lunes, 27 de abril de 2015

CS2015 — Etapa 3 (Camino de Tineo)


¡Hola peregrin@s!

Esta noche os escribimos desde nuestro confortable hotel de Tineo, lugar de conclusión de la corta pero a la vez eterna tercera etapa de este Camino Primitivo.

La de hoy es un buen ejemplo de cómo las condiciones meteorológicas y el estado del suelo pueden llegar a complicar una etapa aparentemente inofensiva de 20 km que se nos ha acabado haciendo verdaderamente interminable. Por mi parte, el balance es de dos caídas en el barro (en mis siete años anteriores del Camino no me había caído nunca), una inmersión, o sea, un hundimiento repentino en el barro hasta los tobillos, y un montón de rasguños en los brazos.

Por parte de Juanma, su rodilla ha acabado tocada en el día de hoy y su cámara hundida (porque ha dejado de funcionar) a causa de la humedad. El botiquín hoy echa humo...

Este ha sido el relato del desaguisado de jornada que hemos padecido hoy...

Desayuno y sello en Salas

Tras una noche tranquila en la habitación, la mañana de hoy lunes se presenta muy fresca y el cielo está completamente cubierto en Salas. En la plaza de la Campa, donde también se hallan nuestro hotel, el ayuntamiento, el palacio y la iglesia, nos acercamos a desayunar al mismo bar donde cenamos ayer ya que ofrecen buenos desayunos para el peregrino y, además, nos obsequian a cada uno con una pequeña bolsa de pícnic.

Después de desayunar, a las nueve de la mañana nos dirigimos al cercano edificio del ayuntamiento para que nos pongan en nuestra credencial el primer sello del día puesto que la iglesia está cerrada, al igual que toda la tarde de ayer, y no podemos sellar en ella.

Tras el desayuno y el sello, a las nueve y diez de la mañana iniciamos el recorrido de hoy, paralelos al río Nonaya, que nos va alejando poco a poco del pueblo. Hay 20 kilómetros hasta la localidad de Tineo y el perfil no parece demasiado complicado, así que nos tomamos la caminata con relativa tranquilidad.


Un paseo por el bosque (con cascada)

Los primeros kilómetros de hoy son verdaderamente deliciosos. Nos internamos por un profundo bosque en un ambiente cargadísimo de humedad pero sin lluvia. Todo es un fuerte verdor a nuestro alrededor. Estamos completamente solos. Ni rastro de otros peregrinos.

Vamos remontando el curso del Nonaya hasta su mismo nacimiento, en forma de cascada. Para poder verla hemos tenido que desviarnos unos pocos cientos de metros del Camino pero el paseo ha valido la pena.


Justo al salir del bosque, empieza a llover. Toca ponerse los ponchos. Son las 10.20 horas. Estamos en una zona de fuerte pendiente que nos lleva a la carretera. Tras unos minutos ascendiendo por su arcén, soportando las salpicaduras de agua de lluvia de los coches que pasan junto a nosotros, desembocamos en una pista forestal.

Lluvia y pícnic entre vacas

La pista forestal sube hasta una zona de planicie donde vemos grandes prados y algunas vacas muy juguetonas correteando alegremente. La pequeña aldea de Porciles está frente a nosotros. Son las 11 de la mañana y ya llevamos 6 kilómetros recorridos. La lluvia aparece y desaparece por momentos.

A la entrada de Porciles nos detenemos en una estructura que parece una parada de autobús o del camión lechero. Hay banco para sentarse, techo y una pequeña fuente, y no necesitamos más para abrir la bolsa del pícnic y marcarnos un receso, a base de plátano y minibocata, a ver si mejora el tiempo mientras tanto. Ocurre más bien todo lo contrario, pues llueve con fuerza y el cielo está cada vez más oscuro.

A estas alturas de etapa teníamos bastante claro que hoy iba a tocar mojarse, pero bien. Reanudamos la marcha en medio de la lluvia, siguiendo el curso de la carretera. Dos kilómetros más adelante llegamos a otra de las aldeas intermedias de hoy, Bodenaya, donde nos refugiamos unos minutos bajo una panera.

Descanso en La Espina

Sin abandonar la carretera y, lo que es peor, sin que la lluvia nos abandone a nosotros, llegamos a la población intermedia más importante de hoy, La Espina, dotada de todos los servicios de un gran pueblo. Ya habíamos parado hoy en varias ocasiones, incluidos dos desayunos, pero viendo cómo estaba el día, decidimos hacer un nuevo alto aquí.

Poco después del mediodía, nos detenemos en un bar donde anuncian comidas para el peregrino, a fin de tomarnos un café y sellar las credenciales. Aquí ya está la pareja de peregrinos extranjeros con la que nos encontramos varias veces a lo largo del Camino en el día de ayer: él con poncho rojo y ella con poncho amarillo. El semblante de todos es el propio de cuando llegas a un sitio en un día de perros. Un intercambio de sonrisas cómplices entre todos nosotros delata la crudeza de la etapa de hoy.

Juanma y yo nos pedimos sendos cafés; a ver si mientras tanto, el tiempo nos da alguna tregua. Pero nada de nada. Mirando por la ventana, solo vemos agua y más agua, acompañada en ocasiones de fuertes rachas de viento.

Al poco rato entra un peregrino francés que, tras dar un suspiro de alivio por encontrar refugio, se sienta cerca de nosotros. Intercambia algunas palabras, más en castellano que en francés, con Juanma. Este peregrino es un jubilado que lleva muchos años haciendo el Camino. Pero este es su primer Primitivo y, según él, es de los Caminos más duros que ha recorrido. Tras despedirnos de todos los presentes, reanudamos la marcha a las 12.45 horas.



Lluvia, barro y caídas

Dejamos La Espina y, con ella, la carretera, para adentrarnos en sendas y caminos de barro que atraviesan pequeñas aldeas. La primera de ellas, La Pereda, en la que destaca su ermita del Cristo de los Afligidos y un molino de agua.



La lluvia y el ambiente fresco seguían entorpeciendo continuamente nuestra marcha de modo que aprovechábamos cualquier refugio para resguardarnos del agua. Unas simpáticas vaquitas se convirtieron en nuestras anfitrionas por unos minutos.

En uno de los embarradísimos caminos de tierra y barro del lugar me resbalé y acabé en todo el lodazal. Tuvo que ayudarme a levantar Juanma porque con la mochila y el barro es muy difícil reincorporarse uno solo. A estas alturas de etapa la cámara de vídeo de Juanma ya se había revelado: cogió humedad y dejó de funcionar.

Entre barro y más barro alcanzamos otra aldea, El Pedregal. Por aquí dicen que las vistas son impresionantes pero lo cierto es que el día no estaba para apreciar mucho el paisaje. Nos hallamos en el kilómetro 13 de la etapa y son las 14.15 horas. La etapa se está haciendo eterna.

Otros 4 km de barrizal

A partir de aquí empieza la madre de todos los barrizales. Cuatro kilómetros de monte por la sierra de Tineo sin más referencia intermedia que el barro y unos charcos impresionantes. Y sigue lloviendo...

De nuevo, por tratar de encontrar la mejor forma de esquivar el agua de un enorme charcazo, acabé resbalándome y cayéndome en todo el lodazal. Ya van dos veces hoy. Con tan mala pata además que, para evitar caerme, me agarré a lo primero que encontré y resultó ser un zarzal. Tengo el brazo con tantos rasguños que parece un código de barras.

A la caída anterior le sucedió más adelante otra inmersión en el barro hasta el tobillo. De la mierda que llevan las botas, no se ven ni los cordones; y además, han ganado peso por el barro acumulado... ¡Qué porquería! Tienen vías de agua por todos sitios... Para ellas este será, sin duda, su último Camino. En Lugo, ¡las jubilo!




Juanma, aún aguanta... él no se ha caído todavía pero va sufriendo dolores en su rodilla desde hace un buen rato por lo que, de vez en cuando, aminoramos un poco la marcha con alguna parada. Las dos veces que me caí él me ayudó a levantarme. Ya le dije que, si hubiera sido al revés, yo primero le hubiera hecho una foto y luego le habría ayudado. Lo primero es lo primero, y hay que intentar documentar gráficamente todo lo que pase. Los dos hemos acordado que, si hay una nueva caída, se priorizará sacar una foto antes que ayudar al caído.

Tras hora y media de barrizal por fin divisamos unas casas. Se trata de la aldea de Santa Eulalia, a tres kilómetros del final de esta interminable etapa. Son las cuatro de la tarde. Además, hace unos minutos que ha parado la lluvia... Empiezan a llegar las primeras buenas noticias en mucho tiempo.



Llegada a Tineo... ¡por fin!

La ermita de San Roque, a un kilómetro de nuestra meta de hoy, nos propició otra pequeña subidita de ánimo. Desde aquí ya está casi hecha la jornada. Por cierto, que en este lugar volvimos a coincidir con nuestro amigo, el peregrino francés, que pernoctará en el albergue municipal.

Hasta nuestro hotel de Tineo el recorrido es de fuerte descenso. Cuando hicimos nuestra entrada en el hotel, a las 16.30 horas, casi ni no nos lo creíamos. ¡Menuda etapa la de hoy! En el hotel sellamos las credenciales y comimos algo de lo que tenían en el mostrador pues la cocina estaba cerrada. Para acceder a la habitación, aún hubo que hacer un último esfuerzo suplementario subiendo por una escalera larga y estrecha.


Limpieza de botas

Ya en la habitación hoy nos espera más trabajo que de costumbre. Las botas y las ropas en general están asquerosas. Ni corto ni perezoso, me meto en la ducha completamente vestido, botas incluidas, abro el grifo y empiezo a ver cómo el agua sucia y el barro van desapareciendo por el desagüe. Luego repito la operación, pero esta vez sin las botas. Lo siento por el cuarto de baño, pero no es momento para remilgos...

La habitación estaba impecable a nuestra llegada. Me temo que hemos cambiado bastante su fisonomía, sobre todo la del cuarto de baño, después de la ducha de las vestimentas... Bueno, intentaremos limpiarla un poco antes de marcharnos mañana.

En las botas hemos metido papel higiénico, que renovamos cada cierto tiempo, para que absorba la humedad. La ropa está distribuida por toda la habitación por encima de sillas, radiadores y cualquier soporte que ayude a que se seque antes.




Tarde-noche en Tineo

Me temo que hoy hay pocas ganas de cachondeo. Nuestro hotel se halla en una zona residencial distante un kilómetro del centro del pueblo. Tras una pequeña siesta en la habitación, yo decido acercarme al centro porque he de echar la lotería. Así aprovecho también para comprarle a Juanma algo para la rodilla en la farmacia y para darme una vuelta por el pueblo. Ahora no llueve aunque de vez en cuando chispea un poco.


La distribución de Tineo es muy vertical. El pueblo está levantado a lo largo de la ladera de un monte y sus calles presentan varios niveles. En el centro del pueblo me llaman la atención el edificio del ayuntamiento y las casas adyacentes. Hay un bonito mirador desde donde pueden divisarse amplias panorámicas de la comarca, sobre todo cuando el día está despejado (no como hoy).

Ya de vuelta en el hotel, a eso de las nueve y media de la noche decidimos cenar en la cafetería que tenemos enfrente. Unos menús del peregrino con platos combinados, postre incluido, por nueve euros. No está mal. Tras un día como el de hoy nos relajamos un poco intercambiando mensajes graciosos de nuestras peripecias con nuestros familiares y amigos. Ahora todo se ve de otra manera, con risas y bromas. Pero cuando estábamos en plena caminata, la cosa era muy distinta...

La etapa de mañana

Bueno, pues ya hemos regresado de nuevo a la habitación. Son las once de la noche y la lluvia ha desaparecido por completo. Hoy se agradece más que nunca pillar una buena cama para descansar... Y más teniendo en cuenta que mañana nos espera la etapa reina, al menos en cuanto a distancia a recorrer, 28 km entre Tineo y Pola de Allande. La lluvia y el barro, a buen seguro, nos seguirán complicando la existencia. Pero como siempre, eso os lo contaremos... ¡mañana!

¡Buen Camino!

Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de Level 42 "It's over")


domingo, 26 de abril de 2015

CS2015 — Etapa 2 (Camino de Salas)



¡Hola peregrin@s!

Esta noche os escribimos desde otra pequeña localidad asturiana, Salas, punto final de la segunda etapa del Camino Primitivo. Atrás han quedado 25 kilómetros de barro, barro y más barro. El tiempo, parecido al de ayer: temperatura algo fresca, sol por momentos, a veces viento e, incluso, un poquito de lluvia casi al final de la etapa.

De nuevo un paisaje verdísimo con multitud de pequeños (y no tan pequeños) animales... Seguimos sin ver apenas un puñado de peregrinos por etapa, casi todos extranjeros. De momento las piernas nos acompañan, aunque los pies han acabado bastante machacados al final de la jornada. Bueno, lo de todos los días, para qué vamos a engañarnos...

A continuación os dejamos el relato de la etapa de hoy...

El día empieza con mal pie...

La noche pasada ha sido bastante ruidosa, como era de presumir, en el hotel de Grado. Os recuerdo que se celebraba un festival de música heavy en el pueblo y que en nuestro hotel había gente alojada relacionada con el evento. Voces, gritos, risotadas, portazos, carreras por las escaleras a altas horas de la madrugada... Esta es la sintonía que nos ha acompañado para conciliar el sueño. Pero, con todo, estos sonidos han sido incapaces de tapar los ronquidos del peregrino Juanma, que, por supuesto, ni se ha enterado de lo que pasaba. ¡Menudo sueño a prueba de bombas que tiene este hombre!

Tras esta ajetreada noche, y con más ojeras que una liebre, nos hemos levantado poco antes de las ocho con la idea de desayunar en la cafetería del hotel a eso de las 8.30 horas. Justo cuando bajábamos a desayunar, me detuve un momento a hacerle una foto a un jarrón con flores del rellano de la escalera y... ¡zas! Se ha bloqueado el visor de la cámara de fotos: ha debido coger humedad ayer y se ha quedado en blanco. Parece que, en principio, las fotos siguen saliendo pero he de hacerlas "a ciegas", sin poder ver lo que estoy fotografíando. Vaya faena. Al menos me queda la cámara del móvil...

Primeros kilómetros, primeras cuestas

Con ese tremendo disgusto iniciamos la etapa a las nueve de la mañana. La jornada de hoy no da tregua. El recorrido se inclina hacia arriba desde los primeros metros. En seguida abandonamos Grado por una ascendente pequeña carretera local que discurre entre prados y caseríos dispersos.

Nuestra primera referencia es el albergue de San Juan de Villapañada, a 5 km de Grado. Pasamos junto a él algo después de las diez de la mañana. A partir de aquí la pendiente se hace mucho más pronunciada. Estamos ante un auténtico cuestón de más de 2 kilómetros que nos llevará al alto del Fresno, donde hay un santuario. Para nuestra desgracia, este santuario está cerrado y no podemos sellar en él las credenciales. Estamos en el kilómetro 7 de la etapa y son las 10.30 horas.



Desde el alto las vistas de la comarca son impresionantes. Y tras el ascenso comienza un fuerte descenso. Al cuarto de hora de comenzar la bajada llegamos a la altura de un pequeño puente muy cercano a la autovía, junto al que hay una fuente. Aquí le hice a Juanma una foto y en este lugar fue la última vez que vio el cuadernillo de viaje que le di en el tren. Nunca más se supo de él. Parece que hoy las fotos traen gafe incorporado...

Barro resbaladizo

Nuestro descenso nos conduce a las pequeñas aldeas de San Marcelo y de La Doriga. Para alcanzar esta última hemos tenido que atravesar un prado lleno de manzanos, con algunos lindos caballos, y caminar muy cerca de un arroyo sobre un terreno embarradísimo y sumamente resbaladizo. Los bordones fueron nuestros mejores aliados para darnos estabilidad. Por aquí vimos incluso alguna peregrina, algo más que noticiable en este Camino. No hubo caídas... por poco.

Llegamos a La Doriga (km 10) a las 11.30 horas. En esta población destaca su iglesia de Santa Eulalia (s. XII) y su palacio (s. XIV). A partir de aquí, tras subir un pequeño repecho, iniciamos —para variar— otro fuerte descenso por una senda angosta más embarrada y resbaladiza si cabe que las anteriores. Pero lo peor nos esperaba abajo...

Un obstáculo inesperado

Pues sí, tras veinte minutos descendiendo por un auténtico camino de cabras, manteniendo la verticalidad a duras penas, sudando la gota gorda y llenándonos de barro hasta los tobillos, cuando ya casi estamos a la altura de la carretera que nos conducirá a Cornellana, nos encontramos con... ¡una valla cerrada que nos impide el paso!

La valla de acceso a una vaquería por donde discurre el Camino estaba completamente cerrada. Tras acordarnos de algún antepasado del que hizo eso, buscamos una forma de acceder a la carretera. No hubo más remedio que desandar algunos metros y saltar la valla lateral que nos separaba de la vía. Imaginaros el numerito, saltando una valla con las mochilas, las botas embarradas, los bordones... Así, de esta guisa tan poco jacobea, accedemos al arcén de la carretera de Cornellana.

El Narcea, Cornellana y el Campanu

Media hora después, a las 12.30 horas, estábamos entrando en Cornellana cruzando el puente sobre el salmonero río Narcea. Poco antes nos habíamos topado con una patrulla de la Guardia Civil y estuvimos a punto de comentarles lo de la valla de antes.

La entrada a Cornellana no la hicimos siguiendo la carretera general sino desviándonos por un parque que sigue paralelo al río hasta alcanzar el espectacular monasterio de San Salvador (s. XI). Una lástima que aún no le haya llegado la restauración que tanto merece.

Notamos muchísimo bullicio de gente esta mañana en Cornellana. Junto al monasterio, en una gran explanada, había un acontecimiento que reunía a cientos de personas. Al principio pensamos que se trataría de alguna subasta de pesca. Luego nos enteramos de que estaban subastando el Campanu del Narcea, o sea, el primer salmón de la temporada pescado en ese río. Un restaurante de Cangas de Onís se lo llevó por el módico precio de 4000 euros. Por cierto, que el nombre de Campanu deriva del hecho de que las iglesias suelen recibir con campanadas la llegada de este primer salmón.

Decidimos que Cornellana, por su tamaño como población y por tratarse del ecuador de la etapa, era el lugar apropiado para hacer un alto en el camino. Un céntrico bar del pueblo fue el elegido para meternos un par de buenos bocatas para el cuerpo y para sellar nuestras credenciales por primera vez hoy.


A las 13.30 horas retomamos la marcha. Aún quedan 12 kilómetros por delante hasta Salas.



Tarde de charcos y barro

La reanudación de la marcha fue, cómo no, para subir otra formidable cuesta hasta el alto de Santa Eufemia, desde donde se contempla una bonita vista de la zona de Cornellana. Una vez arriba, vuelta a bajar. Esta vez por la otra falda de la montaña. Más barro pero también más vistas bonitas hasta llegar a la aldea de Llamas, donde una agradecida máquina expendedora de bebidas refrescantes hace que nos detengamos cinco minutos. Son las 14.30 horas y nos quedan 8 kilómetros para Salas.

El tiempo amenaza lluvia desde hace rato pero, de momento, el día aguanta. En Llamas comienza una subida que no concluirá ya hasta el final de etapa. El recorrido sigue pistas más o menos asfaltadas y sendas campestres que atraviesan pequeñas aldeas como Quintana y Casazorrina, donde vemos casas con parcelas ajardinadas y animalitos deambulando por ellas: gallinas, ovejas... También seguimos sin perder de vista el barro y nos encontramos con algún que otro charco de proporciones intimidatorias. Y mis botas, con más vías de agua que el Titanic. Las pobres ya llevan, con este, 8 Caminos a cuestas.

Atravesando la aldea de Casazorrina —¡vaya nombre!—, a la que se accede cruzando un pequeño puente de piedra sobre el río Nonaya, se pone a llover por primera vez. Fueron solo cinco minutos pero bastaron para que tuviéramos que ponernos los ponchos. Como el día estaba gris, ya no nos los quitamos hasta Salas.

Llegada a Salas

A Salas llegamos con los ponchos puestos, pero sin lluvia, a las 5 de la tarde, tal y como atestiguaron las campanadas de la iglesia de la plaza del Ayuntamiento. Nuestro hotel se halla justo detrás de la iglesia. El pueblo es pequeño pero muy coqueto y en él destaca, sin duda, el palacio de Valdés-Salas, en el mismo centro, con su torre almenada y su arco medieval. La villa de Salas está declarada Bien de Interés Cultural.




Como de costumbre, hemos acabado la etapa rendidos. Tanto barro, tanto subir y bajar cuestas resulta agotador y también desmoralizador. En el hotel hemos sellado de nuevo nuestras credenciales para, después, disfrutar de un merecido descanso reparador de tres horas.


A las 20.30 horas salimos a dar una vuelta por la plaza de la iglesia donde detectamos la presencia de un bar que parecía animado. Nos tomamos en él unas refrescantes cervecitas y cenamos unos platos combinados mientras presenciábamos un Celta-Real Madrid liguero. Se adelantó el Celta pero su mejor juego y calidad no tuvieron recompensa ante un más que afortunado Madrid que ganó 2-4. Por supuesto, creo que Juanma tiene otra opinión de este partido... juajuajuas.


La etapa de mañana

Como se puede ver en la foto de la derecha, a las diez de la noche estábamos en plena preparación de la etapa de mañana, de Salas a Tineo, 20 km.

A las 11 de la noche, justo al finalizar el partido, tocó retirarse a nuestros aposentos. Juanma ya lleva roncando un rato por ahí. Yo estoy a punto de meterme en el sobre. Para mañana nos tememos que seguirán las cuestas y el barro y, probablemente, habrá que añadir la lluvia. A ver qué tal se nos da. Pero eso... os lo contaremos ¡mañana!

¡Buen Camino!



Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de Gerry Rafferty "The royal mile")


sábado, 25 de abril de 2015

CS2015 — Etapa 1 (Camino de Grado)



¡Hola peregrin@s!

Esta noche os escribimos desde la pequeña localidad asturiana de Grado, lugar donde ha concluido esta preciosa primera etapa del Camino Primitivo. Han sido casi 26 kilómetros con tiempo muy fresco y nublado, pero sin lluvia. Muy agradable para caminar. No creo que la meteorología aguante así la semana porque las previsiones anuncian unos días muy lluviosos por delante.

El paisaje muy bonito, verdísimo y lleno de animalitos... vacas, ovejas, gallinas, ocas, caballos... El perfil de la etapa, un auténtico rompepiernas, los pies nos humeaban literalmente cuando llegamos a nuestro destino de hoy. A lo largo del recorrido hemos notado muy poca presencia de peregrinos: la mayor parte del tiempo hemos estado completamente solos...

Bueno, pues ahí va el primer relato de este CS2015...

Visita a la Catedral

Para nosotros, el día ha comenzado poco antes de las ocho de la mañana. Ya echábamos de menos ponernos los mejunjes de todos los años en los pies. Me da que este año nos van a hacer más falta que nunca.

Esta noche ha estado muy pasada por agua en Oviedo. No ha parado de llover hasta poco antes del amanecer. Entre el ruido de las gotas golpeando contra los cristales y los habituales ronquidos de mi acompañante peregrino Juanma, la noche ha estado complicada para pegar ojo. Menos mal que las sidritas de anoche han ayudado a ello.


A las 8.30 h desayunamos en el hotel, sellamos por primera vez nuestra credencial y partimos hacia la zona de la catedral, lugar donde tiene su inicio el Camino Primitivo. No llueve en Oviedo pero el suelo está mojado. Aprovechamos para visitar la catedral de San Salvador y poner allí el segundo sello del día. En la catedral destacan varias imágenes, en particular una de la Santina (la Virgen de Covadonga, patrona de Asturias).

Apenas si hemos visto un par de peregrinos por la ciudad. Nosotros debíamos de llamar la atención porque un par de sexagenarias turistas francesas nos pidieron hacernos una foto con la indumentaria peregrina, a lo que accedimos muy gustosamente. Por algo se empieza, jejeje...

En la plaza de la catedral sobresale un monumento a La Regenta, el célebre personaje de la novela de Clarín. Pero a nosotros nos interesaba más la estatua de Alfonso II el Casto, junto a la catedral. Este rey cristiano fue el que, en el siglo IX, recorrió el primer Camino de Santiago conocido para visitar la recién descubierta tumba del apóstol Santiago. De ahí también el nombre de Camino Primitivo, por tratarse del primero de todos.

Una baldosa situada junto a la estatua de Alfonso II marca el inicio del Camino Primitivo y también señala por dónde discurre el otro Camino que atraviesa Oviedo: el Camino del Norte (Camino de la Costa).

Comienza el Camino Primitivo

Un buen pisotón a la baldosa antes referida, a las nueve y media, da por iniciado oficialmente nuestro Camino Primitivo que, en sus primeros 3 kilómetros, recorre las calles de la capital de Asturias. Callejeando, callejeando, siguiendo las vieiras metálicas pegadas al suelo y con algún que otro desvío por las obras, nos vamos alejando del centro de la ciudad.

En seguida alcanzamos una gran zona verde ajardinada en la que destaca una pequeña y simpática escultura del Apóstol. A lo lejos puede divisarse la silueta del monte Naranco, con nubes y algo de niebla. Son más de las diez y media y la ciudad va quedando atrás. El tiempo, fresco y húmedo con muchas nubes. Muy agradable para caminar.


Entre prados y vacas

Poco antes de las once de la mañana, una panera (el hórreo típico asturiano) —bastante cochambrosa, por cierto— nos da la bienvenida a la primera población intermedia de hoy, San Lázaro de Paniceres. En esta edición del Camino solo encontraremos pequeñas aldeas como poblaciones intermedias, sin apenas servicios.

Tras San Lázaro comienza un recorrido que atraviesa zonas de prado y bosque. El paisaje es por momentos espectacular con amplias panorámicas de la zona y con las montañas de la Cordillera Cantábrica a lo lejos. Apenas si vemos personas y coches pero sí muchos animales pastando alegremente por el campo: vacas, caballos, ovejas... De lo más bucólico, vamos.

A las 11.30 h llegamos a la aldea de Llampaxuga, con la solitaria capilla del Carmen a su entrada. No había nadie allí pero sí encontramos un sello que poner en las credenciales, tal y como os mostramos en el vídeo.


Veinte minutos después, tras un fuerte descenso repleto de peligrosos surcos, alcanzamos la parroquia de Lloriana, en la que destaca su vetusta iglesia de Santa María. Por aquí tomamos el arcén de la carretera comarcal, desde donde se puede divisar ya el alto del Escamplero, la dificultad orográfica de la jornada.

Primer descanso

Poco después de acceder a la carretera, llegamos a la localidad de La Bolguina, que teníamos en mente como posible lugar para hacer una pequeña parada por disponer de bar. En efecto, el establecimiento se encuentra junto a la carretera y aprovechamos para tomarnos una cerveza, un café y unas patatitas de picoteo. Son las 12.20 h y llevamos recorridos 9 km, algo más de un tercio de la etapa.

En este bar nos detuvimos un cuarto de hora. Se agradecen estos minidescansos para reponer fuerzas y más en este caso, ya que a la salida nos esperaba la subida al alto de la jornada. En La Bolguina tuvimos la ocasión de cruzar uno de esos puentes que tanto le gustan al peregrino Juanma: el puente Gallegos sobre el pequeño río Nora, afluente del Nalón.

Primer ascenso

El Camino pronto nos devuelve al arcén de la carretera, que se empina cada vez más. De repente, en un punto dado, nos encontramos con un desvío absurdo que nos saca de la carretera y nos hace descender hasta el fondo del valle para luego ascender bruscamente por un camino bastante embarrado que sale de nuevo al arcén de la carretera. Una especie de V verdaderamente innecesaria que te machaca literalmente. Nos acordamos de algún que otro familiar del que diseñó este desvío.


Así, tras completar ese indignante descenso-ascenso en V retomamos el arcén de la carretera justo antes de coronar el alto del Escamplero. Aquí hay tiendas y un albergue cerrado con uno de los contadísimos peregrinos que hemos visto hoy, esperando a que abran. Junto al albergue hay una fuente y unos bancos donde hacer un pequeño y agradecido descansito. Son las 13.40 h y llevamos la mitad del recorrido. Nos faltan 13 km para Grado.

Primera comida

Hasta el lugar elegido para comer, la pequeña aldea de Valduno, nos restan 5 kilómetros que andaremos en poco más de una hora a lo largo de un precioso recorrido con sendas entre castaños, robles y árboles frutales, con un bonito tramo empedrado y la población de Premoño, junto a unas termas romanas.

Un kilómetro después de Premoño, entre paneras y caseríos, alcanzamos por fin Valduno y el bar donde daremos buena cuenta de una suculenta comida tradicional, orujitos incluidos, y donde sellaremos por cuarta vez hoy nuestras credenciales. La gente del local es muy amable, animándonos por el cercano final de etapa. Pasadas las 4 de la tarde reanudamos la marcha. Solo faltan 6 kilómetros para acabar por hoy.

Final de etapa y paseo por Grado

Los últimos kilómetros de la etapa discurren llanos junto al gran río asturiano, el Nalón, y alguno de sus afluentes. Seguimos atravesando zonas muy verdes salpicadas de pequeñas aldeas como Paladín o Peñaflor. El Camino permanece solitario y esto nos da pie a elucubrar bromas sobre el porqué del sobrenombre de "El Casto" del rey Alfonso II: como no se cepillase por estos lares a alguna oveja, difícilmente iba a perder la castidad con otra cosa jajajaja...

En la localidad de Peñaflor, a 3 km del final de etapa, el Camino gira bruscamente para internarse en la vega de Grado. Al fondo ya podemos divisar esta localidad con nombre de temperatura, adonde llegamos a las cinco y media de la tarde.

Nuestro hotel, de gestión familiar, está en la punta opuesta a la zona por donde hemos entrado. Tras dejar ahí las mochilas, asearnos y echarnos una pequeña siestecita, bajamos al pueblo a sellar las credenciales en la iglesia. Hubo que esperar a que concluyese un acto —mitad litúrgico, mitad social— que estaba teniendo lugar para que pudieran atendernos.

Después dimos una vuelta por el pueblo, donde destacan la iglesia, el ayuntamiento y la céntrica plaza del General Ponte... Y una más que sugerente pastelería donde degustamos un dulce típico. Precisamente en este momento, hacia las ocho de la tarde, se puso a llover por primera vez hoy.

Hubo tiempo para whatsappearnos con nuestra gente de Madrid, como hemos hecho varias veces a lo largo del día, antes de regresar al hotel a las 9 pues habíamos encargado la cena para esa hora. Menuda tortilla más rica que nos han preparado.

Junto a nosotros está la mesa donde cenan los componentes de un grupo de música heavy metal que están también alojados en el hotel y que participarán en el festival heavy que se celebra hoy sábado. La música retumba por todo el pueblo. La noche promete ser larga y ruidosa. Ya os lo contaremos mañana.

Nosotros no vamos al concierto pero, como homenaje a los asistentes al mismo, despedimos la jornada con un par de pelotazos en la barra del bar del hotel brindando por haber concluido con éxito esta primera etapa.



La etapa de mañana

Pues hasta aquí el relato de hoy. Son las 23.20 h y toca irse a dormir. Mañana una etapa, en principio, parecida a la de hoy, con 25 km entre Grado y Salas y predominio de subidas. Casi seguro que mañana estrenamos los ponchos. Y a ver qué tal se comportan los heavies en el hotel porque hay sueño. Pero eso... os lo contaremos ¡mañana!

¡Buen Camino!

Videomontaje fotográfico de la etapa
(música de Rihanna "Diamonds")


viernes, 24 de abril de 2015

CS2015 — Etapa 0 (Camino de Oviedo)


¡Hola peregrinos! Hoy os escribimos desde un céntrico hotel de la ciudad de Oviedo, desde donde mañana comenzaremos una nueva edición del Camino de Santiago.

Se trata del Camino Primitivo, que nos llevará de Oviedo a Santiago en dos años. Lo haremos solamente Juanma y yo. Los peregrinos Laura y Toñín, de momento, prefieren dedicarse a menesteres más domésticos, relacionados con el cuidado de sus traviesos peques.

La llegada a Santiago está prevista para el año que viene, 2016. En este primer año nos quedaremos en A Fonsagrada, un pueblo lucense casi limítrofe con Asturias. Para llegar allí habrá que recorrer 165 sinuosos kilómetros, la mayoría asturianos, plagados de cuestas, barro y, además, con un tiempo que se prevé muy húmedo.

Tren a Oviedo

Nuestro tren para Oviedo ha salido puntual, a las 15.50 horas, de la estación madrileña de Chamartín. En esta ocasión llegué yo primero y, por supuesto, antes de subirnos al tren cayeron los primeros cafecitos de rigor.

Ya en el tren le entregué a Juanma el tradicional cuadernillo de viaje del Camino, que preparo todos los años, con información práctica sobre la ruta a seguir. Este año parece que se va a imponer el uso del whatsapp con nuestros habituales contactos de Madrid y de otros lugares, de modo que podremos intercambiar mensajes, imágenes y carcajadas del Camino en tiempo real. La cosa promete...

El tren cruza toda la submeseta norte entre negros nubarrones y algún que otro chubasco. A partir de Palencia, el paisaje resulta espectacular por momentos. Curiosamente, por estas latitudes el tiempo ya no es tan malo.

Preciosas las montañas asturianas vistas desde el tren, entre túnel y túnel... Nada menos que 88 túneles de Palencia a Oviedo. No, no es que los haya contado... Es que están numerados. Juanma solo notó los 15 o 20 primeros porque a partir de esa cifra, una sospechosa retahíla de ronquidos delató que no estaba para apreciar mucho el paisaje.

También con gran puntualidad, a las ocho y veinte de la tarde, el tren arriba a la estación (subterránea) de Oviedo. A nuestra llegada el tiempo era fresco y estaba chispeando.

Oviedo

Nuestro hotel de la vieja Vetusta es muy céntrico y próximo al recorrido del Camino. Antes de llegar a él tuvimos ocasión de detenernos en una pastelería que hay frente a la estación de tren, donde venden los mejores casadielles (bollo típico) de Asturias. Ni que decir tiene lo que pasó...

Bueno, todavía con las migas del casadielle alrededor de la boca, atravesamos alguna de las grandes avenidas de la capital asturiana, pasamos delante del teatro Campoamor y allí, cerquita, dimos con nuestro hotel.

Tras dejar las cosas en el hotel, salimos a dar una vuelta por el barrio húmedo de la ciudad no sin antes visitar la zona de la catedral, donde está el punto de inicio del Camino. El chispeo inicial se convirtió en una incesante lluvia bastante molesta. Una botella de sidra y unas raciones de patatas bravas, lacón y chorizo a la sidra se convirtieron en nuestra primera comida (cena) del Camino 2015.



Mañana, la primera etapa

Bueno, pues ahora son ya las 11 de la noche, estamos de regreso en el hotel, preparados para afrontar mañana la primera etapa, de Oviedo a Grado, 26 kilómetros. Este año me temo que poco llano vamos a tener y mañana no será una excepción. Arriba os hemos dejado lo que será el perfil del Camino 2015; con el sentido de la marcha, como de costumbre, de derecha a izquierda. ¿El tiempo para mañana? Se prevé, como poco, muy nuboso y probablemente nos encontremos con lluvia en algún momento... Y así para toda la semana.

Mañana os lo contaremos. Mientras tanto, abajo os ponemos un vídeo donde tenéis el resumen fotográfico que os hacemos en las etapas cero de todos los años, con imágenes de las etapas que están por venir y música de Alan Parsons. ¡Buen Camino!

Videomontaje fotográfico del CS2015
(música de Alan Parsons Project "Sirius")


jueves, 23 de abril de 2015

El Camino Primitivo

¡Hola peregrin@s!

Mañana partimos hacia Oviedo para iniciar un nuevo Camino, el Camino de Santiago Primitivo. En esta edición de 2015 haremos aproximadamente la mitad del recorrido total, de Oviedo hasta A Fonsagrada, ya en Lugo. En total, nos esperan 165 kilómetros repartidos en 7 días de caminata. El resto de Camino hasta Santiago esperamos hacerlo el año que viene.

El Camino Primivo se llama así por ser el primero de los Caminos conocidos, el que siguió el rey Alfonso II el Casto (jejeje), en el siglo IX, para visitar la recién descubierta tumba del Apóstol.

En esta ocasión solo seremos dos los peregrinos que haremos el Camino, Juanma y yo. El resto de miembros del grupo de Los 4 peregrinos se quedarán en casa cuidando de nuestra cantera de peregrinos.


A lo largo de los meses de marzo y abril hemos salido hasta cuatro veces al campo de la Dehesa de la Villa a entrenar. En la primera de las salidas nos acompañó Laura. Y, por supuesto, todos los entrenamientos estuvieron bien surtidos con los desayunos de rigor, que incluyeron alguna que otra torrija, y con las cañas de después, para recuperar nuestros líquidos vitales.

El pasado 26 de marzo Juanma y yo nos acercamos a la Asociación madrileña de Amigos del Camino a recoger nuestras credenciales y, de paso, meternos unos buenos bocatas de calamares como preámbulo del duro camino que nos espera, y que os describo a continuación.

EL CAMINO DE SANTIAGO PRIMITIVO 2015 (165 km)


Recordad que el perfil se recorre de derecha a izquierda, en el sentido de la flechita (que para eso la ponemos, ¡leche!).

El plan previsto para este año es el siguiente:

Mañana, viernes 24 de abril, un poco antes de las cuatro de la tarde, partimos en tren hacia Oviedo, adonde llegaremos a las ocho y media de la tarde. Oviedo será el punto de inicio del recorrido que se extenderá a lo largo de las siete etapas siguientes del CS2015:

ETAPA 1. Sábado 25 de abril. Oviedo — Grado (26km).

ETAPA 2. Domingo 26 de abril. Grado — Salas (25km).

ETAPA 3. Lunes 27 de abril. Salas — Tineo (20km).

ETAPA 4. Martes 28 de abril. Tineo — Pola de Allande (28km).

ETAPA 5. Miércoles 29 de abril. Pola de Allande — Berducedo (18km).

ETAPA 6. Jueves 30 de abril. Berducedo — Grandas de Salime (21km).

ETAPA 7. Viernes 1 de mayo. Grandas de Salime — A Fonsagrada (26km).

Y el sábado 2 de mayo por la mañana regreso desde Lugo en tren a Madrid, adonde llegaremos a media tarde. Todas las etapas discurren por tierra asturiana salvo el final de la última, pues A Fonsagrada ya está en Lugo. Las previsiones meteorológicas señalan que nos vamos a hartar de usar los ponchos... En su momento os contaremos qué tal nos fue...

¡Buen Camino!

miércoles, 8 de abril de 2015

El blog del CS2013


¡Hola peregrin@s!

Esta vez sí, ¡eh! Esta vez sí que creisteis que dejábamos de daros el tostón para siempre, eh. Pues os equivocasteis otra vez. Con dos pequeños años de retraso (que pasaron volando), os adjuntamos el relato de lo que fue el Camino de Santiago 2013 (CS2013). Más abajo encontraréis las entradas correspondientes a las etapas de este Camino.

Como sabéis, en 2013 recorrimos el Camino Portugués, entre la localidad lusa de Valença do Minho (frente a Tui y junto al fronterizo río Miño) y nuestra querida Santiago de Compostela. En esta ocasión solo estuvimos tres de los peregrinos: Juanma, Toñín y Miguel. La peregrina Laura ya tuvo su propio "camino" (o vía crucis, según se mire) cuidando de los peques...

Este Camino Portugués fue, en general, bastante plácido y más gastronómico que ningún otro. Ya lo iréis viendo. El tiempo nos acompañó en todo momento aunque el resto de la Península no pudo decir lo mismo ya que en esas fechas hubo una sucesión de temporales que cruzaron casi todo el país.


Como de costumbre, las etapas están narradas en tiempo real y se localizarán, bien por fechas (en 2013) o bien en la carpeta del Camino de Santiago 2013. También podréis acceder pinchando en los enlaces que aparecen en esta entrada (índice del CS2013).

En estos días estamos comenzando a planificar el Camino de Santiago 2015 (CS2015), que ya solo recorreremos dos peregrinos: Juanma y Miguel. Será el Camino Primitivo, llamado así por ser el primero de todos, el que utilizó el rey Alfonso II El Casto para desplazarse hasta la recién descubierta tumba del Apóstol... Lo haremos entre finales de abril y primeros de mayo, como casi siempre. Pero eso ya os lo iremos contando en su momento (o sea, en tres o cuatro años, jejeje...).

De momento aquí os dejamos con los relatos de las etapas del CS2013.

¡Buen Camino!

NARRACIONES DE LAS ETAPAS DEL CS2013:

Etapa 0 (Camino de Valença do Minho) — V 26 de abril 
Etapa 1 (Camino de Tui) — S 27 de abril 
Etapa 2 (Camino de O Porriño) — D 28 de abril
Etapa 3 (Camino de Redondela) — L 29 de abril 
Etapa 4 (Camino de Pontevedra) — M 30 de abril
Etapa 5 (Camino de Caldas de Reis) — X 1 de mayo 
Etapa 6 (Camino de Padrón) — J 2 de mayo
Etapa 7 (Camino de Compostela) — S 4 de mayo


OTRAS ENTRADAS DEL BLOG RELACIONADAS CON EL CS2013:

O Caminho das estrelas (22/04/2013)

OTROS CAMINOS:

Camino del Norte 2022 (CS2022)
Camino del Norte 2021 (CS2021)

Camino del Norte 2019 (CS2019)

Camino Inglés 2018 (CS2018)
Camino a Finisterre 2017 (CS2017)
Camino Primitivo 2016 (CS2016)
Camino Primitivo 2015 (CS2015)
Camino Aragonés 2012 (CS2012)
Camino Francés 2011 (CS2011)
Camino Francés 2010 (CS2010)
Camino Francés 2009 (CS2009)
Camino Francés 2008 (CS2008)
Camino Francés 2007 (CS2007)
Peregrinos en la nieve
Peregrinos en el río Deva 
Peregrinos en el río Sella