina del Peregrino y, tras veinte minutos de tediosa espera haciendo cola, a las diez de la mañana salimos de allí con nuestro primer sello de la credencial. Por cierto, que este sello no pasará a la historia como el mejor del Camino precisamente... ¡Qué cutre!


¡En marcha!

Por fin, a las diez de la mañana, damos por iniciada esta primera etapa que, en sus primeros metros, deambula por las proximidades de la iglesia de San Fructuoso, muy cerca de la catedral. Poco a poco, las empedradas calles compostelanas nos van sacando de la ciudad hacia el oeste.

En seguida se alcanza una bonita zona verde con robledales y fuentes, y el primer mojón que indica la distancia a Finisterre y a Muxía. Y de allí surge una senda que atraviesa más zonas verdes y cruza un riachuelo.


Casi sin darnos cuenta llegamos a la cercana aldea de Sarela da Baixo, a más de dos kilómetros de Compostela y desde donde podemos contemplar por última vez la silueta de la catedral. Son las once menos cuarto de la mañana.

La etapa de hoy es un ir y venir continuo de pequeñas aldeas y núcleos rurales de población, con pequeñas subidas y bajadas por pistas de tierra, caminos por el monte y, en algún momento, también el asfalto de la cuneta.

El ritmo de caminata es tranquilo. Isabel se queja un poquito de vez en cuando, pero más o menos parece que va aguantando bien, pese a sus temores de la víspera. Normalmente ella cierra la comitiva pero siempre la mantenemos en contacto visual. Además va pertechada con un cargamento de almendras que no duda en ofrecer al resto de peregrinos.



La gran cuesta

La cuesta de esta edición del Camino tiene un nombre propio: el Mar de Ovellas, y es el cuestón que se aprecia sin más que echarle un vistazo al perfil de la etapa de hoy.

Tras varios repechos previos, por fin, a las 13.15 horas nos hallábamos frente a la madre de todas las cuestas... de este año. El entorno es muy bonito, en medio del bosque. La cuesta se hace por momentos muy dura y acaba desembocando en la carretera, por donde asciende todavía otro kilómetro más.

Unos metros antes de hacer cima, a las 13.45 h, encontramos una fuente que nos vino de miedo para hidratarnos un poco. Allí hicimos un pequeño descanso que aprovechamos para telefomear al resto de la expedición. Laura nos contó que ya estaban en Negreira con los dos coches, y que se quedarían allí para comer.

Nosotros teníamos pensado parar en el cercano Ponte Maceira para comer allí en un sitio muy chulo que hay junto al puente. Aún nos faltaban tres kilómetros para llegar a ese lugar... Retomamos la marcha y en un santiamén ya estábamos en lo alto del puerto. Otra cuesta para la colección. El Mar de Ovellas también ha caído.



El espectacular puente sobre el Tambre

Si había un sitio que teníamos marcado en la etapa de hoy, ese es Puente Maceira, un precioso lugar con un puente medieval impresionante del siglo XIV —sobre el río Tambre— que varias veces se ha venido abajo por la fuerza de las aguas.

Junto al puente hay un idílico bar-restaurante que combina un ambiente chill out con un cierto gusto por lo tradicional. Su terraza fue el lugar elegido para comer. La gastronomía gallega de siempre con un toque de modernidad en un lugar incomparable junto a la cascada del río. Son las dos y media de la tarde y desde aquí nos restan cuatro kilómetros para finalizar la etapa.



Tras dar buena cuenta de la gastronomía local y sellar allí nuestras credenciales, a las cuatro de la tarde reiniciamos el camino que cruza el río por el puente medieval. En la otra orilla nos espera la capilla del Carmen, del siglo XVIII, y cerca de ella, el pazo de Baladrón.

Los últimos kilómetros de la etapa de hoy

Con la comida aún en el estómago, el camino discurre cercano al río por un entorno arbolado muy bonito. Entre la vegetación parecen
adivinarse los ojos de otro puente.

Isabel, gran amante de la naturaleza, no repara en dar abrazos a todos los árboles, en plan oso Yogui. La verdad es que este tramo de etapa fue una auténtica maravilla... hasta que desembocó en la carretera.

Los últimos dos kilómetros discurrieron por pistas y arcenes de carretera hasta llegar a Chancela, a un kilómetro de Negreira, donde cabe destacar un nuevo pazo y otro albergue pintoresco donde pusimos el último sello —por hoy— en nuestras credenciales.

Negreira está a un paso, frente a nosotros... A eso de las cinco y cuarto de la tarde, tras recorrer algunas de las calles principales del pueblo, llegamos a nuestro hotel. En una habitación cercana a la nuestra está Laura, con Toñín y los peques dando cuenta de una buena siesta. La primera etapa ha concluido.

En Negreira estamos alojados en una pensión-albergue que está muy, pero que muy, bien. Ya quisieran algunos hoteles de más categoría tener los servicios de esta pensión. El cuarto de baño de nuestra habitación, gigantesco, con recursos para discapacitados.

Negreira por la tarde

Como es habitual en los finales de etapa, nada más llegar, siesta y ducha relajante para cada uno de los peregrinos. En mi caso tuve tiempo para pelearme telefónicamente con los inútiles de mi compañía telefónica, utilizando los móviles de mis compis. Nada, no hay manera. Este año está claro que estaré sin móvil. Son incapaces de reactivarme la tarjeta del móvil que ellos unilateralmente decidieron desactivarme.


También es habitual en las tardes del Camino coincidir con algún partido de Rafa Nadal en la tele. En esta ocasión no iba a ser menos. Entre ronquido y ronquido de la siesta de Juanma, Nadal permanecía impasible en la tele dando buena cuenta de un coreano para plantarse en la semifinal del Conde de Godó. Por cierto, que de los ronquidos tendremos que hablar en otro momento. Isabel dice que yo también ronco... que no solo es Juanma.... Juajuajuas... ¡Lo habrá soñado! Jojojojo...

Mientras Juanma e Isabel terminaban de arreglarse para salir a dar una vuelta por el pueblo, yo me adelanté y bajé a un parque cercano donde estaban el resto de peregrinos... Y los peques José Antonio y Alejandro en una pista de fútbol sala dando patadas al balón. De vez en cuando nos animábamos Toñín y yo a disparar algún tiro pero está claro que nuestros mejores tiempos futboleros han quedado bastante atrás... De hecho, por milímetros no le di un balonazo en toda la cara al pobre Alejandro... ¡Qué vergüenza si le llego a dar! Y lo más curioso es que el pequeñín ni se enteró de lo que le pudo venir encima.



A la media hora aparecieron por allí Juanma e Isabel y todos juntos paseamos por el pueblo. Destaca un gran pazo, para variar: el pazo de Cotón, por donde tendremos que salir mañana.



El entorno es bonito aunque algo decadente. Sin duda, vivió tiempos mejores. En particular lo digo por una enorme bodega que hay junto al pazo y que hoy está cerrada. Seguro que en sus buenos momentos era uno de los puntos de reunión de la gente de la zona.

Empieza a caer la tarde y se nota cierta rasquilla conforme va desapareciendo el sol... Se acerca la hora de la cena.

Negreira por la noche

A las nueve y media de la noche pasamos a cenar a un restaurante de Negreira recomendado por la Guía Michelín. Se trata de Casa Barqueiro, un bonito establecimiento al que le había echado el ojo Toñín cuando llegaron al pueblo esta tarde.

La parte de la barra del bar estaba completamente llena, así que nos metimos en el salón comedor, donde destaca una fotografía del puente de Maceira que ocupa toda la pared del fondo. Curiosa también la imagen de los urinarios masculinos que había en el WC.

En este restaurante nos tomamos unas buenas raciones de productos de la tierra y tuvimos ocasión de brindar con un excelente Albariño. También cayó algún que otro pelotazo de tierras no gallegas, pero sí celtas como ellas. Alrededor de las once de la noche nos recogimos todos menos Isabel que se había marchado un poco antes porque estaba bastante cansada. Para ella esta era su primera etapa de siempre en el Camino.



Mañana, la etapa reina

Pues así ha transcurrido nuestra primera jornada jacobea. Llega la hora de meterse en el sobre para recuperarse de cara a la etapa de mañana...

Y la de mañana es la etapa más larga de esta edición del Camino: 28 kilómetros por la Galicia profunda hasta la aldea de Abeleiroas, donde nos tendrá que recoger el coche de apoyo, pues nuestro hotel está a tres kilómetros de allí.

El tiempo parece que seguirá fresco y a lo largo del día llegarán las primeras amenazas serias de lluvia. Pero, ya sabéis, todo eso no os lo contaremos hoy... sino ¡mañana!

¡Buen Camino!

Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de The Cranberries "Linger")





lunes, 24 de abril de 2017

El Camino del Fin del Mundo


¡Hola peregrin@s!



Este jueves, 27 de abril, iniciamos un nuevo Camino.

Los 4 peregrinos realizaremos el Camino del Fin del Mundo, de Santiago a Finisterre, en casi 90 kilómetros repartidos en cuatro etapas. Utilizaremos dos coches para desplazarnos de Madrid a Santiago y como apoyo para todas las etapas.

En esta ocasión nos acompañará una nueva peregrina, Isabel, compañera de trabajo de Juanma, que no ha podido resistirse a la tentación de realizar la ruta jacobea. También nos acompañarán los peques José Antonio y Alejandro con sus papás, por supuesto. En principio andaremos solo Juanma, Isabel y yo, pero sin descartar que Laura o Toñín se animen a andar con nosotros en alguna de las etapas.

En estas últimas semanas Juanma y yo hemos realizado varios entrenamientos por nuestras itinerarios habituales de la Dehesa de la Villa y de El Pardo. En el primero de los entrenamientos recibimos la visita de Laura, Toñín y los peques. En el segundo de ellos caminó con nosotros el peregrino Isidro. En otros dos entrenamientos, ya con desayunos torrijeros en El Pardo, Isabel hizo sus primeros pinitos como peregrina en el entrenamiento.

El pasado 19 de abril, Juanma, Isabel y yo nos acercamos a la iglesia de Santiago de Madrid para recoger las credenciales. Después cayó una ración de calamares en la Plaza Mayor mientras concretábamos los preparativos.




EL CAMINO DE FINISTERRE 2017 (89 km)



Aquí (arriba) os ponemos el perfil del CS2017 que, ya sabéis, se recorre de derecha a izquierda, en el sentido de la flechita. Aunque hay unas cuantas cuestas, la cota más alta es de poco más de 400 metros.

El plan previsto para este año es el siguiente:

El jueves 27 de abril partimos en dos coches hacia Santiago. Andaremos los cuatro días siguientes según este itinerario:

ETAPA 1. Viernes 28 de abril. Santiago de Compostela — Negreira (21km).

ETAPA 2. Sábado 29 de abril. Negreira — Abeleiroas (28km).

ETAPA 3. Domingo 30 de abril. Abeleiroas — Corcubión (26km).

ETAPA 4. Lunes 1 de mayo. Corcubión — Finisterre (14km).

Y el martes 2 de mayo, tras realizar una visita turística a Muxía, nos volvemos para Madrid.

Nos escribimos a la vuelta. Mientras tanto, podéis disfrutar de los relatos del CS2016 que estamos actualizando en estos días.

¡Buen Camino!


sábado, 7 de mayo de 2016

CS2016 — Etapa 7 (Camino de Compostela)



¡Hola peregrin@s!

¡Ya tenemos otro Camino en la buchaca! ¡El Primitivo! Sí, ayer llegamos a Santiago y culminamos la última etapa del Camino, una corta etapa de 20 kilómetros. Esta noche os escribo ya desde Madrid para contaros lo que fue la última y muy lluviosa (como hace cinco años) etapa del Camino.

Así transcurrió todo...

Hoy va a ser día de ponchos...

En seguida nos damos cuenta de que hoy va a tocar ponerse el poncho desde el principio. El paisaje que vemos a las ocho de la mañana desde la ventana de nuestra pensión de Pedrouzo es claro: está lloviendo y no tiene ninguna pinta de que la cosa vaya a mejorar en horas.

Resignados a nuestra suerte iniciamos por última vez en este Camino toda la serie de rutinas de repaso de heridas, aplicación de mejunjes, aseo, etc. Aún llevamos en la garganta, y en la voz, el sabor y las consecuencias de los pelotazos de anoche...

La pasada noche dejamos pagada la habitación de la pensión ya que a esta hora aún no hay nadie en recepción y la cafetería está cerrada. Por eso nos vamos a otra cafetería próxima a desayunar y a sellar las credenciales. Debe ser el único establecimiento abierto a esta hora porque está verdaderamente abarrotado de peregrinos para desayunar. El agua que está cayendo afuera también ayuda a que el local esté lleno.

Inicio lluvioso de etapa

Tras el desayuno, a ponerse los ponchos y empezar la etapa. Nos ponemos en marcha a las nueve y cuarto de la mañana tras colocarnos los ponchos por primera vez en este año.

En seguida nos internamos por el bosque, en una tónica parecida a la de la jornada de ayer con una notable presencia de peregrinos nuevamente.

En estos kilómetros de húmedo paseo por el bosque coincidimos con una peregrina argentina, a la que no vimos en etapas anteriores, y con la que estuvimos caminando alrededor de media hora. Ella continuaba hasta Finisterre.


Alrededores de Santiago

A las diez y media de la mañana alcanzamos el mojón que anuncia la entrada en el municipio de Santiago, en las proximidades de las instalaciones aeroportuarias. ¡Qué recuerdos de la otra vez que pasamos por aquí con Laura y Toñín y las peregrinas suecas que nos hicieron una foto mientras les cantábamos el Chiquitita del grupo sueco Abba.

Un poquito más adelante alcanzamos los pequeños núcleos urbanos de San Paio y Labacolla, prácticamente en la mitad de etapa de hoy. Son las once de la mañana.

Y antes de enfilar el ascenso al Monte do Gozo hacemos una pequeña parada en Casa Amancio, repleta de peregrinos, para avituallarnos un poco junto al bonito hórreo que tienen en su patio interior y sellar las credenciales, como ya habíamos hecho minutos antes en alguna iglesia de San Paio.


En el Monte de Gozo... 5 años después

En la subida al Monte de Gozo nos encontramos con unos conocidos de la etapa anterior... El grupo de peregrinos gaditanos de ayer caminaba delante de nosotros sin que nos vieran. Así que me acerqué sigilosamente a ellos y, dándole una palmadita en la espalda, le dije al peregrino cachondón que conocí el día anterior: —¡Qué pasa, maricón! Jajajajas, menuda risotada de todos tras la sorpresa inicial...

Continuamos la marcha y justo a la una de la tarde llegamos al Monte do Gozo, por segunda vez tras cinco años. En esta ocasión no dormiremos aquí sino que continuaremos directamente hacia Santiago.

Nos hicimos fotos junto al monumento principal pero no fuimos capaces de acertar con el Monumento al Peregrino que hay en algún lugar del monte pero que no supimos encontrar... ¡Otra vez será!

Ya estamos a menos de 5 kilómetros de Santiago...


En Santiago... 5 años después... otra vez con lluvia

Y como la vez anterior, hace cinco años, tras el fuerte descenso desde el Monte do Gozo, alcanzamos Santiago entrando por el barrio de San Lázaro.

La ciudad del Santo nos volvió a recibir nuevamente con agua... mucha agua. El momento más lluvioso de la etapa coincidió con nuestra llegada a la ciudad. A las dos de la tarde hacíamos presencia en la plaza de Cervantes de la capital compostelana.

Y poco después deambulábamos triunfalmente por el Obradoiro. ¡Prueba superada! Lástima que la Catedral no estuviera vestida con sus mejores galas ya que una de las torres está con andamios.

Por momentos la lluvia arreciaba pero eso no nos importaba para darnos el paseo que bien nos habíamos ganado. Incluso tuvimos el detalle de hacerles un par de fotos junto a la Catedral, en medio del chaparrón, a un par de peregrinas que no encontraban a nadie que les sacase la foto en cuestión.

Sabemos el esfuerzo y la ilusión que supone llegar hasta el Obradoiro y plasmar ese momento en una foto, y no podíamos dejar que estas chicas se quedasen sin su merecido recuerdo.



Cola para recoger la Compostela

Y tras el chaparrón, a por las compostelas. Este año han cambiado el emplazamiento de la Oficina del Peregrino, el lugar donde se recogen. Ahora está en un lugar situado por detrás del Parador y hay que atravesar unas medidas de seguridad muy molestas.

Nos registran las mochilas antes de entrar en el edificio. Con la lluvia y los ponchos puestos os podéis imaginar lo tremendamente incómodo que nos resulta esto. Nos lleva un par de minutos hacerlo. Y lo peor, la enorme cola de este año. Cerca de dos horas en la cola para recoger ¡por fin! las compostelas, casi a las cuatro de la tarde.

Almuerzo vespertino en Santiago

Ya con las compostelas en la mochila nos dirigimos a un bar cercano a comer cualquier cosa. A esas horas las cocinas suelen estar cerradas, pero tuvimos suerte. Unas raciones, unas cervecitas, unas tartas de Santiago, unos cafés... y nuestras dos compostelas como testigos de excepción.

Tras la tardía comida, nos acercamos a nuestro hostal, pasadas las cinco de la tarde, que ya conocemos del Camino Portugués, a descansar un rato.



Tarde noche en la ciudad del Apóstol

Os podéis imaginar que la tarde y la noche en la ciudad compostelana fueron una continuación de la fiesta de nuestra llegada a la ciudad, que además, celebraba la Fiesta de la Asunción.

Paseo y compras por la ciudad, tapeo por los bares de la calle del Franco, pelotazos nocturnos en la Plaza de la Quintana...

Un digno colofón a este Camino.





El regreso a Madrid tras ver el botafumeiro en la Catedral

Y al día siguiente, más compras por la ciudad con nuestras nuevas camisetas del peregrino, visita a la catedral, con Misa del Peregrino y botafumeiro incluidos, y luego a la estación del tren para regresar a Madrid. Aún tuvimos tiempo de comer en la propia estación antes de nuestro regreso.



Por cierto, qué preciosos los paisajes gallegos desde el tren.



A nuestra vuelta, en la estación de Chamartín, Olga, Laura y Toñín, y los peques, esperándonos en el andén. Otro año de vuelta a casa tras nuestro duro peregrinar.

Cerramos este blog del Camino Primitivo, además de con el habitual montaje fotográfico de la etapa, con un montaje musical de todo el Camino Primitivo 2015-2016, desde Oviedo a Santiago, con la música de El hombre y la tierra, omnipresente en este Camino...

El año que viene todo apunta a Finisterre, el Camino del Fin del Mundo (como le llamaban los romanos). Ya veremos... De momento...

¡Buen Camino!

Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de China Crisis "Christian")



El vídeo del Camino de Santiago Primitivo 2015-2016
(música de Antón García Abril "El hombre y la tierra")